Político ambicioso.

La ley en México tipifica varios delitos que pueden cometer los servidores públicos, que van desde la desviación de recursos públicos hasta traficar influencia, o casos específicos de cohecho, entre otros. En el caso que ocupa a los fiscales gringos, al menos en la narrativa, tratan de configurar que el acusado recibió, o pidió, fuertes cantidades de dinero para beneficiar a grupos delincuencias, esencialmente narcotraficantes… por cierto, varios de quienes lo acusan, el fue quien los detuvo, los aprehendió.

Saritha Komatireddy comanda a los fiscales que, allá en Brooklyn, tratan a toda costa de hacer cumplir la ley acusado a Genaro García Luna, quien ya es ampliamente conoció en México, de cinco delitos y quieren convencer al jurado (doce personas) para que lo encuentren culpable. En su narrativa, exposición ante el jurado, de las conclusiones no vacilo en aplicar al acusado el mote de “político ambicioso”.

En la práctica, si recordamos las explicaciones de Max Weber, estamos ante un individuo que, si creemos las palabras de quienes lo señalan de corrupto, no vacilo en olvidarse de que todo funcionario público son servidores, que deben de tener una vocación de servicio. En este caso, todo parece obvio, de que prefirió servirse del puesto, abusar de la confianza de la ciudadanía, y obtener ventajas y privilegios para acumular riqueza.

RIQUEZA ACUMULADA.

La ley en México tipifica varios delitos que pueden cometer los servidores públicos, que van desde la desviación de recursos públicos hasta traficar influencia, o casos específicos de cohecho, entre otros. En el caso que ocupa a los fiscales gringos, al menos en la narrativa, tratan de configurar que el acusado recibió, o pidió, fuertes cantidades de dinero para beneficiar a grupos delincuencias, esencialmente narcotraficantes… por cierto, varios de quienes lo acusan, el fue quien los detuvo, los aprehendió.

Los testigos de la fiscalía, narcotraficantes confesos, unos ya en libertad como testigos protegidos, dan cuenta que le entregaron un monto de 274.3 millones de dólares. Que son pocos si recordamos que, acá en México en la mañana el Presidente afirma que México buscara recuperar 700 millones de dólares. En fin, sobornos y más sobornos, que le dieron en maletas y bolsas en restaurant de lujos, según cuentan. En lo personal, creo que será encontrado culpable, aunque la defensa diga una y otra vez que son dichos sin pruebas.

LA NARRATIVA ACUSADORA.

He visto noticieros, he leído reportajes y notas y notas. Y lo que encuentro, de acuerdo a la línea de los fiscales gringos como de sus testigos, una dirección en el juicio: demostrar que Genaro tuvo a su disposición toda una estructura, que se benefició de ella y protegió a los narcotraficantes. La idea central es demostrar, en esencia, que dentro del gobierno mexicano hay estructuras que están al servicio del crimen organizado. En este sentido, no se debe olvidar, el caso del General Cienfuegos.

El General fue detenido y acusado de estar en contubernio, de apoyar, ayudar, a narcotraficantes. Sin embargo, ¿Qué hubiera pasado si México no lo salva? Imaginen un General del ejército culpable de acusaciones de estar vinculado al narcotráfico. Ahora con Genaro García Luna, todo hace indicar, tendrán el elemento para una y otra vez decir que las estructuras policiales mexicanas están podridas. Amen, hoy que la política oficial es de abrazos, no balazos. En la práctica, encontramos que el poder político, el público, esta cooptado por el crimen organizado, pero también hay, dentro del gobierno, estructuras que están maleadas.

ACUSACIONES DE ESTADOS UNIDOS.

En el caso de Genaro García Luna, el presidente AMLO está atento, bien que sabe, que, al ser encontrado culpable, es fácil exclamar: “no me mandaba solo” y, lo que busca, es que salgan a relucir nombres de expresidentes. En este caso el de Felipe Calderón o de Vicente Fox, porque con esos datos tendría más leña para echar al fuego de la oposición, o de los delincuentes de cuello blanco.

Por otra parte, si los gringos le siguen escarbando a sus testigos protegidos, hasta donde podrán llegar? Recordemos que, por decir, Nicolás Maduro tiene orden de aprehensión en los Estados Unidos; no olvidar como Juan Orlando Hernández, expresidente de Honduras, fue detenido y extraditado a los Estados Unidos, acusado precisamente de vínculos con narcotraficantes.  Hasta el momento, Estados Unidos a detenido y juzgado a gobernadores, a servidores públicos de cierto nivel en México: imaginen que puedan, un día no muy lejano, acusar a un expresidente.

LA CORRUPCION SOMOS TODOS.

En fin, pronto habremos de conocer el veredicto del jurado: lo más seguro es que sea culpable, sino de todos los delitos, si de algunos. Si lo declaran culpable se comprobará la narrativa de los fiscales: en las estructuras de gobierno mexicano hay unas que están al servicio de los delincuentes, que se benefician de ellos…que hay corrupción, más y más corrupción. Por eso, una y otra vez los gringos, piden al gobierno mexicano que se ponga las pilas, que se olvide de los abrazos, y que el combate sea más firme. Por algo, los procuradores de justicia (de estados republicanos) ya pidieron a Biden que califique como “terroristas” a los carteles de las drogas.

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