Rodolfo, hombre de poca fe

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Vino, vio y se fue. Llegó como lobo solitario, nómada y errante, y regresa a su vida a la gran metrópoli donde tiene arraigo de medio siglo.

En esta tierra generosa donde dejó su ombligo, Rodolfo González Valderrama  no quiso echar raíces. En precampaña ni por asomo invitó a la familia, a los suyos a un día de campo .

A partir de este uno de marzo regresa a donde tiene sus  intereses, propiedades, amigos y forma de vida que se labró desde estudiante.

Su idiosincrasia es muy ajena a los tamaulipecos. Si bien nació en Madero, el pensamiento ya no es cuerudo. Se volvió “chilango” y vive y piensa como ellos. Vino a la aventura y perdió.

Demostró ser un hombre de poca fe. En lugar de enraizar para forjar futuro político, prefirió la escapatoria ¿cómo volver a pisar estas tierras?.

Es una pena porque su formación con los jesuitas jaibos, le dieron emoción social que perdura en su ideología. No está probado en las urnas pero prometía buen desempeño en puestos por elección.

Se despidió de los Servidores de la Nación que lo acompañaron los últimos cinco meses en la representación de Programas Sociales, la “superdelegación”, como se le quiso imponer a la oficina consular del gobierno federal. Regresa a la oscura Dirección de Radio Televisión y Cinematografía, donde su amigo López Obrador le refrendó la chamba.

Vino a jugar la aventurilla por el gobierno del Estado. Quería el premio por la vía fácil, el “dedazo”, que los Dioses de Palacio Nacional le negaron. Pensó que Morena seguía siendo lo mismo que el dinosaurio que hizo milagros con Martínez Manautou, Praxedis Balboa, Treviño Zapata, Horacio Terán y otros a los que se encumbró en el poder pese a su desarraigo. En dos meses quiso construir una candidatura. Se la ganó el cardiólogo victorense.

Aquí nació pero nunca vivió. Pensó que los paisanos  lo recibirían con los brazos abiertos por traer la bendición pejista.

Lamentable que haya tomado la decisión de volver al Valle del Anáhuac en lugar de arraigarse, identificarse con el respetable, hacer talacha y generar derechos rumbo a lo que sigue, el proceso político del 2024 que está a la vuelta de la esquina ¿con qué cara puede volver?.

El próximo 30 de abril, Día del Niño, Don Rodolfo cumplirá los primeros 66 añitos. Ya está en edad de no hacer las cosas al calor del arrebato y la pasión.

Tenía ventaja para aspirar y exigir una candidatura al senado en el juego que viene. Se fue como llegó, como el lobo estepario novelesco de Hermann Hesse.

En su tiempo lo definíamos como un tipo raro que maneja 24 tarjetas de crédito y siete chequeras. Lo seguimos sosteniendo.

Ojalá y  no se arrepienta de haber abandonado Tamaulipas. Oportunidad política solo hay una y la pudo haber alargado con presencia en territorio a través de los programas del gobierno federal.

Si quiere volver en 2024 o 2028 encontrará la silla ocupada. Hombre de poca fe.

Y hablando de morenos, el delegado del CEN, Ernesto Palacios Cordero, extendió este lunes la invitación a la expresidenta de Reynosa, Maki Ortiz Domínguez para que se sume a la causa. “Tiene las puertas abiertas y le extendemos de manera franca la mano”, afirmó.

Sin embargo no se habían dado pláticas con ella y, al contrario, hay quienes la hacen más cerca del panismo en una especie de Síndrome de Estocolmo, es decir cuando la víctima se une  y enamora de su victimario o agresor ¿será cierto?.

Palacios refrendó el apoyo de su partido para alcaldes guindas que han sido agredidos y perseguidos desde Palacio de Gobierno, entre ellos Eduardo Gattás, de Victoria, con acusaciones falsas de la Fiscalía Anticorrupción  y citatorios de Inteligencia Financiera Estatal.

En otros asuntos, la Auditoría Superior del Estado publicó la primera entrega del año de los resultados de fiscalización 2020, donde aparecen ex alcaldes que dejaron un cochinero como Lenín Coronado Posadas, de Tula, a quien se le “perdieron” obras y dinero. Algunas no aparecen ni en fotografía.

Cuando los auditores “jalaron” al actual presidente, Antonio “Láminas” Leija, les dijo que su antecesor no le dejó un solo papel.

A  Comapa de allá mismo se le anotó que “no cumplió” con las disposiciones normativas y legales, por lo que el olor a cárcel comenzó a expandirse de ciudad Victorias hacia el altiplano.

Cambiando de tema, dos organizaciones, la Asociación Civil Proyecto Tamaulipas y Asociación de Jubilados y Pensionados Federales “Guadalupe Victoria”, anunciaron sumarse al proyecto de César Verástegui Ostos por la alianza Va por Tamaulipas.

La  primera cuenta con presencia en 29 municipios, dijo Se José Mario Doria Almaguer, y define a Verástegui como un hombre de trabajo y compromiso “que conoce los sentimientos” y necesidades de Tamaulipas.

Y de acuerdo con los protocolos sanitarios, la UAT avanza en el retorno gradual de estudiantes a las aulas y laboratorios. Este lunes la unidad de Trabajo Social y Ciencias para el Desarrollo Humano inició actividad presencial  en licenciatura en Nutrición, en prácticas de materias como Antropometría, Gastronomía y Técnicas Culinarias.

Luego de dos años de confinamiento por el Covid-19, volvieron más de 200 alumnos a actividades en forma voluntaria y gradual, asistiendo en forma rotativa a sus clases.

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