Un partido dedicado a la transa

Siguió el curso de la investigación y, cuando los fiscalizadores llegaron con el presunto impresor con domicilio en Guadalupe, N. L., este les contestó que él se dedicaba a fabricar uniformes industriales y escolares, y no a la elaboración de libros.

En años recientes reportaron gastos por 403 mil pesos por concepto de impresión de libros sobre “políticas públicas para personas discapacitadas, de la tercera edad” y otros títulos sobre derechos de las mujeres.

Cuando el INE reclamó al Partido Movimiento Ciudadano (de Tamaulipas) una “prueba” del gasto, por lo menos un ejemplar de tales impresiones, los “genios” le contestaron que “se agotaron” y no les quedó ni para archivo.

De risa la respuesta:

“Se intentó conseguir un volumen de los libros impresos como muestra, mas no se pudo porque todos se distribuyeron entre la sociedad en general. En cuanto al expediente del proveedor Alfredo González Moller, su RFC, alta en Hacienda, contrato y demás, no lo pudimos contactar al no tener su teléfono ya que es de otra ciudad, y por motivos de que la persona que lo contactó también dejó de laborar con nosotros, y era el que lo contactó y realizó las operaciones con él, no dejando el dato de su teléfono u otra referencia de contacto”.

Siguió el curso de la investigación y, cuando los fiscalizadores llegaron con el presunto impresor con domicilio en Guadalupe, N. L., este les contestó que él se dedicaba a fabricar uniformes industriales y escolares, y no a la elaboración de libros.

De ese tamaño son las transas de los pájaros de cuenta incrustados en la cara franquicia MC.

Igual en 2015  mandaron al árbitro una factura más de 70 mil pesillos, expedida por Cervezas de Victoria por concepto de “aguas minerales”.

Al llegar el reclamo por no ser un gasto autorizado a los partidos, el comité estatal respondió que tales minerales se consumían en “atender” a los periodistas en su “casa ciudadana” ubicada en 8 y 9 Anaya.

Ante tales evidencias la conclusión es que, fin del partido propiedad de Dante Delgado Rannauro es la transa (con dinero oficial) y no alcanzar puestos de elección.

Por eso no extrañó que no participen en la elección extraordinaria de senador. No hay mucho de donde rasguñar y, probablemente, para conseguir un candidato le tendrían que pagar ¿quién quiere participar?.

Es muy poco el billete extra que les pagará el INE por presentar candidato, alrededor de seis millones que no se podrían embolsar en su totalidad. El fiscalizador reclama.

Nada de qué preocuparse, no está en riesgo el registro de MC. Se trata de un simple escaño en el senado en que no es obligatorio reunir el tres por ciento de votos válidos. Ni Juan Carlos Zertuche Romero ni Gustavo Cárdenas deben  preocuparse por la chequera.

Los “chiquillos” –partidos-, consentidos por el sistema, son una real calamidad para las finanzas públicas pero también “un mal necesario” para legitimar la democracia.

Cuestan demasiados billetes a los paga impuestos, que se van a la basura para mantener a vivales que desde años atrás compraron las siglas, como Rannauro,  dirigente ¿líder? con “vida eterna” desde 1997.

El “changarro” primero se llamó Convergencia por la Democracia; a partir del 2011 Movimiento Ciudadano, la misma gata pero revolcada que no le generó más votos pero a lo mejor sí billetes.

Otro que disfruta las mieles del sistema es Alberto Anaya Gutiérrez, un “comunista” emanado de Tierra y Libertad, en Monterrey, que  encontró su modus vivendi y explota las siglas desde 1990 (33 años) y nadie le dice nada, menos los pagaimpuestos.

Mientras Movimiento Ciudadano se negó a registrar candidato, Encuentro Social que dirige Hugo Eric Flores Cervantes se indignó y presentó recurso de inconformidad ante el TRIFE, porque le negaron oportunidad para competir en Tamaulipas. Carece de registro.

Los días de MC están contados en la lista de subsidios. Por un milagro de Dios alcanzó el escaño del que disfruta Cárdenas Gutiérrez. Ya no habrá mañana (2024).

Escurrió miel mientras fueron en alianza con el partido en el poder, llámese PRI o PAN, porque también se aliaron con los azules.

Nunca han ganado una alcaldía o diputación de mayoría. Se entregaron en cuerpecito y alma al cabecismo, que les otorgó como “beca” presidencia de Aldama, pero solo por tres años. En 2021 se las arrebataron de las manos.

Ya van camino al panteón de los partidos. Un dato del IETAM dice que en la elección de Gobernador del 2022 cosecharon tantos como 49 mil sufragios. En la de diputados del 2019 fueron 57 mil los clientes que cayeron en sus redes.

Llevan años haciendo el ridículo, o negocios con el poder. En la de Gobernador del 2016 levantaron 84 mil votos (“jalados” la mayor parte por la candidata a la alcaldía de Victoria capital).

En 2010, como Convergencia, aliados y comiendo de la mano del Negro Gamundi Rosas, no se ocuparon de pelear tanto la chuleta, pues 12 mil votos fueron suficientes para “comer con manteca”

Las historias al servicio del poder se van entretejiendo. Son hombres de negocios y  no de convicciones ni principios. Se soban las manos de lo que podrá venir en el 2024.

¿Esperaban reclamos ciudadanos por no postular candidato al Senado? Ni se nota su ausencia. La tumba política los espera en los comicios de junio del 24’. La vida política no siempre es eterna, como le sucedió al PRD luego de enemistarse con Morena. Sus días están contados.

Como dicen los rancheros: Entre menos burros más olotes.

Querido lector: Que disfrute el fin de año y comienzo del 2023

Salir de la versión móvil