Las  “benditas redes sociales”, en Tamaulipas

La nota se ha leído 2566 veces

Recientemente, durante  la mesa  de análisis  en ORT, analizamos el papel que están jugando las redes sociales, en  el actual proceso electoral, que culminará con los comicios del dos de junio. Para algunos compañeros periodistas,  las redes sociales, no incidirán de gran manera.

Sin embargo, en opinión del autor de esta columna, resulta obvio que la irrupción  de las redes, en la democracia mexicana, y específicamente en la tamaulipeca,  será el agente fundamental, que definirá  el rumbo del Poder Legislativo.

Las redes sociales, no asoman en los mítines. Pero sí  están muy pendientes  de todo lo que se mueve en materia de mensajes de toda índole, a lo largo  de  18 o 20 horas diarias. Hay ciudadanos que prácticamente, a las seis de la mañana  ya están enviando saludos en los grupos, y  el tráfico  de comentarios y  de memes; de links y  toda  una artillería de comunicados,  se manifiesta en toda su magnitud.

Actualmente, los  medios  tradicionales, como la prensa, la radio y la televisión,  se alimentan de los insumos de las redes sociales, aunque hay que  admitir que, en la ortodoxia mediática,  sobresale el análisis, la reflexión, y  la información  fundamentada. Por ello, conforme  ha pasado el tiempo, ambos agentes  informativos, han pasado de una condición de choque, a un estado de complemento.

Las redes sociales  y los medios seculares que hasta ahora, habían definido  la participación ciudadana, han terminado por fortalecer  el poder  de decisión de la gente. El Estado ha dejado de ser propietario de la verdad absoluta, para encontrarse con una versión ciudadana más robusta, un pensamiento colectivo que, termina por imponer su tendencia.

Dicha condición ha originado que la clase política, y  de manera especial quienes buscan el poder o mantenerse en el poder,  recurran a personas con influencia en el internet, y en las redes. Se les llama influencers, porque, arrastran a  grandes cantidades  de seguidores, mismos que, inciden en la opinión   de los ciudadanos.

Lo anterior,  nos  da la oportunidad para formularnos la siguiente pregunta: ¿son manipulables  las redes sociales? ¿Hasta qué punto, un grupo económico o político, puede manipular  el humor social  de las personas, y orientarlas a favor o en contra  de un partido o de un personaje?

El político mexicano que más  se ha beneficiado de las redes sociales, es el actual Presidente de la República, Andrés  Manuel  López Obrador. De hecho,  el día en que AMLO gana la elección, durante su primer discurso  ante una masa de miles  de personas en el zócalo de la ciudad de México, le agradece su triunfo electoral, arrasador a “las benditas redes  sociales”.

Y tiene razón, porque sin el apoyo de las redes, Andrés  Manuel, no hubiese podido romper el cerco de la oligarquía mediática, que, finalmente le hubiese dado el triunfo al PRI o al PAN.

¿Y cómo ha evolucionado  ese amor  virtual  del Presidente de la República, con las redes sociales?  En lo general,  ha mantenido elevados índices  de aceptación, y de blindaje, porque, cuando alguien critica a AMLO,  de inmediato recibe una contundente respuesta por parte de sus seguidores.

Pero también, empieza a surgir  una corriente  de  críticos,  que le reprochan, que no haya resuelto, hasta ahora los graves problemas dela nación, especialmente el tema de la inseguridad.

Para efectos  de la lucha que hoy se libra en Tamaulipas, entre  MORENA y el PAN, y que se decidirá, en poco más de un mes, el tiempo juega un papel decisivo, porque, para el dos de junio, la  marca AMLO  todavía seguirá muy fuerte en las redes. Y  esto  podría catapultar el triunfo  del obradorismo, en el Congreso local.

EL PAN y su  estructura política,   se aprestan a dar una batalla compleja, pues por un lado, tienen a un gobierno federal obradorista, que quiérase o no, tiene en sus manos el control de factores coercitivos, llámense nuevas leyes contra el fraude y mecanismos parecidos. Y por la otra, las redes sociales parecieran estar a favor del  cambio.

Se vislumbra una lucha de poder a poder. Aunque, los nuevos factores  de análisis, muestran a  una MORENA  unificada en el discurso, con actores políticos jalando en una sola dirección. Y eso puede, como le decíamos en columnas anteriores, modificar las tendencias  y las posibilidades, a favor del morenismo.

——LA COLUMNA  DE LORENZO MEYER, Y LAS NUEVAS RELACIONES  DE AMLO CON LOS MEDIOS—

Ayer, leí  una interesante columna  del historiador y politólogo Lorenzo Meyer, donde establece un símil  entre el Imparcial, periódico defensor del porfiriato  y  su ríspida relación con el gobierno maderista, con  la difícil relación existente hoy entre  la llamada Prensa crítica, herencia  del neoliberalismo y el gobierno obradorista. Al final de la columna, Meyer deja claro que, el epílogo de la guerra entre el Imparcial y Madero, fue que ambos salieron perdiendo. A Madero lo asesinaron y el Imparcial desapareció. “La historia no se repite, pero da consejos”, advierte el  prestigiado escritor y editorialista.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here