En lo personal soy de los más escépticos sobre el tema. En los albores del proceso interno panista, existía la percepción de que todo se reducía a una estratagema con la marca de los fallidos vientos, para buscar imprimirle al show, un poco de adrenalina, y llamar la atención de los escasos espectadores.
Hoy la arena ciudadana sigue semivacía, pero, (aunque de manera indirecta) los protagonistas, Cabeza y Truco sí se han asestado algunos golpes que, como dicen por ahí, ya calientan. Llama la atención que ni uno ni otro han salido a declarar públicamente nada. Y hasta ahora han sido sus huestes las encargadas de interponer demandas y de formular acusaciones con aroma de rompimiento.
La mayor agresividad corre por cuenta del clan vacuno, al cual el Truco le sirvió como el más fiel e incondicional aliado, conduciéndolo al triunfo electoral en la campaña del 2016 por la gubernatura. De manera que si alguien sale a deber, en materia de lealtad, en esta coyuntura panista, son los brothers texanos. Y no los Verastegui.
De ser cierto este pleito entre los villanos del sexenio 2016-2022, los ángulos torales de este punto de quiebre, serían los siguientes:
Por un lado, apoderarse del control absoluto del PAN en Tamaulipas, un partido que quedó a la deriva, después de que García Cabeza de Vaca salió huyendo rumbo a Texas, unos días antes de concluir su periodo gubernamental.
De ese control partidario, se deriva obviamente la posibilidad de elegir candidaturas a las alcaldías y diputaciones federales en 2027. Y más allá, como el objetivo central, en 2028, la posibilidad de que este PAN hoy en vilo, nomine a su candidata o candidato a la gubernatura.
Por lo que ahora se ve, el clan de los Cabeza quiere enviar a uno de los suyos, como abanderada o abanderado a gobernador. Sin embargo sus intenciones están chocando con un truquismo empecinado en sacarse la espina de la elección pasada. Pero quieren hacerlo a su manera, ya sin la camisa de fuerza que en el 2022, les impuso su jefe político Cabeza de Vaca.
Coincidimos en que las impugnaciones contra la planilla del Truco y de Gloria Garza, disfrazadas de presunto clamor de las bases, son en realidad maniobras con todo el sello de la perversidad cabecista. De eso no hay la menor duda.
Ahora bien, este tipo de acusaciones que han tenido un fuerte trascendido, equivalen a ese refrán que dice: “El comal le dijo a la olla”, pues ambos están igual de tiznados.
Aunque, se puede decir que, El Truco y su grupo panista no se encuentran prófugos en el sur de Estados Unidos, mientras que el jefe del clan Texano-reynosense está imposibilitado para cruzar hacia México, a riesgo de ser detenido, con lo cual se cumpliría una orden federal de arresto en su contra.
El detalle entre ellos, es que estuvieron tan cercanos en su matrimonio político, que se conocen mutuamente todos sus secretos. Por algo dicen que las peleas entre cónyuges son las más encarnizadas.
Si la polarización de este conflicto azul, escala a niveles más altos, como se perfila, entonces podremos ver quien de los dos contendientes, logra sumar más fuerzas para su causa. Por lo pronto, pareciera que el Truco les está ganando la partida interna a los Cabeza, después de que ha trazado ya una alianza con el poderoso y hábil sultán libanes del sur, Chucho Nader Nasrrallah, que ya ha levantado la mano, para ir de nuevo por la alcaldía.
Aquí la contienda se perfila de la siguiente manera: el Truco y Nader parecen tener en sus manos el territorio, pero los Cabeza cuentan con los instrumentos del CEN panista. Y todo lo que su chequera multimillonaria pudiese generar en materia de anulaciones de planillas, y cosas por el estilo.
Aunque este asunto de usar el dinero, como lubricante para obtener propósitos políticos, también se ve afectado por el congelamiento de cuentas.
Si ustedes me preguntan, quienes de los panistas ahora agarrados del chongo saben usar más la cabeza para hacer política, les diría que los de la urbe cañera y los de Tampico. Mientras que los texanos-reynosenses han hecho del conflicto y del choque, un sello personal, donde invariablemente han salido derrotados.