¿Sabes que es realmente una relación tóxica?

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Hasta hace dos años fue cuando se empezó a cuestionar las relaciones de pareja en ese sentido gracias, en mayor parte, al feminismo

Nunca antes en la historia de Google habí­a habido tantas búsquedas del concepto ‘relación tóxica’. Si bien nos acordamos de que hubo un libro que nos iluminó sobre la ‘gente tóxica’, allá por 2013, no ha sido hasta hace dos años cuando empezamos a cuestionarnos nuestras relaciones de pareja en ese sentido gracias, en mayor parte, al feminismo.

Un noviazgo (tanto heterosexual como LGBTI+) tóxico puede tener muchos matices. Un gran porcentaje de ellos se asientan sobre los pilares del machismo, pero existen múltiples paradigmas en los que podemos detectar detalles dinamitadores de una relación, y por los que deberí­amos tomar medidas, ya sea para modificarlos o para alejarse de ahí­ cuanto antes.

Para ayudarnos a identificar escenarios, hemos consultado a varias lectoras que afirman haber tenido una ‘relación tóxica’. Quizás te ayuden a esclarecer algunas situaciones que estés viviendo con tu pareja.

“Yo creo que es aquella en la que no te sientes libre para hacer lo que te da la gana (para vestir como quieres o incluso para decir en voz alta lo que piensas). Esto ocurre cuando una de las dos partes piensa que la otra le pertenece, y eso es muy peligroso, porque termina deteriorando la autoestima de la persona sumisa, y se crea una relación de dependencia”. Lucí­a, 28.

“Para mí­ es una en la que ambos son excesivamente dependientes, el uno del otro”. Berta, 22.

“Para mí­, estás en una relación tóxica cuando adoptas determinados comportamientos con los que, en una situación normal, no te identificarí­as nunca y que no son propios de ti. Por ejemplo, estar siempre pendiente del móvil para ver si la otra persona te ha contestado, buscar cualquier excusa para discutir o tener ganas de rebatir cada frase que diga la otra persona”. Nerea, 25.

“Creo que se da cuando te molesta todo lo que hace la otra persona, notas chantaje emocional por su parte o sientes que no eres suficiente para él o ella”. Elvira, 31.

“Considero que es tóxica cuando no te admira en el sentido de que no da importancia a lo que le cuentas. Esto es, cuando su rutina y sus problemas son más relevantes. Y esto no es algo que él o ella verbalice, sino que se nota implí­cito en la conversación (pero, claro, cuando ya lleváis un tiempo juntos, porque en los principios no te das cuenta de absolutamente nada)”. Silvia, 30.

“Yo la definirí­a como la relación que anula tu personalidad, tu libertad individual y te impide ser la persona que serí­as de no estar con esa otra persona. No sé si es una definición muy rigurosa, pero es lo que siempre me parece más reseñable de las relaciones tóxicas que he experimentado o que veo a mi alrededor en familiares y amigos (y por desgracia son unas cuantas)”. Laura, 32.

“Mi caso es que él, inconscientemente, siempre se creyó mi salvador. Yo le daba pena, y por eso me poní­a de excusa ante sus amigos y le costó dejarme. Esto último es algo que supe después, pero vaya, me infravaloró como mujer resiliente porque yo sufrí­a ansiedad y depresión, algo de lo que ya he salido y, obviamente, sin su ayuda. Así­ que para mí­ una relación tóxica es esa en la que la otra persona no sabe (ni hace nada) por valorar tu potencial”. Sandra, 26.

“Yo creo que la relación tóxica se da cuando uno se cree superior al otro en cualquier contexto. He vivido cómo mi pareja se creí­a más intelectual, más capaz en muchos ámbitos, haciéndome sentir inferior. Nunca me vio a ‘su altura’. Me costó mucho recuperarme de esa relación, porque hasta yo me creí­ que valí­a menos”. Tere, 27.

“Mi ex tení­a que tener la razón en todo. Quiero decir, cuando debatí­amos (ya fuera conmigo o con gente en general), era tan cabezota y ‘machirulo’ que él llevaba la razón y punto. Era un chico muy formado, leí­do e intelectual, pero de empatí­a e inteligencia emocional, más bien poca. Hacia el final de nuestra relación todo se convirtió en un infierno porque no parábamos de discutir”. Patri, 29.

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