Americo Villarreal Guerra y el prestigio ciudadano

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Recientemente escribí una columna, donde hablo de la silla tamaulipeca, y los hombres del poder que han pasado por ella, durante las últimas cuatro décadas. 

Debo decir que, los lectores se mostraron muy interesados en las anecdotario del pasado. Pero al mismo tiempo, dicha colaboración me sirvió para medir la percepción social, o todavía más, el juicio de la historia, en torno a los gobernadores priistas, (con excepción de Egidio, que se identificó más con el PAN), y que pese a todo lo que se diga, salen bien librados ante el sentir de los ciudadanos. 

 En el aplausómetro de las redes, Américo Villarreal Guerra sacó cierta ventaja.  

 El sexenio de Villarreal Guerra, dio inicio el cinco de febrero de 1987, y concluyó el 4 de febrero de 1993. AVG egresó de la Escuela Nacional de Ingenieros, de la Universidad Nacional Autónoma de México. 

 Una de las pasiones vitales del tamaulipeco Villarreal Guerra, antes incluso que la política, fue el recurso agua y su correcta utilización, en el México urbano que ya irrumpía en el país, en la década de los setenta y ochenta. 

 Villarreal Guerra es el único gobernador que le ha dejado a ciudad Victoria, un legado de vida, traducido en una infraestructura de abastecimiento de miles de litros cúbicos de agua potable. Se construyó hace 40 años. Pero si su hijo Américo consigue su proyecto político, muy probablemente se haga realidad, una segunda etapa. 

En su labor profesional, AVG, se desempeñó en importantes proyectos, como el de la Cuenca de Estudios del río Pánuco. El gran mérito de Villarreal Guerra, fue que participó en la nueva Secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos a nivel federal y en ella se desempeñó durante varios años, primero como Director General de Obras Hidráulicas e Ingeniería Agrícola, entre 1977 y 1978, ya en los inicios del gobierno encabezado por José López Portillo. 

 Y de 1978 a 1981, se convirtió en el Subsecretario de Infraestructura Hidráulica de esta misma dependencia. En 1982, con el arribo de Miguel de la Madrid Hurtado a la Presidencia de la república, Villarreal Guerra fue elegido como senador por Tamaulipas. Su compañero de fórmula fue el dirigente petrolero Salvador Barragán Camacho, contrastando sus campañas y estilos personales de conducirse ante los ciudadanos. 

Mientras que Chava era sinónimo de las porras estrafalarias y estruendosas, de derroche de recursos, la de Américo fue amable con los ciudadanos, responsable en el sentido de hacer suyas las peticiones y planteamientos que le hacían las familias tamaulipecas. 

     Se sabe que el actual Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador tuvo amistad con el ingeniero Américo Villarreal Guerra. Esto muy probablemente se debe a que, el jefe de Américo a nivel federal, en la Secretaría de Recursos Hidráulicos, fue el ingeniero Leandro Rovirosa Wade, un importante tecnócrata tabasqueño que, construyó grandes obras de infraestructura hidráulica, durante el sexenio de Luis Echeverría. De hecho el Director de Obras Hidráulicas en ese tiempo, lo fue el tamaulipeco Américo Villarreal. 

 Posteriormente ya como gobernador de Tabasco, Leandro Rovirosa designó a su paisano, el joven Andrés Manuel López Obrador, como titular del  Programa Nacional Indigenista. Justo por esa época, el ingeniero Villarreal Guerra ya era el Subsecretario de la Secretaría de Agricultura  y Recursos Hidráulicos. La relación de amistad y trabajo de AVG, con quien había sido su jefe durante seis años y ahora era el gobernador, debe haber propiciado el trato afable con el joven López Obrador, quien en ese tiempo, duró cinco años, atendiendo con rigor y vocación el tema indigenista en Tabasco. 

 La amistad de AMLO con Américo trascendió al 2018, pues en su momento, el ahora Presidente de la república, recordó a aquel prestigiado ingeniero civil tamaulipeco. Esto sucedió, cuando le hablaron del cardiólogo victorense Américo Villarreal Anaya. 

 Dicen que AMLO preguntó si era el hijo del ingeniero Villarreal Guerra, y cuando le contestaron afirmativamente, comentó: “entonces debe ser igual de capaz y talentoso”. 

 El resto es historia. Por eso cuando el senador Américo Villarreal Anaya habla de su padre, reconoce que su memoria de eficacia y trabajo, lo ha ayudado en gran manera. 

 Y ciertamente, en las redes sociales, tamaulipecas, el ex gobernador priista que cuenta con la mayor respaldo social y cariño de la gente, es Américo Villarreal Guerra. 

 No se enemistó con nadie. Ni dejó secuelas de opacidad en su quehacer administrativo. 

 Américo Villarreal Guerra y el prestigio ciudadano que dejó como herencia política y social, hoy sin duda alguna, que está empujando fuerte a favor de su hijo Américo Villarreal Anaya. 

 El cardiólogo tamaulipeco trae excelentes genes políticos. Y está avalado por una historia de trabajo y de responsabilidad, donde las obras hidráulicas y convergencia política de hace décadas con los embriones tabasqueños del obradorismo, hoy dan sustento y sentido a un proyecto que podría dar inicio en el 2022. 

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