Cosas de ¿la escuela, el gobierno o de todos?

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No es contradicción, aunque parezca, pero la escuela es un tema cotidiano porque lo vivimos, pero su mención en particular en la familia mexicana, aparece cuando los medios hablan fuerte e insistentemente de la ‘flojera’ de los profesores de sus ‘excesos de vacaciones’ o ‘puentes’.

Otro tema que se vuelve mediático y provoca un ambiente adverso contra los maestros es en tiempos de inscripciones o finales de año con motivo de las cuotas ‘voluntarias’ de padres de familia.

Lo que vende de las escuelas son las quejas, no las razones. Es decir, el público ‘consumen más noticias’ si damos rienda suelta a las quejas por altos costos de la cuota, por la obligatoriedad y exigencia en el pago, el uniforme, etc.

En términos generales la escuela se compone por un grupo de personas, pero el centro de ese conglomerado son los estudiantes, porque ellos son los principales actores y los maestros son quienes le sirven, quienes les guían en su formación ciudadana, cultural y científica.

Junto a los alumnos están los padres de familia, principalmente en la educación básica y en la Media Superior y Superior los papás ‘desaparecen’ porque los estudiantes ‘ya son grandes’, sin importar sean o no responsables.

El sexenio de Enrique Peña Nieto se caracterizó porque el Estado Mexicano quiso volver a ser el rector de la educación, como lo señala el marco legal, aunque fue violentado porque el gobierno fue cediendo ‘poder’ a los funcionarios recomendados por las fuerzas de poder sindicales oficiales o no.

La bandera de este sexenio en educación fue ‘derrocar’ la reforma anti-docente de Peña Nieto y congraciarse con los maestros de México representados en el SNTE, la CNTE y los grupos resurgidos de Elba Esther Gordillo.

Si hay un culpable del estado deplorable de la educación en México, le echamos la culpa a la Pandemia del COVID-19 que ‘calló como anillo al dedo’, según el presidente López, porque los maestros del país andan ‘sueltos’, aunque yo diría desorientados.

Este lunes en Tamaulipas se leen declaraciones de la titular de la Subsecretaria de Educación Básica, Magdalena Moreno Ortiz, quien afirma, según el periodista José del Carmen Perales Rodríguez, que el retorno a clases en el sector educativo, no será de forma masiva ni de inmediato, porque el proceso será gradual.

Los estados, sean o no del color del presidente, pero la firme intención de obedecer la orden del Ejecutivo Federal, en su política de “Llueve, truene o relampaguee” y retornar a las clases presenciales a partir de agosto pasado, simple y sencillamente hemos fracasado y pese a la orden, un número muy fuerte de planteles de educación básica, retornaron a lo virtual.

En la misma capital del cuerudo Tamaulipas, no solo los jardines de niños, escuelas primarias y hasta en secundarias, muy calladitas… regresaron a las tareas por WhatsApp, enviando a los profesores evidencias en el cumplimiento en tareas y le aseguro que muchos planteles lo intentaron.

Las autoridades federales de la Secretaría de Educación Pública (SEP), la local en el estado, la SET, no han sido capaces de determinar la política específica frente a la Pandemia, pues los padres de familia, pese a la necesidad de entrar a trabajar, prefieren no enviar a sus hijos a un contagio seguro.

Sin embargo, los comerciantes de la educación, la iniciativa privada con intereses en este campo, han invertido buen capital para detener el abandono de sus clientes (alumnos) y que los padres de familia los incorporen a la educación pública, por lo que las clases presenciales procuran sean por lo menos dos o tres veces por semana y en grupos muy reducidos.

Existen escuelas privadas cuyos protocolos sanitarios son muy rigurosos, pues no solo por la salud del alumnado, los profesores y personal directivo-administrativo, sino de imagen pública, de vender seguridad en la salud.

La subsecretaria Magdalena Moreno, asegura que la SET emitió una convocatoria para el regreso a clases y los planteles que reúnan los requisitos puedan ser autorizados para recibir alumnos, aunque sería interesante descubrir las fuentes de financiamiento para la compra de material sanitizante.

Una verdad innegable es que los mismos diputados federales incumplen con lo mandatado en el Artículo 71 Constitucional, cuando se habla de establecer presupuesto para la educación… ¿O tal vez la corrupción continúa como en los gobiernos neoliberales que se ‘clavan la lana’?

¿Qué opina el lector?

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