Mendigar respuestas.

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La política es imprevisible, de circunstancias, y los hechos y eventos van evolucionando según la dinámica que la misma sociedad, o los protagonistas, le impriman. Así, uno de los hechos que hoy dominan la agenda de los medios, es el que tiene que ver con los huachicoleros, con el desabasto de gasolina y la estrategia que, en este sentido, ha instrumentado el Presidente AMLO. Y uno de los protagonistas es Porfirio Muñozledo, que les dijo a sus pares legisladores: que no estén mendingando respuestas.

MORENA es mayoría en la Cámara de Diputados. Sin embargo, la oposición, sea de PAN, PRI o del PRD, bien que saben hacer ruido. Y efectivamente fue tanto el que hicieron, que mostraron su enojo, porque funcionarios de AMLO los dejaron plantados y no les explicaron lo que está sucediendo, lo que están haciendo. Investiguen, les recomendó Muñozledo y les pidió no mendigar respuestas.

EL PETROLEO MEXICANO.

Ya es historia y, quizá, ni siquiera nuestros abuelos –los míos ya fallecieron- pueden recordar la expropiación petrolera; y nuestros padres, los míos nacieron en el 35 y el 39, pues no se acuerdan de nada. Por eso, la acción de Lázaro Cárdenas ya es historia; y lo que sucedió después ya es consecuencia de decisiones y acciones que, con la evolución del propio partido en el poder, con la corrupción, provoco lo que unos llaman de la euforia al desencanto, en la cuestión de la riqueza petrolera.

PEMEX se convirtió en el impulsor de la economía mexicana. Dependimos años y años de la venta del petróleo. La cuestión es que, de ahí mismo, fue como se fueron generando los nuevos ricos de la revolución. Empresarios, servidores públicos y dirigentes sindicales aprovecharon la oportunidad de meter mano. Salvador Barragán Camacho fue un líder que, en Las Vegas, lo demostró apostando la riqueza petrolera de México. Hoy, es historia, ya es puro cuento.

EL TORO POR LOS CUERNOS.

Se supo, desde hace varios sexenios –tres dirá AMLO- que había un robo descomunal, creciendo, del petrolero mexicano. Así fue como se generó la expresión: huachicol, el que se roba el petróleo, ordeñando los ductos de PEMEX. Se documentó, por ejemplo, en el sexenio pasado que los huachicoleros aumentaban, crecían en número, que se hacían fuertes, que enfrentaban al ejército que los combatía. Y el gobierno federal respondía con más y más presupuesto para vigilar y proteger los ductos.

AMLO tomo al toro por los cuernos. Hizo que el ejército tomara instalaciones petroleras  cerro los ductos, se dijo, para evitar se continúe con el saqueo; fue un acto repentino, así que tomo a muchos por sorpresa, sobre todo a las gasolineras que resintieron la falta del combustible, así empezó el desabasto. Y las filas, largas y espera de horas para llenar el tanque. Así, los funcionarios fueron citados a comparar y dar explicaciones y los dejaron plantados, por estar con AMLO en su conferencia matutina.

MENDIGAR RESPUESTAS.

A los gritos y reclamos de la oposición Porfirio Muñozledo les respondió: que investiguen conforme a sus facultades constitucionales y no mendigar una respuesta. Efectivamente, el servidor público siempre dirá su verdad, aportara sus datos, que en la mayor parte son para justificar sus decisiones y acciones. Creo que, en la práctica, Muñozledo está en lo correcto. Investigar, buscar datos, cifras, explicaciones, inversiones, créditos, todo, si, todo lo que es necesario para reconstruir una realidad y a partir de ahí cargar culpas.

Creo que, en principio, si los diputados quieren enterase de cómo son las cosas tiene que leer cuando menos 4 textos o libros. El primero se llama “El auge petrolero: de la euforia al desencanto”, publicado por la UNAM (1987). Con esta lectura obtendrán un contexto claro, firme, para entender como ya para la segunda mitad del siglo pasado la riqueza petrolera empezaba a desvanecerse; con temas de economía y política macroeconómica, hasta la retórica y el desplome, así como el papel de los sindicatos y la izquierda.

REALIDAD PRESENTE.

Y para entender lo que sucedía en PEMEX y de cómo el gobierno mismo, los empresarios y sindicato, hicieron de la corrupción y la impunidad los soportes para una complicidad que floreció y destruyo a PEMEX, nada mejor que dar lectura a tres libros de Ana Lilia Pérez, convertida hoy por hoy, en la experta: 1) Camisas Azules; 2) El Cartel Negro, y 3) PemexRip. Explica el saqueo interno, los sucios negocios, de cómo hasta los carteles de la delincuencia organizada entraron al negocio y se convirtieron en proveedores de empresas petroleras trasnacionales. Los culpables tienen que ser castigados.

Buena tarea para los diputados, no solo los opositores a MORENA.

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