“Puede ser CHUCHO NADER si la decisión la toma MARKO CORTÉS ahora que CABEZA DE VACA no es gobernador, o el propio TRUKO”, me dijo un buen amigo, sobre la candidatura que puede postular el PAN para la elección extraordinaria de senaduría que viene en camino.
“RAMIRO RAMOS y ENRIQUE CÁRDENAS pueden interesarse por el PRI”, añadió mi interlocutor y agregó: “Se va a poner interesante, porque tiene la posibilidad de reelegirse quien gane el escaño”.
“No será nada fácil llegar a un acuerdo de no reelección en MORENA”, afirmó antes de concluir la plática.
Lo cierto es que, entre los liderazgos de MORENA en Tamaulipas, no debe quedar duda alguna: pueden ganar la elección extraordinaria de la senaduría que viene en camino, solamente con el poder de convocatoria que tuvo en las urnas en 2022, AMÉRICO VILLARREAL ANAYA.
Como tampoco en el PAN y su dirigente, LUIS RENÉ CANTÚ GALVÁN, debe haber resquicios para dubitar: si quieren concretar la remota posibilidad que tienen de ganar, es obligada la alianza con el PRI y el PRD, porque de lo contrario, asegura la derrota antes de participar.
Dos afirmaciones que provienen del análisis de los resultados, obtenidos por Acción Nacional y Movimiento Regeneración Nacional, en las elecciones de senaduría (2018), de diputaciones federales, ayuntamientos y diputaciones locales (2021) y la de gubernatura (2022).
Sin desconocer las aportaciones que hacen los liderazgos municipales, como el de MARIO ALBERTO LÓPEZ HERNÁNDEZ (Matamoros), MAKI ORTIZ DOMÍNGUEZ (Reynosa), ERASMO GONZÁLEZ ROBLEDO (Madero) y CARMEN LILIA CANTÚ ROSAS VILLARREAL (Nuevo Laredo).
Y sin menospreciar la potencia que mantiene en las urnas el “efecto AMLO”, lo cierto es que, hoy por hoy, quien tiene la onza electoral en MORENA, es el Gobernador AMÉRICO VILLARREAL ANAYA.
Es el único cuadro obradorista que ha participado y ganado en dos elecciones estatales, promediando en las urnas un “sluggingg” de 670,585 votos, mayor al que tienen juntos, ISMAEL GARCÍA CABEZA DE VACA (2018) y CÉSAR VERÁSTEGUI OSTOS (2022), que es de 623,925 sufragios.
Recordemos que VILLARREAL ANAYA, cosecha 610,306 votos postulado en 2018 por la Coalición MORENA-PT-PES, mientras que en la elección de 2022 su candidatura común, integrada por MORENA-PT-PVEM, obtiene 730,864 sufragios, suficientes para vencer la descarada intromisión del gobierno de FRANCISCO GARCÍA CABEZA DE VACA.
Además, en esta última elección, VILLARREAL ANAYA resiste la embestida y vence en los Tribunales Electorales, saliendo ilesa su reputación, mientras GARCÍA CABEZA DE VACA termina siendo amonestado y sancionado por el Instituto que preside JUAN JOSÉ RAMOS CHARRE, por el uso indebido de recursos públicos y violentar los principios constitucionales de imparcialidad, equidad y neutralidad política.
Sin duda alguna, hoy en Tamaulipas AMÉRICO VILLARREAL ANAYA tiene la onza electoral en sus manos: no hay quien le gane.
Basta comparar el resultado de la elección de diputaciones federales de 2021, en donde la coalición MORENA-PT-PVEM obtuvo 639,075 votos, incluidos los cosechados por separado en el Distrito 06 de El Mante, con los comicios de gubernatura en 2022, en donde AVA logra 730,864 sufragios.
Es decir, AMÉRICO VILLARREAL ANAYA obtiene 91,789 votos más, que la suma de los liderazgos de MORENA en los nueve Distritos, confirmando que tiene mano en la decisión que ya se cabildea con el CEN, que preside MARIO DELGADO CARRILLO.
Mientras que, en el PAN, segunda fuerza política en la entidad, jugar como el “Llanero Solitario” es una conducta suicida.
Dicho en otras palabras: sin los votos del PRI y del PRD, el partido dirigido por LUIS RENÉ CANTÚN GALVÁN, reduce exponencialmente, la mínima posibilidad que tiene de ganar el escaño en disputa.
Quién decidirá la candidatura del PAN: ¿FRANCISCO GARCÍA CABEZA DE VACA o MARKO CORTÉS MENDOZA?
Una interrogante que puede tensionar al panismo, pues es un secreto a voces la animadversión que le tienen a los hermanos GARCÍA CABEZA DE VACA, de la cual puede sacar provecho el alcalde JESÚS NADER NASRRALLAH, logrando que el CEN los postule.
Hay quien dice que, por haber recorrido recientemente el estado y cosechar la nada despreciable cantidad de 642,433 votos, el candidato natural debe de ser CÉSAR VERÁSTEGUI OSTOS. Tal vez.
Veremos también el ánimo que priva en el PAN, pues NADER, VERÁSTEGUI y compañía, saben que será la primera elección en la que participan sin ser partido en el gobierno, desde la municipal de 2018, y el hándicap en contra que esto significa para los momios de la competencia.
Mientras que, en el PRI, la elección extraordinaria despejará una incógnita de la mayor importancia para su futuro político: mantener su alianza con el PAN o jugarla en solitario, como en 2018, 2019 y 2021, enviando un guiño a quien tiene la onza en Tamaulipas: AMERICO VILLARREAL ANAYA.
Considerando que, por el resultado de la elección de gubernatura, MORENA no tendrá ningún problema para retener el escaño, el “charming” político se encuentra en la candidatura que postule, pues veremos si su alcance vence en 2024 o se reelige rumbo a la sucesión tamaulipeca de 2028.
Lo demás es lo de menos.















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