“Manotazo en la mesa”

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Desde hace tiempo se esperaba el “manotazo en la mesa” que dio el embajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, quien como buen político dijo cuando salía de Palacio Nacional que había ido a entrevistarse con altos funcionarios para conocer más de la reforma eléctrica, pero en realidad se reunió con el presidente Andrés Manuel López Obrador ante las quejas expresadas por varios legisladores de Estados Unidos que exigen se cumplan los compromisos contraídos en materia energética.

No era la primera vez en que los legisladores de Estados Unidos habían solicitado al presidente Joe Biden que interviniera ante las reiteradas amenazas de López Obrador de desconocer los acuerdos en materia energética, pero luego de soportar varias descortesías, como fue el trato que se le dio al embajador Ken Salazar durante la ceremonia del 211° aniversario de la Independencia de México, cuando tenía menos de una semana de asumir el cargo y lo enviaron a la última fila de las gradas colocadas fuera de Palacio Nacional.

Como se recordará en esta ceremonia el tabasqueño no sólo “solicitó respetuosamente” al presidente Joe Biden levantar el embargo económico a Cuba, sino también permitió que el dictador Miguel Díaz-Canel Bermúdez participara como orador principal en una fiesta cívica muy significativa para los mexicanos para dejar en claro que busca encabezar a la izquierda en Latinoamérica.

Una semana antes de reclamar a Joe Biden por el embargo económico a Cuba, López Obrador había pedido la ayuda de Estados Unidos para financiar programas sociales en Centroamérica que permitan frenar la migración y, con ello, la crisis humanitaria que se ha generado.

El 7 de septiembre, el tabasqueño escribió una carta dirigida a su homólogo de Estados Unidos, en la que solicitó apoyo económico para poner en marcha los programas Sembrando Viday Jóvenes Construyendo el Futuro en naciones como Guatemala, Honduras y El Salvador.

Recientemente, la titular de la Secretaría de Económica (SE), Tatiana Clouthier Carrillo y el canciller Marcelo Ebrard Casaubón, criticaron la decisión de Joe Biden de otorgar estímulos fiscales y hasta créditos accesibles a los ciudadanos norteamericanos que compren vehículos eléctricos en lugar de combustión interna para tratar de reducir la contaminación ambiental y el calentamiento global antes de participar en la 26ª Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP26) que se celebra en Glasgow, Escocia.

Sin dejar de mencionar la estrecha relación comercial y financiera que tiene López Obrador con China, como se puede constatar en las obras que realizan contratistas asiáticos en el Corredor Transístmico de Tehuantepec para comunicar a través del ferrocarril y transporte carretero los puertos de Salinas Cruz, Oaxaca y Coatzacoalcos, Veracruz.

Y aunque no lo quieran admitir, resulta muy significativo que luego de la visita del embajador Ken Salazar a Palacio Nacional se haya tomado la decisión de postergar la reforma eléctrica hasta abril del 2022, ya que, si bien es cierto que el coordinador de la fracción de Morena en la Cámara de Diputados, Ignacio Mier Velazco, fue quien dio la noticia del cambio, lo cierto es que la decisión fue del presidente López Obrador.

Lógicamente que los morenistas, como buenos marrulleros, aprovecharon la ocasión para discutir la reforma eléctrica en abril para influir en la voluntad de los votantes que tienen elecciones el 5 de junio del 2022, cuya propuesta fue inmediatamente rechazada por el coordinador de la fracción del PRI en la Cámara de Diputados, Rubén Moreira Valdez.

En fin, no hay duda de que el embajador Kent Salazar fue el encargado de dar el primer “manotazo en la mesa” para que se respeten los acuerdos entre México y Estados Unidos en materia energética, sin embargo, desde ahora el presidente López Obrador le encargó al dirigente nacional de Morena, Mario Delgado Carrillo, la organización de marchas a favor de la reforma eléctrica para tener el pretexto de que “el pueblo la quiere y como el pueblo manda”, no se descarta la posibilidad de que las relaciones bilaterales se tenses aún más.

En otro tema, la titular de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), Rosario Piedra Ibarra, participó en el Día Internacional para Poner Fin a la Impunidad de los Crímenes contra Periodistas, pero en su discurso nunca habló acerca de los 49 colegas que han sido asesinados durante la administración de la llamada 4° Transformación.

Empleó cifras de los periodistas asesinados en el mundo, incluso destacó aquellos colegas que han sido victimados en América Latina, sin embargo, no mencionó a ningún mexicano que han perdido la vida sin que las investigaciones hayan avanzado y castigado a los culpables.

Da la impresión de que la señora Piedra Ibarra quiere “tapar el sol con un dedo” ante la ola de crímenes y atentados en contra de periodistas en México, por lo que muchos colegas coinciden en señalar que desde su llegada a la CNDH no ha hecho nada para proteger a las víctimas de la violencia en nuestro país.

Correo electrónico: [email protected]

 

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