“Eso está obstruyendo el sistemaâ€, dijo el subsecretario de Salud, almirante Brett Giroir, a la prensa la semana pasada.
Zachrey Warner conoce esta problemática muy bien.
El camarero de 30 años, de Columbus, Ohio, fue enviado por su empleador a casa el 5 de julio porque tenía fiebre alta días después de que comenzara a sentirse mal. Cinco días más tarde fue a que le hicieran una prueba.
Luego de casi dos semanas y un periodo sin remuneración, finalmente le entregaron los resultados el miércoles: negativo.
As of July 21: In the last 7 days, #COVID19 cases increased in the US. Ten states reported more than 10,000 new cases w/ 3 states each reporting more than 60,000 new cases. Wear face coverings. Stay 6 feet away from others & wash your hands. See more data: https://t.co/4Ku7nKLZCq pic.twitter.com/0QDOewhbbw
— CDC (@CDCgov) July 22, 2020
Aunque Warner dijo que la mayoría de los síntomas, incluyendo fiebre, diarrea, opresión torácica y dolores en el cuerpo, habían desaparecido días después de que le hicieran la prueba, no se le permitía regresar a laborar si no presentaba el resultado. El miércoles recibió una llamada en la que le informaron que no tenía COVID-19.
Fue “frustrante que yo haya perdido tanto tiempo de trabajo debido a que la prueba demoró una eternidadâ€, afirmó Warner. “Así son las cosas… (pero) estoy contento de haber dado negativo y de poder regresar a trabajar esta semanaâ€.
Además de los perjuicios económicos que los retrasos en la entrega de los resultados puedan causar, también representan riesgos importantes para la salud.
En Florida, donde el estado confirmó el miércoles 9,785 casos nuevos y la cifra de muertes subió a casi 5,500, se ha ordenado a los asilos que efectúen pruebas a todos los empleados cada dos semanas. Sin embargo, hay quienes cuestionan ese punto debido a las grandes demoras en la entrega de los resultados.
Jay Solomon, director general de Aviva en Sarasota, una comunidad de ancianos con una residencia y una instalación de vida asistida, dijo que los resultados estaban tardando hasta 10 días en llegar.
“Es casi como: ¿qué estamos logrando en ese tiempo?â€, preguntó Solomon. “Si esa persona no es puesta en cuarentena en esos 7 a 10 días, ¿está propagando sin darse cuenta?â€
La entrega de los resultados dos o tres días después es casi inservible, según muchos expertos de salud, porque para entonces básicamente ha concluido el periodo para rastrear a las personas con las que el infectado tuvo contacto a fin de impedir más contagios.
La doctora Leana Wen, profesora de salud pública en la Universidad George Washington, dijo que es razonable pedirle a las personas que aguardan los resultados de sus pruebas que se aíslen durante 24 horas, pero los retrasos han sido inaceptables.
“Imagínense, ¿ustedes le dicen a un padre con hijos chicos que se confine durante 10 días o más sin saber si tiene realmente COVID? Es ridículo. En realidad es absurdoâ€, declaró Wen.
Fuente: vsngusrdia.com.mx
















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