LOS ATAQUES DE L.A TIMES Y NEW YORK TIMES, COINCIDEN TOTALMENTE CON SITUACIONES JURIDICAS CONTRARIAS AL CABECISMO.
La campaña de injurias que siguen orquestando desde Estados Unidos contra el gobernador AVA, (el más reciente periodicazo en el New York Times), tiene el mismo sello de la cobardía y de la infamia, ocurrida el pasado tres de junio en L.A Times.
Incluso, es el mismo reportero Steve Fisher, que ya en una ocasión fue desmentido desde los altos niveles de seguridad nacional estadounidense. Por esa razón, sus publicaciones actuales en el New York Times, carecen totalmente de seriedad. Reinciden en la calumnia y en la ausencia de profesionalismo periodístico.
Casualmente la andanada de lodo, se produce en una coyuntura similar, relacionada con eventos de carácter jurídico contra posiciones cabecistas en Tamaulipas. La primera vez, ocurrió al día siguiente que un juez ratificó el bloqueo contra las cuentas bancarias de la mamá del exgobernador panista.
Mientras que en esta ocasión, los ataques mediáticos se dan, justo después de que una jueza dictara prisión preventiva contra la ex secretaria de Bienestar del sexenio azul, la neolaredense Yahleel Abdalá. La citada exfuncionaria pública de la administración estatal azul, libró la detención, mediante un amparo.
Dicho recurso contemplado en las leyes federales, le otorgaron a la también ex candidata a la alcaldía de Nuevo Laredo, un blindaje jurídico, que por ahora impide sea detenida y encarcelada. En lo inmediato, se trata de una suspensión provisional, (de tres a cinco días hábiles), pero podría darse una suspensión definitiva, que sería por meses.
Sin embargo, existen también condicionantes para que el mencionado amparo pierda su vigencia. Una de ellas es que no se pague la fianza establecida dentro del mismo amparo federal concedido. También tiene que asistir ante un juez de control, y si no cumple con estas condiciones establecidas por el juzgado federal correspondientes, el amparo deja de surtir efectos.
A la mencionada ex funcionaria estatal se le acusa de uso indebido de atribuciones y de un presunto desvío por más de 985 millones de pesos. Mencionamos el caso Yahleel porque su reavivamiento en Tamaulipas, coincide totalmente en tiempos con el periodicazo emitido desde el New York Times, en el cual se menciona al titular del Ejecutivo tamaulipeco.
Aquí lo que se está perfilando como sospecha es lo siguiente: el exgobernador Cabeza busca impedir que su ex secretaria de Bienestar caiga en prisión, y de ahí que esté reaccionando con su manera acostumbrada. Esto es, atacar desde el extranjero, y tratar de que dicha noticia se replique en notas de nuestros periódicos nacionales. Así como en columnas políticas, las cuales muy seguramente empezarán a publicarse en los próximos días.
Este tipo de reacciones, se apegan por completo a la personalidad del exgobernador Cabeza, un político que en los momentos más tensos de su pelea contra el Presidente AMLO, y ante las versiones de que iba a ser detenido, declaró que defendería hasta el límite de sus fuerzas, la decisión del pueblo que lo había llevado ahí.
Lo cual, posteriormente se comprobó que era una narrativa sin sustento , pues justamente al ser acusado de fuertes delitos federales, estaba traicionando al pueblo que le había dado su voto.
En ese entonces CV forró la casa de gobierno con tanquetas de las corporaciones estatales de seguridad. Un momento como ese nunca se había vivido en Tamaulipas. Y dudamos que se vuelva a registrar.
Hoy, al igual que en 2021, cuando ocurrieron estos hechos, existe la versión de que CV se sigue defendiendo con todo su poder, y aprovechando su posición de ciudadano estadounidense.
La estrategia cabecista de lucha contra Tamaulipas y su clase política morenista, ya no se da por la vía de las urnas. Ahora, la versión cada vez más fortalecida, (aunque no comprobada formalmente) es que se ha trasladado a virulentos ataques desde la prensa norteamericana.
¿Cuál sería en este caso el objetivo, de estos periodicazos?
Principalmente advertir que no se metan con sus intereses, ni que avancen las investigaciones por corrupción, contra su familia. Y contra algunos de sus principales colaboradores del sexenio panista, acusados de cometer graves delitos contra el patrimonio presupuestal del pueblo tamaulipeco.
A la luz de este complejo escenario, no sabemos cual será la respuesta de la actual administración estatal.
¿Frenarán temas como el de Yahleel? ¿O en su caso contrario, irán con una mayor determinación en su responsabilidad de aplicar la justicia, pese a la guerra sucia desde el extranjero?
Para concluir nuestra colaboración de hoy, un apunte de lo más importante:
Ya no se trata de buscar nuevamente el poder panista y cabecista, porque ese ya se les fue de las manos. Pero sí de evitar que el fuego de la ley los alcance.
Ese y no otro, sigue siendo el tema.