La muerte de Panchito, el menor atropellado por una cuatrimoto en Playa La Pesca, desató fuertes acusaciones contra autoridades municipales y estatales señaladas por permitir durante años la circulación de vehículos recreativos en zonas familiares sin vigilancia, restricciones ni medidas de seguridad.
Soto La Marina, Tamaulipas.- La muerte de Panchito, el niño atropellado el pasado sábado en Playa La Pesca por una cuatrimoto presuntamente conducida por una mujer en aparente estado de ebriedad, provocó una ola de indignación social y abrió severos cuestionamientos contra autoridades responsables de la seguridad en la zona turística.
Este lunes, familiares y amigos dieron cristiana sepultura al menor entre lágrimas y muestras de dolor. El pequeño cumpliría apenas cinco años este miércoles.
Durante el sepelio, el reclamo de la familia fue contundente: aseguran que la tragedia no solo fue consecuencia de la presunta irresponsabilidad de la conductora, sino también de años de omisiones por parte de autoridades municipales, Protección Civil y dependencias estatales encargadas de vigilar Playa La Pesca.
La indignación creció luego de que, según denunciaron familiares del menor, allegados de la presunta responsable intentaran ofrecer 20 mil pesos como reparación del daño.
“¿Cómo quieren pagar la vida de un niño con dinero?”, cuestionaron familiares de Panchito, quienes exigieron cárcel para los responsables y justicia para el menor.
Sin embargo, el señalamiento ya no se limita únicamente a quien manejaba la cuatrimoto.
Habitantes, comerciantes y visitantes frecuentes de Playa La Pesca denunciaron que desde hace años habían advertido sobre el peligro que representaba la circulación descontrolada de razers, motocicletas y cuatrimotos sobre la orilla de la playa, especialmente en zonas llenas de familias y menores de edad.
Aseguran que nunca existieron restricciones reales, vigilancia suficiente, delimitación de áreas seguras ni operativos permanentes para evitar accidentes.
También cuestionaron que muchas unidades recreativas fueran rentadas sin exigir licencias, capacitación, equipo de protección o medidas mínimas de seguridad para los conductores.
“Todos sabían el riesgo y nadie hizo nada”, expresaron familiares del menor, quienes consideran que las autoridades ignoraron durante años las advertencias de turistas y residentes.
Especialistas en materia de protección civil y responsabilidad administrativa señalaron que, además de la posible responsabilidad penal de la conductora involucrada, podrían existir investigaciones por presuntas omisiones de autoridades si se demuestra que existían antecedentes, reportes o advertencias previas que fueron ignoradas.
Advirtieron además que permitir vehículos motorizados en zonas de convivencia familiar podría representar una falla grave en los protocolos de seguridad turística y protección de peatones.
Hasta el momento, ninguna autoridad municipal ha informado públicamente si existían permisos, reglamentos específicos o controles para la circulación y renta de cuatrimotos y razers en Playa La Pesca.
La familia de Panchito exigió que las investigaciones alcancen no solo a la conductora involucrada, sino también a quienes permitieron la falta de control y vigilancia en la playa.
Este martes a las 8:00 de la mañana se realizará una audiencia en Soto La Marina, donde familiares solicitaron la presencia de medios de comunicación para exigir transparencia, justicia y que el caso no quede impune.
















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