El drama del agua

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¿Quién en Victoria tiene problemas de abasto de agua? Dicho de otra forma, ¿Quién no tiene agua? Andrés Montalvo, director de los organismos operadores del sistema de agua en la entidad, hace notar que en la capital tamaulipeca empeora dí­a a dí­a el problema de abasto. Incluso, hace dí­as, se hací­a notar que abril y mayo no habrá lluvias por lo que, la escasez se va a profundizar. En pocas palabras: ya estamos padeciendo el problema de años en verano.

¿Qué ha sucedido? ¿Por qué no hay agua en la Ciudad? ¿Tendremos que echarle la culpa a Tláloc o, en otra vertiente, a los polí­ticos que han medrado, que no han desarrollado planes y programas, proyectos, que resuelvan el problema de tajo? Solo para que se den una idea: en 200 colonias de la ciudad ya se les abastece agua con el servicio de pipas. En la red no ha agua, y si hay, no es suficiente, los tandeos se multiplican y la gente no sabe ni siquiera a qué hora tendrá agua.

NO HAY PRESIí“N DEL AGUA.

El problema del agua cada dí­a es mayor. Si ya la autoridad reconoce, admite, que por la red de distribución 200 colonias no reciben el vital lí­quido, la realidad se impone: las reservas cada dí­a son menores y, la mejor prueba, es que el agua que va por la red no tiene presión: es tan poca, que a unos lugares ya ni llega: por eso, si, el servicio de pipas que las distribuye en buena parte de la ciudad. Pero hay, otros elementos más, en este drama.

Prácticamente toda la ciudad tiene tandeos. Y es tan poca la presión que, en diversos sectores, entre los que se incluyen Teocaltiche –el rumbo por donde vivo-, que el agua se proporciona en tandeos; llega por lo regular a las 5 am y dura hasta las 10 am; buena parte de esta área, cuenta con tinacos. Teocaltiche se construyó en época de Américo y a todas se les doto de tinacos, es decir, ya presentí­an que algún dí­a no tendrí­an agua. La cuestión es que, los tinacos están en el techo y el agua no sube: en pocas palabras, también se requiere abastecimiento ví­a pipas.

PLANEACIí“N HIDRíULICA.

¿Por qué se tiene este problema de agua? En principio por decisiones polí­ticas que atrasan una y otra vez el problema, que no le invierten. En la época de Américo Villarreal ante el problema, se construyó el acueducto de la presa Vicente Guerrero y, la verdad, durante mucho tiempo ha sido suficiente. Pero hay otros problemas: unos y otros gerentes de la COMAPA se quejan de fugas, de que en sectores de la población, la tuberí­a datan de más de 50 años y no la han cambiado… ¿recuerdan que Oscar Almaraz si lo hizo en algunos sectores de la ciudad?

¿Qué ha pasado, por ejemplo, con el acuafério? Nos vendieron la idea de que era una magnifica inversión; de que ayudarí­a a una mejor redistribución y realimentación del agua para la zona poniente de la ciudad. Incluso, recordemos, Xicoténcatl González Uresti en campaña una y otra vez pregono que tení­a a un grupo de expertos estudiando una solución… que se solucionarí­a llegando al poder. La realidad es que, no se resuelve, se intensifica y, además, eso sí­, ya aumentaron las tarifas de la COMAPA.

EL SEGUNDO ACUEDUCTO.

Cuando Américo Villarreal Guerra, que era un experto en cuestiones hidráulicas, construyo el acueducto de la presa a Victoria fue claro en su diagnóstico: servirá para un periodo de 10 años y luego será necesario una segunda lí­nea. Han pasado los años y si alguna vez se habló del proyecto fue en el gobierno de Enrique Peña Nieto y de pronto, ya, que se suspende. Y ya, el año pasado, se volvió a preguntar del tema y Cecilia del Alto, de Obras Publicas al comparecer en el Congreso del Estado dio una explicación:

Que el gobierno federal cancelo la obra por la ineficiencia que prevalece en el uso del agua: “para que quieres traer más agua si pierdes la mitad”, así­ lo explico en la glosa del segundo informe del gobernador Francisco Javier Garcí­a Cabeza de Vaca. En pocas palabras: se pierde la mitad, entonces, la cuestión es: ¿Por qué se pierde? ¿Por el mal estado de la red de agua? ¿Por qué la población, vaya pues, no tiene cultura del agua, no de tirarla, de no perderla? El hecho, real, es que en este momento, el problema es el drama que viven los victorenses.

APRENDI A CUIDAR EL AGUA.

En una ocasión, en una reunión social, salió el tema del problema de abasto de agua. Ahí­, una señora confiesa: por más de 5 meses recibimos poca agua, llegaba en la madrugada y se iba antes del amanecer. Así­ que nos turnábamos, mi esposa, mis hijos y yo, para desvelarnos y recoger agua en tanques, tinas y botes. Así­, con esa situación, a fuerza aprendimos que tenemos que cuidarla, porque un dí­a ya no habrá… esa, es, sin duda, le lección, el aprendizaje, que año con año tenemos los victorenses: pero también, los servidores públicos, tienen que entrarle, no pueden posponer año tras año la decisión de invertir y darle vida a infraestructura hidráulica apropiada.

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