Lo que aprendemos

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El aprendizaje en el ser humano es muy complejo, de ahí­ la importancia de quienes ejercen la docencia en cualquier nivel escolar, ‘obligatoriamente’ tengan estudios de pedagogí­a, que es la ciencia que estudia la metodologí­a y las técnicas que se aplican a la enseñanza. «La pedagogí­a contemporánea está relacionada con la psicologí­a y con la sociologí­a.»

Los especialistas de este campo han señalado que existen tres contextos donde se genera el aprendizaje. El primero, la familia, los conocimientos sobre la enseñanza son completamente empí­ricos, es decir, de la práctica cotidiana, de ahí­ que los padres nóveles tengan dificultades para la educación de sus hijos, aunque mucho lean del tema.

Otro contexto es la calle, porque aprendemos de la sociedad donde nos desarrollamos y esto significa que tomamos aprendizajes de los demás. Es la razón por la cual muchos padres de familia se sorprenden de una conducta o lenguaje extraño en la familia.

Finalmente el otro mundo es el escolar, donde es de suponer que quienes educan a nuestros hijos saben cómo hacer que los alumnos aprendan, que los niños hagan para ellos el conocimiento.

Vale la pena enfatizar que en la familia, la calle y la escuela, hay aprendizajes significativos y espurios; formales e informales; intencionados y espontáneos, etc., etc.

En este sentido vale la pena relacionar los aprendizajes y los medios de comunicación, particularmente en esta Pandemia del COVID 19, donde la familia, idealmente está confinada en el hogar y los distractores pudieran ser la televisión y el internet, auxiliares para combatir el tedio, el aburrimiento.

Usted conoce Netflix como la plataforma a la que se accede, por medio de pagos mensuales, con servicio para ver series, documentales, pelí­culas, etc., a disposición del cliente las 24 hrs., en el lugar del mundo que se conecte con la misma cuenta.

Precisamente en la relación aprendizaje y Netflix, recién aparece una serie a manera de documental en inglés, no doblada al español -solo subtitulada- sobre la vida de un norteamericano, Jeffrey Epstein, un hombre vinculado a famosos magnates con influencia económica y polí­tica en Estados Unidos, pero también a la pedofilia.

Solo como referencia, le comento aparecen en el documental las fiestas exclusivas donde asistí­an personajes de la talla del millonario neoyorkino, llegado a presidente de EU, Donald Trump, el expresidente Bill Clinton, del mundo de la farándula Kevin Spacey, actor, director, productor, guionista y cantante. También Chris Tucker y Woody Allen.

La vida de Jeffrey Epstein es de las más oscuras y macabras historias de la sociedad moderna en el mundo, donde se retrata a un poderoso empresario que aparentemente nadie sabe el origen de su fortuna, así­ como la creación de una red de trata infantil que iniciaba en sus mansiones y muchas veces terminaba fuera del continente.

De ninguna manera piense que la columna de hoy es para promocionar a Netflix, más bien me inclino por el tipo de conocimientos que este tipo de documentales nos muestran la crueldad de los hechos y que obligatoriamente debemos aprender.

Me parece que no debemos contentarnos con el actuar del artista, el guion, la fotografí­a, la música o la dirección. Desde luego que no, el mensaje abierto o encubierto, la interpretación que el público haga, también es válida.

Jeffrey Epstein fue descubierto por las denuncias de sus vecinos, cuando veí­an llegar autos muy elegantes y como pasajeras, colegialas de secundaria o bachilleres en su mansión de Palm Beach, en Florida y pese a las donaciones millonarias que daba al cuerpo de Policí­a, después de muchas denuncias hasta de las ví­ctimas, se investigó.

El dinero de Epstein fue tan ‘convincente’ para algunos, que cuando la policí­a lograba encontrar pistas que les condujeran a un acto ilí­cito; o cuando alguien hablaba en su contra; el millonario compraba a las autoridades en turno.

Finalmente el dinero no pudo con toda la evidencia en contra del magnate pedófilo y después de constantes demandas y escándalos polí­ticos, Epstein fue arrestado por múltiples cargos de tráfico sexual en Florida y Nueva York… y finalmente, muy sospechosamente, detenido en la cárcel de NY, donde también estuvo Joaquí­n El Chapo Guzmán, el parte oficial es que “…Jeffrey Epstein se quitó la vida en su celda, dos meses después de arrestado.”

Algunos amigos del depravado fueron Chris Tucker, Kevin Spacey y Woody Allen, han sido acusados de acoso sexual al igual que el magnate de Nueva York, Donald Trump, y Bill Clinton, con el escándalo de Mónica Lewinsky.

Cierro con el tema con el poblano Mario Plutarco Marí­n Torres (PRI), mejor conocido como “el Gober Precioso” (2005-2011), prófugo desde abril del 2019, porque se emitió una orden de aprehensión en su contra por el delito de tortura a Lydia Cacho, por la autorí­a y publicación del libro “Los Demonios del Eden”, que lo vincula con Kamel Nacif, El Rey de la Mezclilla, ligados a una red de tráfico sexual infantil.

¿Verdad que aprendemos?

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