El engaño del SARTET 

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El Sistema de Ahorro para el Retiro de los Trabajadores de la Educación de Tamaulipas, (SARTET) ha aprovechado muy bien la ingenuidad de sus afiliados para embaucarlos con el supuesto beneficio de que pueden retirar el 50 por ciento de sus ahorros pero con la condición de utilizarlos para cubrir sus mismos préstamos y así recuperar poder adquisitivo.

En voz de los mismos docentes que se han acercado al SARTET para retirar el 50% de lo que han logrado ahorrar durante muchos años, explican que es un beneficio lleno de engaños, pues quienes lo solicitan deben firmar un documento como si se tratara de un préstamo a 5 años, además de tener que pagar gastos de operación y administrativos por retirar sus propios ahorros.

Explican que, sin embargo, han tenido que hacerlo porque de esa manera logran cubrir algunos de los prestamos que tengan con el SARTET en los que sí obtienen el beneficio de reducir el pago de intereses de los mismos por el pronto pago y además, les permite recuperar poder adquisitivo en sus ingresos quincenales.

Tal parece que quien manda en el SARTET, Roberto Jesús Favían Aguiar ha encontrado un modus operandi legal que le ha dado muy buenos dividendos.

La historia del ahora SARTET inicia desde 1980 cuando se formó lo que fue una caja de ahorros de la Sección 30 del Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Educación (SNTE), que por cierto quien estuvo al frente fue precisamente Roberto Jesús Favian durante 13 años, pero en sus manos la hizo quebrar.

Lo sorprendente es que durante esos 13 o 14 años los dirigentes seccionados resultaron beneficiados con cifras de varios ceros en sus cuentas bancarias.

Roberto Jesús Favian después tomaría el control de la llamada Tienda del Maestro, entonces ubicada en la colonia Magisterial, en el 16 Rafael Balandrano, pero también la quebró.

A partir de ahí se hizo de muchos amigos y compadres en la Sección 30 del SNTE, y desde 1999 se convirtió en el administrador del SARTET, creada durante la gestión de Enrique Meléndez Pérez con la idea de operar como caja de ahorros, la que ha generado cantidades millonarias de las que nunca se han rendido cuentas a los maestros que se les descuenta un porcentaje de su salario base para integrarlo a su cuenta de ahorro personal.

No me lo crea a mí, pero hay una anécdota que ha circulado durante años, cuando Noé Rodríguez García fue dirigente de la Sección 30 del SNTE, se dice que antes de llegar se acercó Jesús Favian Aguiar para sentenciarle, “prepárate, porque cuando llegue te voy a pedir cuentas”, los que cuentan la historia dicen que el administrador del SARTET solamente sonrío.

Y es que, según esa historia, a los pocos días de que “El Músico” se convirtiera en dirigente, Roberto Jesús Favian se le acercó y le dijo, “Dame un número de cuenta para depositarte cada mes 300 mil pesos”, expresión con la que finalmente Noé Rodríguez desistió de solicitar la rendición de cuentas.

No nos es posible comprobar que realmente esa cifra le fuera depositada a “El Músico”, pero en la vida real trascendió que tan sólo con los ingresos como dirigente de la sección 30 del SNTE Noé Rodríguez García amasó una cuantiosa fortuna, con casas en diferentes sectores de la ciudad, varias en el fraccionamiento Teocaltiche, además de una casa de campo ubicada por la carretera a Matamoros, misma que en alguna ocasión visitamos.

Si en realidad sucedió dicha negociación entre Noé y Jesús Favian, no es de dudarse que con los demás dirigentes sindicales fue algo similar, y el resultado, que se haya eternizado como administrador del SARTET, fundada como Caja de Ahorros por Enrique Meléndez Pérez.

Son 41 años de historia, de esos, 22 años al frente del SARTET, donde ha logrado permanecer sin que ningún dirigente sindical se haya atrevido a solicitar rendición de cuentas, tal parece que el encanto financiero del administrador los ha hecho caer a todos y cada uno.

Desde hace varios años el SARTET implementó el retiro del 50% de los ahorros con el objetivo de que los docentes recuperen poder adquisitivo al poder liquidar con el mismo, prestamos vigentes.

Pero lo extraño es que al utilizar ese “beneficio”, tengan que cubrir el pago de gastos de operación, gastos administrativos y de paso hasta intereses por retirar su propio dinero, el cual luego regresa al SARTET para liquidar alguno de los prestamos que el docente tenga vigente.

En el 2017 surgió la posibilidad de que se relevara a Roberto Favian Aguiar, pero después de concluir la revisión de las finanzas del Sistema del Ahorro para el Retiro de los Trabajadores de la Educación de Tamaulipas, finalmente no sucedió y a la fecha continúa al frente.

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