PAN, crónica de una derrota anunciada

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Tremendo el escándalo al filtrarse declaración (no autorizada) del jefe nacional panista, Marko Cortés, en que pronostica la derrota en cinco de las seis gubernaturas en juego para junio del 22´.

Por ahí van las encuestas, pero los azules y aliados critican que el muchacho no les concedió ni el “derecho de pataleo”. A boca de jarro les dijo que van a perder.

Según el mensaje del jerarca, solo tienen posibilidades de ganar Aguascalientes, donde son gobierno, y perderán Hidalgo, Oaxaca, Durango, Quintana Roo y Tamaulipas.

Si él sabe, como muchos, que se encaminan a la derrota, por lo menos debe mantener el ánimo de la gente, infundir entusiasmo e incitar a la victoria. Es la tarea del líder, del general para con sus tropas y no la de rendirse antes de la batalla.

En Tamaulipas cayó como balde de agua fría porque su líder nacional, a ocho meses de las elecciones, acepta que van al despeñadero. Eso desmoralizará a sus guerreros, va a traer deserciones y provocar que los priístas que quieren alianza, se arrepientan.

Muy mala actitud pese a que la haya hecho en reunión cerrada con sus militantes. Alguien filtró la declaración a redes y vino el escándalo.

Ya lo dicen las encuestas, se reitera, pero ¿por qué no levantar la moral de sus seguidores? ¿qué pueden pensar los “gallos” celestes como César Augusto Verástegui, Jesús Nader y Gerardo Peña?. Bueno, más que nada sus seguidores.

Tienen razón el más viable de los tres, “El Truco” Verástegui, cuando busca una alianza con la sociedad civil en lugar de enarbolar las banderas de Acción Nacional. Lo están orillando a que se perfile por otra vía ¿independiente?. No es descabellado. Es una mejor opción.

Si el lastre es el partido celeste, y si ya tiene un posicionamiento entre las organizaciones civiles, viable es que busque la nominación por la libre. Los miles que se han sumado a su proyecto le garantizan competencia.

Para los panistas en territorio es como la “crónica de una derrota anunciada”. El jefe duda de las capacidades de los tamaholipecos para sacar adelante la empresa. Los agarra inermes.

Veamos. Acción Nacional tiene hoy siete gubernaturas. Perdería Durango y Tamaulipas para quedarse con cinco.

El PRI gobierna cuatro. Dejaría de serlo en Hidalgo y Oaxaca para conservar dos, algo insignificante después del poder que detentó en otras épocas.

Por su parte el PRD dejaría la última gubernatura que le queda, Quintana Roo, luego de salir con la cola entre las patas su gobernador de Michoacán, Silvano Aureoles Conejo.

Si Morena tiene 15 territorios y gana cuatro, alcanzaría 20, más de la mitad de la República.

Es de advertir que, en 2023 se renovarán Coahuila y  Estado de México, que ahora tiene en sus manos el Revolucionario Institucional. El pronóstico es que para junio de ese año se quedará con las manos vacías, cero gubernaturas.

En 2024 terminan su desastre los morenistas Miguel Barbosa, de Puebla y Cuahtémoc Blanco, de Morelos. Pueden ser las primeras que pierda Morena por seleccionar mal a su gente.

Aparte, en lugar de causar escándalo y asombro, generó risa la declaración de Alejandro Rojas Díaz Durán, de que como precandidato de Morena a la gubernatura se suma a Rodolfo González Valderrama, hoy “superdelegado” de programas federales.

No es por el tampiqueño sino porque Alex nunca fue precandidato al gobierno. Es un chilango que llegó de agitador por estas tierras diciéndose tamaulipeco, sin reunir los requisitos de residencia. No tiene ni domicilio por estos lares. Peló gallo cuando lo demandaron ante la Fiscalía.

Sin posibilidades de ser incluido en la encuesta para buscar al candidato, es un payaso que su jefe  Ricardo Monreal mandó a formar una cabeza de playa rumbo a la presidencial del 24`, por cualquier partido menos por Morena. Cumplió a medias el encargo.

Y todavía dice que “yo soy un hombre de palabra y un hombre de honor”, cuando en territorio nadie lo considera una persona viable a nada, menos a Gobernador.

González Valderrama tiene su derecho legítimo de aspirar, pero independiente del payaso Rojas, ahora sedicente “doctor”  por la Universidad de Francisco Chavira.

Por cierto, una encuesta de Demoscopia Digital fechada el uno de noviembre arroja que, si la candidata de Morena al gobierno fuera Maki Ortiz Domínguez, perdería 30.6 a 32.1 frente al panista Jesús Nader ¿le dice algo amigo lector?.

En cambio si el moreno fuera Rodolfo González, y por el PAN Gerardo Peña Flores, el primero ganaría con el 40.1 por ciento contra 20.7, es decir, dos a uno. Y si a Valderrama le enfrentan a César Verástegui, alcanzaría 39.2 contra 23.9 contra por ciento. En los careos es el porcentaje más alto.

En todas las comparaciones, menos con Maki, ganaría Morena. Américo Villarreal superaría con 12.4 puntos a Verástegui y con casi 10 a Nader.

Continuarán este miércoles las actividades en pleno del Congreso Tamaulipas. Por tres días se instalarán las 38 comisiones para comenzar su chamba.

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