CIUDAD VICTORIA, (ASI).— Mientras que el PRI y el PAN exhiben públicamente a sus candidatos a diputados locales, MORENA tuvo que posponer durante una semana, la fecha de su propia convocatoria, para el registro de sus aspirantes a competir por ocupar espacios en la próxima Legislatura.
Los tres principales partidos de Tamaulipas usan el mismo método de designación así digan que practican encuestas, sondeos, entrevistas, convenciones, para darle cariz de democracia. Son dedazos.
“México está preparado para la democraciaâ€, lo dijo hace más de cien años don Porfirio Díaz, pero los mexicanos son duros de cabeza y prefieren poner candidatos a modo. Así lo hace Egidio Torre Cantú… y es una incógnita saber cuál es la mano que mece la cuna, en MORENA.
Renato Molina manejó en el proceso anterior, la selección de candidatos, y en algunos casos, se especuló que favoreció a aspirantes a cambio de diferentes recompensas. Este rumor se recicló en Reynosa, por su cercanía con el ex panista Humberto Prieto Herrara.
El periodista René Martínez Bravo, aspirante a conseguir la nominación de MORENA, escribió en redes sociales la sospecha de que Prieto Herrera, un junior millonario, ex diputado federal, sea un caballo de Troya.
La insinuación se refiere a que Prieto Herrera y el PAN-gobierno consigan a base de billetes hacerlo nombrado candidato de MORENA para la diputación de uno de los distritos de Reynosa, pero sólo para ser comparsa del candidato del PAN, fingir hacer campaña y dejarse derrotar.
Decíamos ayer en este espacio, que los 19 candidatos uninominales del PAN difícilmente conseguirán la simpatía del electorado, no porque puedan carecer de atributos personales, aptitudes y buen discurso, sino porque recibirán en las urnas, el desprecio de ciudadanos que ejercerán el voto de castigo, contra la marca de los vientos del cambio.
Así como en la elección de Gobernador de 2016, los candidatos del PRI recibieron el castigo por el hartazgo del mal gobierno de Egidio Torre Cantú, ahora serán los candidatos del PAN los que pagarán los platos rotos.
El PRI no puede conseguir recuperarse de las aplastantes derrotas sufridas en 2016 y en 2018 (no ganaron sus candidatos a Presidente, senadores y diputados federales), porque no escarmientan y repiten los errores de la simulación y las falsas redenciones.
Los jerarcas del partido tricolor le apuestan a que la elección del domingo 2 de junio será de muy baja concurrencia ciudadana y que su voto duro de 300 mil votos, números cerrados, será suficiente para dejar atrás a sus competidores.
El cálculo de probabilidades es factible, excepto por un detalle. Andrés Manuel López Obrador no aparecerá en las boletas, pero su nivel de aceptación ciudadana, superior al 80 por ciento, por los aciertos de su gestión presidencial, obrarán el milagro político de reflejarse en los votos emitidos a favor de los candidatos de MORENA.
Claro, a condición de que no consigan comprar candidaturas tipos de la calaña de Humberto Prieto Herrera, Miguel Angel Almaraz, El Marrano Almaraz Smer, el Chuchín, Rogelio Villaseñor Sánchez, Francisco Chavira Martínez.
MORENA necesita apuntalarse con candidatos de probada solvencia, prestigio, buen nombre y resultados satisfactorios, Cantúrosas Villarreal, por ejemplo, en Nuevo Laredo, Rigoberto Garza Faz en Reynosa.
Felipe Garza Narváez es un prospecto que no pueden darse el lujo de relegar, en opinión de observadores. El ex priísta no está afiliado formalmente a MORENA pero sí firmó en su oportunidad, el documento expuesto por López Obrador en Ciudad Victoria, de respaldo a las propuestas de la regeneración nacional con una cuarta transformación.
MORENA no ha podido acrisolar un liderazgo estatal en la persona de ninguno de sus militantes, porque están ocupados en asuntos diferentes que los mantienen dispersos, jalando cada quien por su lado.
Le hace falta al partido de AMLO un actor de dimensión estatal, que articule y sea eje de las acciones políticas, que favorezca la siembra de votos en todos los distritos para que sea otro triunfo electoral contundente, definitivo, inobjetable.
Qué tal Felipe Garza Narváez en un Congreso local manejado por MORENA?
Por su parte, el PRI hará el sábado convenciones de delegados para nombrar 11 candidatos a diputados locales. No serán propiamente elecciones, porque sólo en tres de estas convenciones hay más de un candidato. Además, los delegados tampoco fueron electos previamente, como lo marcan los estatutos del partido.
Daniel Sampayo Sánchez, de Matamoros, renunció al PRI, coqueteó con MORENA pero finalmente se inscribió para ser invitado por el PAN para una diputación local. Son raros los del partido del gobierno, pues fingen rechazar todo lo que huela a PRI, pero aceptan a sus personeros encantados de la vida.
En Reynosa, Oscar Luebbert Gutiérrez sacó fuerza de flaqueza para desmentir que se incorporó a MORENA. El jubilado político fronterizo agradeció que lo tomen en cuenta aunque ya se le acabó el gas.
En otros temas, el periodista Efraín Klerigan subió a redes sociales la denuncia de que Cabeza de Vaca ordenó al periódico vespertino donde presta sus servicios desde hace ocho años, que lo despida por ser un crítico de su gobierno.
La empresa editora, con quebrantos económicos derivados del incumplimiento de pagos por servicios profesionales prestados al gobierno del Estado, aceptó correr de su empleo al ex corresponsal de El Norte, pero con apenas unos pesos como indemnización. Mañana le seguimos con la historia.
Reynosa tuvo más episodios macabros pues aparecieron dos cuerpos con señales de torturas, tirados en diferentes lugares. Tenían brazos y manos atados, envueltos en sábanas.
En la carretera ribereña volcó un vehículo militar y causó la muerte a un soldado.










La RegiónTamaulipas, fundada desde 2004 con sede en Ciudad Victoria, Tamps.