El reacomodo reciente en el gabinete cabecista, salvo algunos garbanzos de a libra, envía una contundente lectura, en torno a la reafirmación de las elites reynosenses, en los puestos claves del actual sexenio panista.
Esto quiere decir que, el gobernador Francisco García Cabeza de Vaca, está alineado ya desde ahora a su círculo más cercano, para que trabajen en torno a él candidato o la candidata, por el PAN a la gubernatura del 2022. Por supuesto, no hay duda, será de Reynosa.
El hecho de que, ya el mandatario estatal haya decidido que, su grupo político, originario de la urbe reynosense, será el que porte de nuevo la estafeta de la candidatura al Palacio estatal, significa que, el cabecismo tendrá que negociar con los azules de Tampico, y con el grupo de Rivas Cuellar en Nuevo Laredo.
Otra arista que habrán de sortear los reynosenses de Palacio, será la piedra en el zapato que les significa el ayuntamiento de la calderonista Maki Ortiz Dominguez, misma que últimamente se ha mostrado muy “amiguis†de los morenistas en el estado. Maki podría ser sometida por a vía de las cuentas públicas.
Aunque, la mamá de “Maquitoâ€, se ve dispuesta a la guerra, por tal de que su retoño alcance posiciones políticas, de renombre, cosa que hasta ahora no ha sucedido en el PAN, y tal vez por ello, la dama caricaturizada como zombi, busca negociar con los enemigos de Cabeza.
—–EL DESLINDE CON EL GRUPO CHAVIRA—
Otra de las escasas novedades de la poda político-administrativa ordenada por el gobernador en su sexenio, es el abrupto despido de Esthela Chavira, una mujer improvisada que desde el arribo del 2016, fue colocada en la Secretaría del Trabajo, a pesar de que, dicha funcionaria no sabía absolutamente nada sobre el tema.
En este punto, hay que subrayar que, su hermano Francisco Chavira, se sintió con suficientes alas para volar solito, y le dio por aliarse con personajes morenistas, acérrimos adversarios del cabecismo. Tal vez este tipo de desplantes, fue lo que terminó por derramar el vaso.
Un dato adicional, sobre los Chavira: Dicen que se llevaban muy bien con la segunda esquina de Palacio, pero no con la primera.
Otro de los cambios que llaman la atención, es la salida del ex ameriquista y ex priista Pedro Silva Rodríguez, un viejo león de la estepa política tamaulipeca, que se sabía tenia derecho de picaporte directo con el mandatario estatal, pero le era leal a su jefe, el Secretario General de Gobierno Cesar Verastegui Ostos.
En la General de Gobierno, la posición de Silva Rodríguez, siempre fue difícil para él, pues llegó a estar entre dos grupos internos del panismo, los de Xico y los Reynosenses, ambos con legítimos planes de llegar a la sucesión. Obviamente, siempre se le cuadró al one, pero jamás brincó a su jefe inmediato. Y eso nos parece que habla bien de PSR.
Un dato adicional que habla sobre la efectividad del legendario Pedro Silva, es que cuando lo enviaron como operador a Matamoros, en las elecciones de éste 2019, como dijo Calderón, haiga sido, como haiga sido, le rindió buenas cuentas a su patrón. Y rescató la candidatura estelar para el chavo Héctor Escobar, y algunas más.
——¿COMO LUCE LA BARAJA REYNOSENSE DEL CABECISMO?
Si como le decíamos en un inicio, el gobernador ya alineó los astros de su gabinete, en dirección a que uno o una reynosense porten la estafeta sucesoria de su sexenio, habrá que ver, quienes son los más cercanos a esta decisión.
El primer lugar de la lista, creemos que la ocupa la Presidenta del DIF, Mariana Gómez, de la cual en pasadas colaboraciones, ya habíamos dicho que es la operadora más importante de la política social, algo así como el brazo más relevante del sexenio, en su vinculación con los grupos económicamente débiles del estado.
Otro que se mueve y que, jamás podremos descartarlo en sus aspiraciones sucesorias, es el senador Ismael García Cabeza de Vaca, mismo que éste viernes participó en una cena en Las Gambas, junto con algunos miembros de su equipo, para festejar los recientes cambios.
Y obviamente que, en una relación de hermandad política, con los anteriores, vemos al flamante Presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso local, Gerardo Peña Flores.
Se ha mencionado en algunas columnas, la lectura de que, el Super delegado José Ramón Gómez Leal, fuese una pieza más del cabecismo para gobernador. La verdad , lo dudamos, porque ya con el poder en sus manos , el JR, no dudaría en deslindarse del actual liderazgo panista tamaulipeco, con quien ha enfrentado serias discrepancias.
Aunque, también debemos reconocer, que mientras el JR siga en su cargo, como super delegado, y resista las severas crisis de desgaste , por las que ha atravesado, ello lo puede fortalecer. Aquí, la encrucijada del 2022, residiría en saber si el alto mando panista, decidiría entregarle el power de palacio a su cuñado, o bien, buscaría sumarlo al suyo propio, que ya sabemos por donde se orienta.
Ese parece ser el nudo gordiano del power panista en Tamaulipas. Los lazos filiales entre todos ellos, son muy fuertes, pero al final, solo habrá una candidatura. Y los demás tendrán que disciplinarse.









La RegiónTamaulipas, fundada desde 2004 con sede en Ciudad Victoria, Tamps.