Buenos actores, malos servidores públicos

La nota se ha leído 974 veces

Adelanto que será la última vez en la que abordaremos el tema. Y no tanto porque no sea del interés de los lectores que en ocasiones nos piden desglosar un asunto en lo particular, sino porque la realidad de las cosas, es que da pena tener que traer ese tipo de peculiaridades, que desafortunadamente ni siquiera es necesario aterrizarlas a un espacio que bien puede ser destinado para algo más relevante. Y es que es tanto el desconcierto que impera, que ya no se sabe si es por ignorancia, para llamar la atención, rayar en lo ridículo o bien, porque es la nueva forma de ejercer un gobierno como el de Victoria. En verdad que va más allá de algo de la novedad. Primero fue el alcalde XICOTENCATL GONZÁLEZ URESTI con sus bailes de zumba. Algo que para el munícipe es irresistible y más, cuando lo inducen al zapateo. Más de uno le conocía sus dotes al son del caballo, arriba como abajo. Gustaba de alegrar las reuniones entre algunos que llegaron a ser sus amigos, de los que en más de uno ya no cuenta con ellos, al preferir deslindarse. En campaña se dio de golpes con un boxeador profesional que sin necesidad de atestarle un golpe, el edil cayó entre las cuerdas del ring. Después se observó al Secretario de Finanzas ALFREDO PEÑA bailando con alguien que la mayor parte de la melodía se la paso enseñando el dedo grosero. Y es cierto, cada quien es feliz a su manera. PEÑA lo es al son de la música y ni quien se lo quite, aun cuando debiera ser un ejemplo de servidor público, por aquello de que en sus manos está el manejo de los recursos que por concepto de predial y otros impuestos pagan los victorenses. El último que subió a escena, es el secretario del municipio ALFREDO LICEAGA, quien muestra sus dotes de cantor en un video que circula en redes sociales, de algo que pareciera, se trató de una serenata, en plena efervescencia por el día del amor y la amistad. Y no está mal, cada uno de ellos tienen su vida social, después de ejercer su horario de servidor público, que para el caso de cualquier esfera de gobierno, no hay de entrada ni de salida.  A estas alturas de la administración del alcalde GONZÁLEZ URESTI todo puede pasar, desde que alguien más del cabildo también suba sus videos festejando, ofreciendo serenatas, cantando, ingiriendo bebidas entre otros. Y no se descarta que alguien pueda “salir del clóset”, hacer entrega del anillo de compromiso e incluso, aprovechar un evento público para pedir en matrimonio a alguien, como lo hiciera una alcaldesa, a quien por espacio de más de 15 años, ha sido su amiga inseparable. Es decir, lo mejor está por venir en año y medio. Por todo lo anterior, hemos tomado la decisión de no ocupar más este espacio para ese tipo de frivolidades y destinarlo para algo que verdaderamente valga la pena. De poco o nada nos sirve estar evidenciando los yerros de una administración como la de Xico, como de la imagen de sus servidores públicos que se van a distinguir más por sus dotes de bailador o canta-autor, que por responder al compromiso, de quienes en su momento confiaron en todos ellos. Nos comentan y habrá que reconocerles que en parte tienen razón, cuando aducen que a Xico, PEÑA y demás colaboradores de primer nivel les está yendo muy bien. Tan bien que han soportado toda clase de burlas, “memes”, críticas, mentadas y recriminaciones. Han aguantado lo que se ve y dice en las redes sociales sin chistar. Y aunque les dicen y hacen ver cómo están las cosas en la Ciudad, para ellos no solo todo está bien, sino que por el contrario, van todavía mejor. Y decimos que les ha de estar yendo de lo mejor en una administración que insistimos, va a destacar en los tiempos que están por venir, por los bailes de zumba, al son de las redovas o bien, llevando serenatas el día de los enamorados. Si a eso se iban a dedicar, no había necesidad de que lo hicieran al momento de ejercer un cargo público, que por muy noble o de baja envestidura que tuviera, debe ser respetable y un ejemplo a seguir por parte de los victorenses. Les ha de estar yendo tan bien, porque cualquier otra persona en sus cinco sentidos, hubiera preferido regresarse a su labor como médico profesional y no perder el prestigio ganado, dedicarse a la abogacía que en todo momento debe ponderar la rectitud o abrir su despacho contable para llevar las cuentas, aunque los números no cuadren. En fin.

alfredoguevara0@gmail.com

 

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here