El desafío del agua subterránea en México

La nota se ha leído 1209 veces

El uso ineficiente y poco sustentable (extraer más de lo que se recarga) genera daños a la salud de los ecosistemas y afecta los servicios ambientales de los que dependemos todos los seres humanos.

Exigir nuestro derecho humano al agua no es únicamente una aspiración idealista, sino es una necesidad esencial que se debe transformar en realidad para permitir el desarrollo de los individuos y las sociedades. 97% del agua dulce disponible en estado líquido es la que se encuentra en los acuíferos, es agua que se ha ido infiltrando al subsuelo por hasta miles de años.

Si utilizamos el agua del subsuelo sin tener la certeza de cuánta hay, la palabra sustentable pierde sentido. En México, la información sobre cuánta agua tenemos, cuánta necesitamos y cuánta nos queda, dista de ser precisa, al existir un subregistro de entre 40 y 50% del agua subterránea que se extrae, documentado por la Secretaría de la Función Pública.

El uso ineficiente y poco sustentable (extraer más de lo que se recarga) genera daños a la salud de los ecosistemas y afecta los servicios ambientales de los que dependemos todos los seres humanos.

El Banco Mundial (BM) y otras instituciones efectuaron una consulta global para impulsar la “gobernanza del agua subterránea”, sus resultados para Latinoamérica muestran el poco conocimiento de su funcionamiento sistémico, así como la falta de personal calificado para evaluarla bajo los más altos estándares científicos

La Comisión Nacional del Agua (Conagua) otorga permisos de extracción y no siempre se verifica que el volumen real de consumo de los usuarios corresponda con el permitido. Estudios recientes realizados por CartoCrítica mencionan que en el periodo de 2000 a 2015 del 80% de las inversiones extranjeras de la industria automotriz se materializaron sobre acuíferos sobreexplotados y que el volumen de agua que no mide la CONAGUA es suficiente para abastecer a más de 170 mil personas.

Además, según una investigación de Ethos Laboratorio de Políticas Públicas, la Conagua otorgó 77 títulos en acuíferos sin disponibilidad que se concentran en tres regiones: Lerma-Santiago (61 por ciento), Río Bravo (26 por ciento) y Baja California Sureste (13 por ciento).

De los más de 400 mil títulos de aprovechamiento de agua registrados en el Registro Público de Derechos de Agua (REPDA), 97% no tienen medidor y 93% no han sido verificados. en un año, según menciona el documento “Opacidad y desigualdad en el uso de agua”.

Algunas de las razones al respecto, comenta la autoridad, son la dificultad de acceso al medio rural; pozos dispersos ubicados en regiones inseguras y, sobretodo, la falta de recursos, por lo que la obtención de los datos para elaborar el balance hídrico es todo un reto.

Este problema va más allá de los números, implica superar la invisibilidad del agua subterránea para hacer efectivo el derecho humano al agua. Esto supone un trabajo de las autoridades en realizar mediciones precisas en las concesiones y de la implementación de una nueva política hídrica direccionada hacia la conservación y protección del medio ambiente.

Fuente: agua.org.mx

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here