Ahora también la capital del coronavirus

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Una mala noticia para los victorenses. En este primer día de la semana, la capital y centro del poder político de Tamaulipas se ha convertido también en la capital del coronavirus ¿a qué se debe?.

El número de enfermos es creciente y no se ve fin. Hasta la tarde del domingo la cifra era de 82, pero en cuestión de horas o minutos la estadística puede variar.

Hemos tenido deshonrosos primeros lugares como “la capital del crimen”, de homicidios, secuestros y otros delitos de alto impacto que afortunadamente hoy disminuyen. Ahora la del Covid.

De la mancha urbana lidera el fraccionamiento Las Flores, con ocho enfermos, seguido por la colonia Enrique Cárdenas González, con seis, zonas residenciales de ingreso medio y no las más depauperadas de la ciudad.

Colocarse como epicentro del mal debe ser motivo de razonamiento.

No es la ciudad más poblada de la entidad como para adjudicarse per cápita.

Reynosa, según documentos del INEGI al 2015 (cuando empezó la pandemia el nuevo censo estaba en marcha), anda en los 650 mil habitantes y sus contagiados suman (al momento de escribir esto) los 33, en tanto que Matamoros registra 520 mil pobladores y la incidencia es de 75, por poner dos ejemplos.

Victoria rasguña las 350 mil almas, es decir, casi la mitad de los reynosenses y sus males son mucho mayores.

Las ciudad de Tampico registra los 320 mil (siempre según Inegi) y sus enfermos alcanzan 58.

Además la frontera tiene un insumo que la coloca en un riesgo inminente: Los migrantes que llegan contaminados desde “el otro lado”. En Nuevo Laredo se habla de 16 positivos en un albergue.

¿Por que la capital?. No hay  más respuesta que la población, los adultos, los jefes de familia, han desacatado flagrantemente las disposiciones del Consejo General de Salubridad de resguardarse en casa y dejar de vagar por las calles sin una razón de vida o muerte.

Todavía la semana anterior las calles lucían repletas de vehículos en circulación pese a estar en periodo de emergencia sanitaria. Los comerciantes con sus negocios abiertos y los tianguistas recorriendo la ciudad con sus fritangas.

El tema se ha politizado también.

En cuanto el Gobierno del Estado publicó el programa de acción fase III que incluye el “doble hoy no circula” de automotores, surgieron voces que llamaron a la desobediencia y a tramitar amparos ante la justicia federal, por aquello de prohibir la libre circulación de ciudadanos (violación a la Constitución Federal).

Evidente que no se trata de un estado de excepción o de suspender derechos y libertades de la población. No estamos en guerra ni nos invade un país extranjero. No hay un estado de sitio. Simplemente es un programa de emergencia para generar los menos enfermos y fallecidos.

Desde el centro del país el senador Ricardo Monreal Avila, aspirante presidencial por Morena, hizo un llamado a los gobernadores a que no  promuevan el estado de excepción porque estarían violentando la Carta Magna ¿tiene facultades para ello?.

Es decir, cuando deben desaparecer los colores y unirnos ante el mal que comienza a cobrar ya más víctimas en Tamaulipas, los grupos políticos siguen tirándose patadas bajo la mesa. Hacen futurismo.

En todo caso quien debería estar al tanto de la política interior de México es la secretaría de Gobernación y no el Senado.

Aparte de Tamaulipas, dos entidades más restringieron la circulación vehicular bajo el mismo procedimiento de “hoy no circula”, la ciudad de México, gobernada por una morenista, y el Edomex que administra un emanado del PRI ¿también allá se hacen llamados a tramitar amparos?.

Otra posibilidad de que la antigua Villa de Aguayo ahora también sea la capital del coronavirus, es que la autoridad municipal no le esté poniendo la atención debida como lo hacen los alcaldes de ciudades más pobladas que Victoria.

Esto se compensa porque aquí están asentados los tres poderes. Aquí está la secretaría de Salud, la operadora,  la más importante en esta lucha contra la enfermedad ¿Que otra explicación podríamos tener? Si usted querido lector tiene otra, dígalo.

Tema aparte, el INE dice que no duerme. En la primera semana de septiembre (dentro de cuatro meses) arrancará el proceso electoral que llevará a los comicios del 2021, los más “grandes” en la historia de México.

Sus jefes dicen que ya trabajan, a distancia pero sus consejeros laboran en la preparación. Para entonces el coronavirus podría haber quedado atrás con su cauda de muertos.

En cuanto a Tamaulipas, la Ley Electoral dice que el IETAM debe instalarse el segundo domingo de septiembre, aunque podría adelantarse una para ir acorde con la instancia nacional (que es la que toma las decisiones más importantes).

De una cosa están seguros los órganos electorales: ¡Habrá elecciones! a como de lugar.

El fin de semana el Instituto estatal dio luz verde para también sesionar “a distancia”. Si la pandemia se prolonga podrán actuar según los tiempos.

En el mismo septiembre quedará lista la representación del INE en la entidad y, en octubre, los nueve distritales. Deberán trabajar intensamente para realizar chamba que antes le correspondía al organismo local, como nombrar a los funcionarios de casilla.

Como sabemos, en 2021 habrá elección para diputados federales (nueve distritos en Tamaulipas), y de manera concurrente el  Poder Legislativo local y los 43 ayuntamientos.

Seguimos luego. El espacio se agotó.

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