Cómo Hacer Buñuelos Mexicanos

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En la época navideña, las calles cercanas a los mercados en México comienzan a llenarse de puestos improvisados de madera que venden todo tipo de artesanías navideñas de decoración para el hogar, árboles de navidad y todo lo necesario para que la gente ponga la representación del nacimiento en Belén. Una amplia zona se dedica a vender caramelos, pequeñas naranjas o manzanas, y diversos tipos de golosinas para llenar la piñata.

También hay puestos de comida que ofrecen atole y tamales para que los compradores entren en calor mientras realizan sus compras, y por lo menos hay un puesto que vende los tradicionales buñuelos; esos discos crujientes espolvoreados con azúcar o bañados con un almíbar de piloncillo.

Estos buñuelos son diferentes a la receta que originalmente trajeron los españoles a México, aunque en los estados del sureste de México, como en Tabasco, se cocinan de una manera muy similar a los buñuelos españoles.

Esta es la forma más sencilla y simple de hacer un postre o golosina que seguramente hace que muchos mexicanos que viven fuera de México recuerden a sus abuelitas o mamás preparándolos durante estas épocas del año.

Si nunca los has preparado, te invito a que los hagas; la masa es muy fácil de preparar y muy manejable, y la puedes hacer desde un día antes y meterla al refrigerador. Yo he congelado la masa con días de anticipación y sólo la dejo que se descongele a temperatura ambiente el día que voy a freír los buñuelos.

Ingredientes

2 tazas de harina para todo uso
1 cucharadita de polvo para hornear
1 cucharada de azúcar
1/2 cucharadita de sal
1 huevo
1 cucharada de mantequilla ya derretida y a temperatura ambiente
Aprox. 3/4 de taza de agua tibia
1 cucharadita de esencia de vainilla
Aprox. 2 tazas de aceite vegetal para freír los buñuelos
Azúcar para espolvorear

Para el jarabe de piloncillo:

3 1/2 tazas de agua
1 cono grande de piloncillo cerca de 12 oz.
1 varita de canela
6 guayabas
1/3 de cucharadita de anís
1/4 de la cáscara de una naranja

Elaboración paso a paso para el jarabe de piloncillo

Coloca la taza de agua y el piloncillo en una olla mediana; calienta a fuego medio-alto hasta que el piloncillo se disuelva y tome la consistencia como de caramelo líquido.
Añade con cuidado el resto del agua, la canela, la guayaba, el anís y la cáscara de naranja y lleva a ebullición; cocina durante 6 minutos aprox., revuelve y hierve durante 4 minutos más. Pon el jarabe resultante a un lado para utilizarlo como complemento para los buñuelos. Si lo deseas más espeso, déjalo que hierva a fuego lento hasta que logre la consistencia deseada.
El jarabe se conserva bien refrigerado hasta por 1 semana. Sírvelo caliente o a temperatura ambiente.

Buñuelos Mexicanos

* En un tazón grande mezcla la harina, el polvo de hornear, 1 cucharada de azúcar y 1/2 cucharadita de sal.
* Forma un hueco en el centro y agrega el huevo, la mantequilla derretida y la vainilla. Revuelve hasta que la mezcla dé la apariencia de pedacitos de avena. Agrega el agua poco a poco (una cucharada a la vez) y amasa (por lo general menos de 5 minutos) hasta obtener una mezcla suave y lisa. Cubre la masa con un paño o servilleta de cocina y deja reposar durante 30 minutos.
* Mientras la masa está en reposo prepara tu área de trabajo con un rodillo, un plato grande con una toalla de papel o bolsas de papel abiertas, harina extra para estirar las bolitas de masa, y una sartén grande con el aceite vegetal listo para el momento de empezar a freír los buñuelos.
* Divide la masa en 12 bolitas y cúbrelas con una servilleta de cocina.
* Calienta 3/4 de pulgada de aceite en el sartén grande.
* Coloca una de las bolitas de masa en tu superficie de trabajo previamente enharinada y estírala con el rodillo. Aplana cada bolita hasta formar un círculo lo más delgado posible pero sin que se rompa.
* Para darle ese estirón extra al buñuelo colócalo sobre una cazuela (o un tazón) invertida y cubierta con una servilleta de manta; y estira el buñuelo por los bordes con mucha delicadeza. (El buñuelo debe quedar delgado, casi transparente).
* Puedes formar los buñuelos, y ponerlos sobre una mesa cubierta con un mantel limpio. Que no se peguen unos con otros, mientras terminas de formarlos todos. De esta manera, se seca un poco la masa, y quedan bien doraditos.
* Fríe los buñuelos en aceite muy caliente hasta que estén dorados y crujientes. (Este paso tardará sólo unos segundos). Coloca los buñuelos en un plato cubierto con toallas de papel para absorber el exceso de aceite. Sírvelos calientes o a temperatura ambiente y espolvoréalos con azúcar. Si no deseas rociar el azúcar de inmediato puedes conservar los buñuelos en forma perfecta y crujiente para otro día, y sólo tendrás que añadir el azúcar al momento de servir. Si prefieres servirlos calientes al día siguiente, colócalos en el horno a temperatura muy baja durante 5 minutos. Ahora, lo único que necesitarás es un poco de chocolate caliente para acompañarlos.

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