Fugas por aquí, fugas por allá.

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Las fugas de agua irreparables en todos los sectores de la capital de Tamaulipas, al margen del gran desperdicio de agua, dan cuenta de la incapacidad técnica y de recursos humanos y materiales para resolver algo que ellos mismos promueven a través de sus campañas de fomento al cuidado del agua mediante llamados a los ciudadanos para que no la desperdicien.

En Ciudad Victoria, es constante la existencia de fugas en las redes de distribución de agua para uso y consumo humano, incluso, en colonias como las del sur poniente, las familias que por allá viven, están acostumbradas a los escurrimientos del vital líquido durante todo el año y por desgracia las acciones de la Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado, COMAPA, nunca alcanzan para evitar el desperdicio debido a las fugas.

Ya mismo y, sin que nada tenga que ver el frío por aquello de que fuera natural el rompimiento de tuberías, dado que se han tenido temperaturas por debajo de los cero grados centígrados, en diferentes rumbos de la capital existen fugas que son responsabilidad del organismo operador resolver, se mantienen vivas debido que, según lo hacen saber los propios trabajadores, no tienen materiales para reparar las tuberías que se encuentran dañadas.

Es el caso de una fuga que existe frente a una institución bancaria al norte de la ciudad la cual, por más de dos meses ha vertido agua hacia una calle de un fraccionamiento, no es tan alarmante como la que hubo hace cerca de un año por la calle Ocho a la altura de la calle Allende y que estuvo así también por meses.

Igual que en las inmediaciones del Banco en referencia, en la cercanías de otra sucursal de otro Banco por la calle Mina existe otro escurrimiento que nadie se explica como es que, los trabajadores de la COMAPA no pueden contar con materiales para reparar las tuberías que derraman agua.

Por allá en la época en que existían funcionarios con la camiseta bien puesta en el organismo operador, se fortalecieron las actividades de las cuadrillas encargadas de reparar las fugas, pero, en los últimos tiempo ese tipo de trabajadores dejaron de verse en las calles de Victoria, a no ser de que la fuga sea tan escandalosa que los directivos del organismo operador no aguanten la presión social.

En su página de la Internet, COMAPA Victoria, tiene un ícono que se refiere a la cultura del agua en el cual solo se pueden apreciar dos anuncios relacionado con la detección de fugas de agua al interior de los domicilios, pero, ya no existe ningún mensaje relacionado con la buena utilización del agua quizá, por la gran deuda que el organismo operador tiene con los Victorenses, porque más de dos años, el abasto del vital líquido es deficiente.

También el los sitios oficiales de la dependencia, pueden observarse invitaciones a los usuarios para que paguen de manera oportuna sus recibos de agua y, aunque eso no es un gran problema, porque los victorenses tienen sí cumplen sabedores del valor de contar con agua y en algunos de esos anuncios relaciona el pago con la reparación de fugas.

El punto es que, desde el año pasado, la velocidad de reparación de las fugas que son competencia de la COMAPA, es demasiado lenta respecto a las rupturas de tuberías y el acabose es que, las cuadrillas de trabajadores no salen a revisar que pasa en la ciudad, por la simple y sencilla razón de que, cuándo se llama por teléfono para denunciar fugas de agua en las redes de distribución, quienes están al otro lado de la línea dicen que no podrán atender la petición porque no cuentan con materiales de plomería y la denuncia de los ciudadanos queda en el olvido.

Una cosa demasiado curiosa en este asunto es que, vecinos de algunas áreas donde existen fugas de agua, contrataron a plomeros particulares para reparar el daño en la tubería, sin embargo, tras analizar el daño, dicen no tener las atribuciones ni la capacidad técnica para resolver la falla, porque debe de cortarse el agua en algún punto y sin esa operación la tubería no se puede reparar, por tanto, deben de ser las cuadrillas de COMAPA, para cerrar válvulas por el momento que dure la reparación.

En alguna ocasión el ingeniero Carlos Montelongo Terán, quien fue responsable técnico de la COMAPA, dijo que las fugas tenían mucho que ver con las presiones de y que, mantener al día la reparación era básico, porque representaba un porcentaje considerable de desperdicio de agua.

Era como pensar que las redes de distribución de la COMAPA padecieran de presión alta y debido a que, no se aplicaba el medicamento necesario para mantenerlo, hubiese derrames en diferente sectores, además, mucho se dijo de que, con la entrada en operación del acuaférico, se resolvería el asunto de la variabilidad de presiones y que, las fugas se evitarían. Esto último está por verse ya que hasta la fecha no se sabe a ciencia cierta cual es el beneficio para el abasto y la distribución de agua con la inversión realizada por la Comisión Nacional del Agua en el llamado acuaférico, porque siguen las fugas por aquí y por allá.

Los otros.

Pasará un año sin que los mexicanos que no son residentes en los Estados Unidos puedan ir al otro lado, ya que, por acuerdo mutuo entre los dos países, se mantiene la restricción del cruce de la frontera en ambas direcciones hasta el 21 de marzo venidero, fecha en que se dejó de ir al vecino país del norte, debido a la pandemia de COVID-19.

Las autoridades mexicanas aducen que la medida debe de mantenerse porque en la mayoría de las entidades se mantiene el semáforo naranja y eso obliga a extender la restricción al tránsito terrestre no esencial entre las ciudades fronterizas o las entidades de la región.

La realidad es que hay temor porque la situación de los Estados Unidos es más delicada que la de México en cuánto a contagios y de abrirse los pasos fronterizos a la normalidad como estaba hace un año, el riesgo aumentaría, sin que haya necesidad para ello.

Para cuándo los mexicanos puedan ir de nuevo al otro lado, muchas serán las sorpresas que se llevarán, dado que, el hecho de que se dejarán de comprar cosas en las tiendas del Valle de Texas, colapsó la economía de los gringos e infinidad de negocios tuvieron que cerrar sus puertas, con lo cual se demuestra que los dólares de los mexicanos que viven en las entidades del norte del país eran el sostén y fijaban el crecimiento del comercio en el lado americano.

El asunto es que, así como los representantes de las Cámaras de Comercio de las ciudades Texanas, han confirmado el colapso de la actividad comercial, los representantes de los organismos similares como es el caso de la CANACO Victoria que dirige José Luis Loperena González, hablan de dificultades para el sostenimiento del comercio en la zona centro de Tamaulipas, a pesar de que miles de ciudadanos dejaron de ir a comprar a las tiendas del Valle de Texas. Esto es, la pandemia tiene en muy malas condiciones a las empresas que venden y prestan servicios.

 

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