Una amenaza más…

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Mucho antes de que comenzara la guerra contra el narco en varias partes de Tamaulipas hubo ejecuciones de policí­as municipales, de rurales y de elementos de otras corporaciones que presuntamente protegí­an a delincuentes, los grupos empezaban su conflicto y las venganzas estaban a la orden del dí­a.

Según un comandante de la entonces Policí­a Judicial del Estado en ese tiempo se realizó una reunión de los altos mandos con el Procurador, le reclamaban la inactividad y el freno que se imponí­a en la investigación de los hechos, que se estuviera protegiendo a los delincuentes, el argumento de la exigencia era que impunidad podí­a provocar que luego mataran a alguno de ellos e incluso a jefes de grupo o comandantes.

El rumor era insistente en el sentido de que los policí­as municipales y estatales muertos habrí­an sido asesinados por un presunto error o excesos en castigos fí­sicos que se les imponí­an pero luego, para que se encubriera a los malhechores, se entregaron sumas muy altas de dinero, eran tantos dólares que según algunos hasta las viudas habrí­an alcanzado “algo” como una indemnización para que se quedaran calladas.

Del reclamo al Procurador de aquellos tiempos ya no se supo más, de lo que si se conoció después fue que los comandantes de la Policí­a Judicial tení­an razón en su exigencia de castigar a los asesinos de policí­as, se vino la guerra contra el narco y lo primero que hicieron los delincuentes fue matar a los elementos de seguridad pública más débiles, policí­as municipales y tránsitos cayeron o se fueron huyendo, de ellos siguieron comandantes, jefes, e incluso directores y subdirectores de diferentes dependencias que tení­an que ver con el área.

El fenómeno que le detalló fue similar con las fuerzas federales, luego de que cayera el primero y que hubiera impunidad porque nunca se resolví­an los caso se hizo un deporte de los delincuentes atacar, provocar, e incluso retar al Ejercito o la Marina e igual lo hací­an con las otras corporaciones federales, ayer, como ejemplo de lo que le menciono, un periódico de circulación nacional detallaba que van más de 106 ataques contra militares, marinos y federales en los primeros meses de esta administración.

Pero no crea que solo los elementos de seguridad han sido asesinados, México es también el paí­s más peligroso para los periodistas, activistas sociales y en general para todo aquel que se atreva hasta circular por algunas carreteras del paí­s que son territorio de delincuentes. Nomás para que dimensione de que estamos hablando le invito a que regrese su memoria unos años atrás, hasta allá cuando fue práctica común lanzar granadas a edificios públicos o de medios de comunicación

La impunidad, sin duda, fue y es el factor que ha provocado que la delincuencia tome el territorio mexicano como propio, como si lo hubieran comprado, y es que las autoridades presuntamente coludidas con los delincuentes aterrorizaban a la gente diciendo que los caí­dos eran parte de la delincuencia, que eran venganzas o enfrentamientos entre ellos y que no se metieran por el supuesto riesgo que eso implica, ya después daba la impresión que nada se investigaba o por lo menos no se conocí­a que resolvieran los asesinatos.

Se preguntará a que viene todo lo anterior, se lo diré:

Miré, resulta que el miércoles hubo un atentado con una bomba contra una Senadora de Morena, según la información oficial se le envió a la legisladora un artefacto explosivo en un recipiente con forma de libro el cual estalló pero, para fortuna de las ví­ctimas, no fue mortal.

De ello aparecieron calificaciones y descalificaciones sobre el caso, unos se decí­an ofendidos y otros se reí­an al mostrar un recipiente en forma de libro, que fue el que presuntamente se uso en el atentado pero estaba completo y sin muchos daños, para burlarse de la Senadora y de su partido a los que acusaban de hacer un montaje con fines perversos y de hacerse pasar por las ví­ctimas.

Montaje o real, lo cierto es que el caso es la primera prueba de fuego del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, el presidente está obligado a resolverlo y a exhibir pruebas de que se hace de la mejor manera porque de lo contrario este México lindo y querido podrí­a entrar a la peor situación de inseguridad y violencia de todos los tiempos.

Deje trato de explicarme, mire, si los delincuentes observan que hay impunidad en el caso y se sembró terror como es el objetivo de muchos de ellos lo más seguro es que sigan utilizando esos métodos violentos para atemorizar polí­ticos y ciudadanos incómodos, exacto, hablamos de que podrí­amos entrar a una etapa de terrorismo que nos deje sin empleo a todos, en la zozobra, en resumen, con más miedo del que ya tenemos.

Por eso es que se tiene que aclarar el caso y pronto, porque no crea que solo los polí­ticos están en peligro, es decir, no es una amenaza más, está vez el riesgo es más alto y para todos, créalo, este paí­s ya no está para ver aumentar la violencia, ya no está para seguir con eso del libro bomba pero si no queda perfectamente esclarecido el tema las alarmas deben encenderse porque existe una alta probabilidad de que se hagan más comunes los atentados y actos terroristas contra polí­ticos y la sociedad en general.

Coloque en el buscador de facebook @CENADeNegros1 y le agradeceré que me regale un Me Gusta, además nos puede seguir en la cuenta de twitter @gatovaliente y, como siempre, le dejo el correo electrónico a sus órdenes para lo que guste y mande… [email protected]

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