La baraja victorense está a la orden del día. Es indudablemente el municipio más movedizo en cuanto a posicionamientos, derrumbes y hundimientos. Pasando por un Pepe Braña que un día sí, y otro ya no asoma por las pasarelas del poder. Un Gerardo Illoldi que parece haber perdido el glamour de tiempos pasados. Una Catalina que no sube en la intención del voto.
Un Karl Becker que acecha al palacio del 17, tratando de emular la hazaña de una vertiginosa carrera política de su pariente el exgobernador Eugenio Hernández. Y sí, no se equivoca usted estimado lector: Karl es la apuesta más fuerte del geñismo para regresar a palacio de gobierno, al menos en ocho años más. Por ahora buscan convencer al liderazgo político de la 4T, que ellos pueden salvar a la capital. Aquí la pregunta es la siguiente: ¿Estará dispuesto el doctor AVA a entregarle al Verde la más preciada joya política del estado?
Esa puede ser la duda de palacio, y sin duda muy razonable.
Por lo pronto ya les dieron una poderosa Secretaría. ¿A cambio de que? No lo sabemos. Pero atendiendo a la filosofía voluntarista de Schopenhauer, ese ciclo eterno de desear cosas nuevas, una vez que se ha conseguido un objetivo, pareciera asomar por estos días, en ese joven y discreto político descendiente de alemanes por línea paterna.
Y es que Karl es una especie de Geño II, aunque dinásticamente le dejaron la vara muy alta. Trae carisma y habla bien. Pero, su principal desventaja es que de llegar a la alcaldía sería un activo más del Verde y no de MORENA. Respondería al mil por ciento al padrinazgo del gran Geñazo, pero no de palacio.
Todo ello se da en una escenario donde el clan político en el poder estatal, deberá de buscar a una o a un candidato que les garantice lealtad y que le cubra las espaldas en su salida sexenal. O sea, si ciudad Victoria queda en otras manos que no sean muy cercanas al ameriquismo, se verá como que le sirvieron en bandeja de plata la capital, a un grupo que puede ser aliado, pero no pertenecen a su círculo más próximo.
En medio de toda esta vorágine, ha surgido la aspiración a la alcaldía victorense del ingeniero Luis Eduardo García Reyes, un funcionario modesto que sin estar tan encumbrado, ha avanzado entre los rugidos selváticos de la sucesión capitalina. Y es que si este personaje tuviese una plataforma mayor como una Secretaría, seguramente que ya habría hecho cosas mayores. Pero aun así, vemos que se ha metido a la pelea por el palacio del 17.
Los orígenes de García Reyes se sitúan en Abasolo y Soto la Marina. En sus inicios participó en la campaña interna por la gubernatura priista del abogado Homero Díaz Rodríguez. Posteriormente se dedicó a administrar una pequeña empresa familiar de anuncios publicitarios, ganando cada peso con el sudor de su frente. Familiar cercano del fallecido político priista Pedro Reyes Martínez. Y de Ambrosio Ramírez.
Nunca cayó en la tentación de los contratismos. Y a la fecha se mantiene como un elemento que llega a la política sin que nadie pueda parase enfrente y decirle que se robó algo.
Su entrada a la política , se da a través del Club de Caza y Pesca. Fue a través de esta posición que conoció a personajes del poder tamaulipeco, mismos que con el tiempo, lo invitaron a participar. En su momento por las instalaciones de ese club, han desfilado lo mismo gente encumbrada que ciudadanos modestos.
En lo político, este hombre acostumbrado a construir proyectos desde abajo, se define como gente leal al doctor Villarreal Anaya. Es un activo que le abonaría mucho a una proyección turística de la capital, porque es de territorio y no de escritorio. Actualmente ya ha empezado a moverse con jornadas de corte ambientalista, donde ha estado respaldado por el líder de la Avanzada Américo Villarreal Santiago.
¿Cuál es el capitulo siguiente?
Luis Eduardo deberá apretar el acelerador, y aventajar en posicionamiento entre sus competidores que no son pocos. Todo dependerá de que el power estatal desanime de una vez por todas a algunos dos o tres tiradores internos del morenismo. Y que definan finalistas.
Como todos sabemos en toda la entidad, pero especialmente aquí en la capital del estado, las grandes obras de beneficio ciudadano por parte del gobernador AVA, lo convierten en un factor central de mucho peso.
Ya sea hombre o mujer, a quien AVA le preste el balón MORENO se convertirá en automático en el líder de la manada.