– En la era del nacismo perduraba el principio goebbeliano que una mentira repetida mil veces se convertía en verdad. Los medios estaban controlados por el Estado para decidir qué se publicaba.
Hoy, en la explosión de las redes sociales, han surgido otras formas de mentira, más “refinadas” y con oportunidad de ocultar la mano que lanza la piedra.
Las noticias falsas echas circular por redes para denostar, ofender o sobajar con fines de sacar algún provecho económico o político son cosa de todos los días, en tanto van en crecimiento las llamadas “mentiras profundas”.
Estas últimas cuando los sicarios del periodismo, o de redes, se valen de la tecnología para inventar incluso voces de las víctimas.
Como producto surge una posverdad que ocupa las emociones del individuo y no tanto los datos reales. El todo es un mamotreto difamatorio que siempre intenta tumbar honras.
Pues bien, este jueves, luego que le colmaron la paciencia o le llenaron el “buche” de piedritas, como dice la expresión popular, la reynosense Maki Ortiz Domínguez explotó: Demandará penalmente a una página de noticias que la ha difamado en los últimos meses.
Y tiene razón, no se puede ofender con tanta impunidad ocultándose bajo la pluma y el anonimato virtual.
“Uno, en este ambiente político, soporta muchas difamaciones”, comentó en redes alrededor de las dos de la tarde, señalando que dejó pasar muchas porque, al dedicarse a servir a los demás, “prefiero ayudar que estar atendiendo mentiras”.
Le colmaron el plato: “Pero esta sí no la puedo dejar pasar porque es una mentira, calumnia, difamación, algo tan delicado como la educación de nuestros niños y jóvenes”.
Usted se preguntará ¿qué falsedades le levantaron a la ex presidenta de Reynosa?. Aunque usted no lo crea, por lo burdo e infantil, el “periodista” -sin aportar elementos de juicio- la señala como “patrocinadora”, financiadora junto con su hijo el alcalde, del movimiento magisterial que dejó sin clases a un promedio de 800 mil niños, por dos semanas.
Si el líder magisterial Arnulfo Rodríguez Treviño dio cuenta de la nota, debe estar orinándose de la risa de la ocurrencia de los autores del libelo.
Entonces ¿él no organizó el paro? ¿lo manipularon?. La novela es increíble. No se la cree ni un niño de pecho.
















La RegiónTamaulipas, fundada desde 2004 con sede en Ciudad Victoria, Tamps.