México.- La pandemia por COVID-19, causada por el virus SARS-CoV-2, ha puesto en evidencia la necesidad de impulsar investigaciones científicas que permitan mejorar las estrategias para prevenir y atender los nuevos brotes de la enfermedad, ya que la detección mediante pruebas como las serológicas suelen implicar grandes costos para las naciones.
En la actualidad es posible identificar la presencia de un virus, como el SARS-CoV-2, en un ambiente determinado mediante la detección de trazas o pedacitos de su material genético. Elia Diego García, del Laboratorio de Biotecnología Ambiental y Agroecológica de la Unidad Tapachula del Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR), hace la analogía de este proceso con las investigaciones en antropología forense, donde se usan cabellos o restos óseos para obtener información genética y comparando los resultados con bases de datos, se puede reconocer a un individuo, es decir, no se requiere recuperar el cuerpo completo de una persona, ya que con un hueso o cabello es suficiente.
Desde el 2020 se han identificado trazas del material genético del nuevo coronavirus en aguas residuales de todo el mundo (incluido México), esto se debe a que pacientes enfermos por COVID-19 o infectados asintomáticos, excretan a través de heces partículas del virus, llegando a las aguas residuales.
Los estudios sobre la relación entre las aguas residuales y el SARS-CoV-2 avanzan día con día, pese a que existen diversas investigaciones que avalan la presencia del virus en flujos de agua residual, aún no hay suficiente información para asegurar que este pueda ser un medio de contagio[2]. Pese a ello, el tratamiento de las aguas residuales es de suma importancia para evitar la propagación de múltiples enfermedades y prevenir el surgimiento de nuevos problemas de salud.
Contrario a la idea de ser un elemento negativo, la detección y vigilancia del virus en aguas residuales se concibe mundialmente como un método de gran ayuda para monitorear la presencia y tendencia del SARS-CoV-2 en las poblaciones, especialmente en las regiones donde las pruebas masivas de detección del virus son económicamente inviables.
Asimismo, puede ayudar a comprender la magnitud de la infección para tomar medidas de atención, ya que el monitoreo en aguas residuales permite predecir brotes entre 2 y 14 días antes de que se produzcan, dando la oportunidad a las autoridades sanitarias de contener los brotes e implementar medidas más efectivas.
A escala internacional se desarrolla el proyecto COVID-19 WBE Collaborative, una plataforma donde universidades, centros de investigación, gobiernos e instituciones colaboran en el monitoreo del virus SARS-Cov-2 en aguas residuales, ofreciendo un mapa con algunas de las iniciativas a nivel mundial y las publicaciones científicas en el tema
En el caso de México, por ejemplo, el Centro de Investigación y Desarrollo en Agrobiotecnología Alimentaria ha realizado cuantificaciones de SARS-Cov-2 en ríos y canales de riego del Valle del Mezquital, Hidalgo, una región donde llegan las aguas residuales del Valle de México y se utilizan para riego.
Los autores del artículo SARS-CoV-2 in wastewater from Mexico City used for irrigation in the Mezquital Valley: quantification and modeling of geographic dispersión revelaron que la mayor carga viral se identificó en los puntos más cercanos a la Ciudad de México, lo cual sugiere que esta es la principal fuente del virus en el agua.
Además, exponen que se necesita mejorar las prácticas relacionadas con el uso de las aguas residuales para riego en la región, de modo que se minimice el riesgo de la población expuesta directamente a los efluentes.
Así mismo, científicos de la Universidad Nacional Autónoma de México trabajan en el proyecto “Potencial de diseminación ambiental de SARS-COV-2; un enfoque de riesgo a partir del suelo y ciclo urbano del agua en el centro de México”, mediante el cual se monitorea en tiempo real los desechos que llegan a las aguas residuales, a fin de buscar el virus y los fármacos empleados en el tratamiento del padecimiento. Con ello se busca contribuir con la alerta temprana sobre la presencia de virus en un determinado lugar geográfico
















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