De mal en peor

La nota se ha leído 1072 veces

Como el título de hoy, es la expresión popular en México y quizá en Latinoamérica, sobre el mal tiempo que para nada mejora y solo se vislumbran nubarrones que impiden ver la luz de un nuevo día.

En sentido opuesto se puede decir entre dichos y refranes populares aquél que dice: “…estoy como las tamaleras, mal y vendiendo’ dando a entender que podemos estar quejándonos de todo, pero al fin y al cabo nos sigue llegando cierta ganancia.

Lo anterior se refiere a uno de los temas muy comentados en los contextos nacionales y los que llegan del extranjero y que de alguna forma se relacionan con nuestro sistema de salud nacional.

Ingreso al tema más que de la salud, al desabasto de las medicinas no solo para enfermedades específicas que atiende el sector salud.

El desatino del gobierno de López Obrador con la eliminación del Seguro Popular que según sus datos fue un cúmulo de pillerías entre, supongo, los laboratorios y las autoridades de Salud que ahora dan como resultado la venta de medicamentos y accesorios para curaciones y cirugías., pero adquiridos por los pacientes.

La 4T golpeó en nocaut directo al Seguro Popular, por lo que nació -me parece muy prematuramente- el Instituto de Salud para el Bienestar (INSABI) al que le asignaron un presupuesto inicial de 80 mil millones de pesos.

Aunque se infiere que el INSABI es también el distractor para el desabasto de medicinas en el ISSSTE y en el IMSS, pues las extensas filas se siguen presentando en clínicas y hospitales del país.

En la clínica del ISSSTE Victoria, el día de ayer se escuchó la queja de un paciente que mostró a quien escribe una receta médica fechada desde el 8 de enero y es tiempo de que no ha podido ser surtida por la farmacia de esta dependencia.

Refiere el ¿beneficiario? del servicio médico de este instituto federal que dos veces por semana acude a la farmacia del ISSSTE Victoria para que después de hacer una fila de más de 100 personas, recibir la misma información: “No hay… Ya se acabó… Ahí está el letrero de la nueva fecha…”

Ayer jueves nuestro informante comentó que recibió la misma respuesta de siempre, pero esta vez reconoció el medicamento sobre una mesa de la farmacia y rogó al empleado para que se la diera. “Trae usted dos medicamentos en la misma receta, no se le puedo dar solo uno… vaya con su médico para que le cambie la receta.”

Presuroso el derechohabiente se encaminó al Consultorio y esperó pacientemente para entrevistarse con su doctor, quien afablemente aceptó realizar la nueva receta, solo que hubo un error, la nueva receta fue para el medicamento que no había y temeroso de recibir la misma respuesta del farmacéutico, presentó la misma que antes había mostrado.

Un nuevo empleado recibió la receta fechada desde el día 8 de enero y advirtió que si surtía uno de los medicamentos, el otro se cancelaría… “Pensé que me daría la caja que vi sobre la mesa de la farmacia, pero no, se encaminó hacia los anaqueles, estiró la mano y sacó una nueva caja… lo que me hizo suponer que me habían negado la medicina, porque el precio en el mercado es de más de dos mil pesos”.

¿Hay desabasto de medicamentos en el ISSSTE Victoria o hay un sucio negocio a costa de los enfermos?

Las quejas de los pacientes no son escuchadas las mayorías de las veces por las autoridades, en este caso del ISSSTE, porque hasta en dos ocasiones se visitó la dirección de la clínica y nunca hubo quien atendiera, ni secretaria que orientara.

Mucho el gobierno federal de la 4T ha acusado a los gobiernos corruptos y seguirá expresando que todavía quedan reductos de aquellos dinosaurios, pero “Solo ve la paja en el ojo ajeno y no ve la viga que trae en el propio”.

La mala, la pésima imagen institucional no solo la dan los jefes, también son los empleados que ¿atienden? al público, a los enfermos que van por eso… porque están enfermos.

Hay viene lo del Coronavirus… ¿Seguirá la cosa igual en el Sector salud de la 4T?

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here