Ojo a chayotero

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Está en escena una obra en tres actos. La primera es que el gobierno estadounidense captura al ex “super policí­a” genaro garcí­a luna, aunque con la demora propia de su manera de tejer su sucia polí­tica exterior, quizá para que agarrara confianza y no huyera de su territorio. La segunda y la tercera serán las aprehensiones ví­a extradición, del jefe de ese ex garfil y de Vicente Fox.

Esa pieza teatral confirma que el pasado primero de diciembre la nación mexicana demostró a todas las del mundo, que el 6 de julio de 2018 cambió la Historia –con más sombras que luces—de la República, que empezó en 1827 y se ennegreció a partir de 1988, cuando carlos salinas de gortari usurpó la Presidencia de la República, en sucia alianza con los traidores a los principios del PAN creado por Gómez Morí­n para luchar contra la creciente dictadura e instaurar la democracia.

No obstante ese espaldarazo popular sin precedente a un Presidente de la República Mexicana, los oligarcas siguen lanzados cada dí­a con más desesperación, contra AMLO y el gobierno de veras democrático que representa, desoyen el llamado de Cuauhtémoc Cárdenas a dar “…fin a la polarización” que les hizo desde el Senado.

Complemento de ese virtual exhorto de Cárdenas a los oligarcas a dejar trabajar en paz a la 4T, es que en entrevista que recién se le hizo en España, interpretada por unos como respiro por la herida, y por otros como respuesta al cortesano prejuiciado mario vargas llosa, es que, así­, el hijo del Tata eliminó el pretexto de washington para derrocar gobiernos electos por el pueblo e imponer sus dictaduras incondicionales: “López Obrador no es de izquierda…”

Como no se resignan a su desplazamiento del poder, los oligarcas azuzan a sus socios y chalanes como gustavo de hoyos (Coparmex), al escritor chayotero de lujo y algunos   periodistas, “periodistas”, comentaristas y manipuladores de redes sociales.

El primero de diciembre, en el zócalo, el ágora nacional, el sitio donde palpita el corazón cí­vico nacional, se confirmó el concepto “Cuando un pueblo sigue a un hombre, es que éste lleva el corazón en la mano”. También enraizó la convicción de que en julio del 18 empezaron a refulgir el destino eterno que –dijo el poeta—Dios asignó a México, y su futuro luminoso que hace tres/cuatro décadas escribimos en la primera plana de un diario de esta capital.

En esa fecha quedó firme la convicción general de que cada dí­a el pueblo profundiza la tumba donde a fuerza de votos empujó a los facinerosos que desde el poder y también por servir al capital y a sí­ mismos, negaron empleo con salario decoroso si no el constitucional, buena atención a la salud pública, educación de calidad y oportunidad de acceder a educación media y superior.

A esa alegre tarea de sepultureros ayudan los propios oligarcas correctamente llamados conservadores, que se resisten a la condición de derrotados moral y polí­ticamente por la mayorí­a del electorado y combaten a AMLO y la cuarta transformación mediante aparato de propaganda tan inútil como costoso, pues a los mercenarios del periodismo y comentaristas a su servicio ahora les pagan mejor, más que las migajas, chayote magro y seco que les daban porque creí­an que los mexicanos no dejarí­amos de ser zombies, ciudadanos resignados a tolerarlos e incapaces de arrebatarles el poder.

No se debe perder de vista que a esa corte de chayoteros que opera y aumenta gracias al dinero producto del sistemático saqueo al erario, se suman manipuladores de redes sociales como el hijo del otro nefasto usurpador de la Presidencia de la República Mexicana, que admitió cí­nicamente haber sido descubierto en su denigrante tarea. Al final del dí­a, el cinismo de esa canalla y la oligarquí­a resulta positivo para el pueblo, pues así­ enseñan el cobre y aumentan su descrédito.

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