Se cuartea la estructura panista

La nota se ha leído 744 veces

El tiempo de elecciones es también de “escurrimientos” o desbandada de partidarios y simpatizantes. En lenguaje llano se dice que, cuando el barco comienza a hacer agua, las ratas lo abandonan.

Para decirlo mejor, la estructura panista de Tamaulipas se cuartea. Le pagan con la misma moneda con la que pagó y ganó en el 2016, la histórica oleada de los “vientos del cambio”.

En aquellos días de hartazgo social, una organización de fuerza abandonó el trabajo priísta, el  sindicato del Seguro Social con sus alrededor de 12 mil trabajadores.

Se fueron otros, pero a varios no los siguió ni su esposa, tal es el caso de un prototipo de rémora llamado Mario Leal Rodríguez, yerno del ex Gobernador Américo Villarreal Guerra y ex cuñado del senador precandidato de Morena al gobierno estatal.

Mientras el marido abandonaba el barco tricolor, su esposa Mónica Zacil abanderaba el distrito 22 rumbo al  Congreso del  Estado (venía de suplente de Olga Sosa Ruiz), que perdió.

Ahora director del Colegio de Bachilleres, Mario traía un problema judicial que a punto estuvo de costarle bote –robo y daño a  la nación- por sustraer energía de la CFE mediante los clásicos “diablitos”, para surtir diez locales comerciales que tiene en Tampico.

Y se  montó en los vientos del cambio el líder de la  CTM –uno de los pilares del PRI- en El Mante, Clemente Gómez Jiménez, al  ser postulado por el PAN para diputado, en tanto que la central  obrera lo desconocía inmediatamente.

La desertora del SNTSS, Beda Leticia Gerardo Hernández, sacó buena raja. Quedó enlistada por minoría rumbo al Congreso, legislatura 63, en tanto su  marido, Pedro Luis Ramírez Perales, el verdadero poder tras el trono, recibía la nominación por mayoría en el distrito 16.

Por primera vez en la historia de Tamaulipas se dio el  fenómeno nada congruente con la ética, que marido y mujer estuvieran simultáneamente cobrando en el  Poder Legislativo.

Desde Reynosa, el  seis de mayo del 2016, ella dijo que “vamos a demostrar que el sector salud ni se dobla  ni se vende” y comprometió los 12  mil votos de los trabajadores a favor del PAN.

Sin organización y sin grupo a quien representar, otros llegaron solitarios como  Humberto Zurita Eraña, Miguel Mansur Pedraza, Gustavo Sosa Dávila (fundación Colosio de San Fernando) y Alberto Medina Trijllo (fundación Colosio Mante).

Pues bien, cinco años después de aquellos movimientos que cimbraron al PRI, la historia de repite y es el PAN el que siente el vacío del respetable.

En la intensidad de la campaña que desalojó al Revolucionario de Palacio de Gobierno en 2016, se incorporó con los azules un personaje atípico de las luchas sindicales de salud, Adolfo Sierra Medina. Acababa de perder la dirigencia estatal y andaba  herido.

Hoy anunció –finales de enero- que deja su activismo en el PAN para ir a colaborar con Morena. Pero esa vez no llega solo sino con las 32  mil almas que lo siguen.

No arrancan las campañas pero se dio ya la incorporación a Morena del gremio de maquiladoras de ciudad Victoria y la región, dirigido por María Dolores Zúñiga Vázquez “La Jefa”, registrada incluso como precandidata a regidora.

“Esperemos y se pueda ganar la presidencia de Ciudad Victoria… quien va conmigo?, si me va bien a mi, les va bien a todos”, escribió luego de presentar solicitud vía Internet.

En ese juego de la deserción por conveniencia, ya solo falta que Gerardo Hernández y su marido se vayan a Morena, y lo  haga el mantense Clemente Gómez para buscar otra diputación.

Que el ex yernito “de oro” del fallecido ex Gobernador brinque también del barco y lo sigan Mansur, Zurita y aquellos de Altamira que se treparon en la nave de los vientos del cambio.

Como  hace cinco años en que se hundió el PRI, en las siguientes semanas se esperan deserciones importantes de las filias azules.

En otros asuntos, pero sin olvidar lo electoral, se me hace que  ya tenemos el  primer “cliente” tamaulipeco en el Registro Nacional de Personas Sancionadas en Materia de Violencia Política Contra las Mujeres, y es nada menos que Don Arturo Barrón Perales, ex alcalde de Casas, por intento de homicidio en contra de su mujer Daniela Galván. Fue detenido por la Fiscalía.

Ella está en la función pública. Es delegada de Bienestar Social en el  municipio y, cuando el Jr renunció al  PAN porque no lo volvió a postular “mi compadre el Gobernador”, la mujer refrendó su militancia celeste.

Fin de semana de actividades por Madero, del diputado Erasmo González Robledo. Acompañó al alcalde Adrián Oseguera a entregar motocicletas  y equipo de seguridad a la Unión de Veladores. Refrendó que  los morenos están unidos y van por el triunfo el seis de junio.

Por su parte la legisladora federal, Olga Sosa Ruiz, logró que el pleno le aprobara su 14 iniciativa, referente esta a la inclusión de lenguaje de señales mexicana, bilingüe, a los estudiantes con discapacidad: Sordos, mudos o sordos y ciegos.

Lleva el histórico de iniciativas individuales presentadas y aprobadas, lo que la coloca como la más productiva de Tamaulipas y México.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here