Impunidad

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No puedo iniciar este espacio sin mencionar la sorpresa que causó el resultado de las elecciones en los estados de Coahuila e Hidalgo, cuando en el primero el triunfo indiscutible se lo llevó el Tricolor, a ése partido que muchos apuntaban un ramo mediano de flores de Cempaxúchitl y los insenciarios frente a una muy fría tumba.

Advierto que sigo siendo apartidista, pero todos sabemos que, no desde los pinos, sino de Palacio Nacional -por cierto, construido por el conquistador Hernán Cortés- ahora sede del Poder Ejecutivo, las expresiones de trampa se escucharán, intentando persuadir de un fraude.

Abordo el tema de la impunidad, pero ahora no de los servidores públicos o empresas, más bien desde el abuso femenil, desde la arbitrariedad de grupúsculos de mujeres dañinas a la sociedad.

Advierto mi respetado al ser humano, particularmente al sexo femenino. Sin embargo, este pandémico año pareciera que algunos sectores de damas violentas, se han extralimitado con sus acciones físicas y materiales y que nada tiene que ver el género.

En este renglón los varones han sido acusados como violentos. Los Halcones, por ejemplo, en el gobierno de Luis Echeverría Álvarez (1970-76), fue un grupo de choque del gobierno Federal, utilizados para golpear y hasta asesinar a grupos de manifestantes.

La película Roma (2018), escrita y dirigida por Alfonso Cuarón, protagonizada por Yalitza Aparicio y varios actores debutantes, tiene escenas donde aparece este grupo represor de mexicanos, como aquella cuando Yalitzia busca al joven que la embarazó y lo localiza practicando artes marciales en un campo de futbol, en el estado de México.

Otra escena de la misma película, es cuando ella y su patrona están en la mueblería escogiendo la cuna del bebé. La acción de los Halcones tuvo su ‘consagración’ en la matanza de estudiantes el 10 de junio de 1971, el Día de las Mulas, hecho sucedido en la CDMX y poco conocido en el país por el control de la prensa de entonces.

Oficialmente los Halcones nunca existieron, pero sus fechorías sí. Igual a los grupos feministas golpeadoras que lo mismo agreden la Cámara de Diputados de la CDMX, instalaciones escolares, pintarrajean esculturas, bancos, comercios y oficinas gubernamentales, todo bajo la complacencia de la autoridad local.

Hace unos meses incluso grupos de vándalos encapuchados, incluyendo el ‘sexo débil’ fueron ‘exportados’ a la capital tapatía, para atacar el Palacio de Gobierno de Jalisco, culpando al gobernador de la muerte de un joven a manos de la policía municipal… por no traer cubre boca.

Quizás días antes del Día de la Mujer 2020, en muchas ciudades grandes, medianas y pequeñas, grupos feministas de la educación universitaria y del bachillerato, acusaron públicamente a profesores de ser agresores sexuales, solo que en la categoría verbal y visual.

Las chicas usaron Facebook para reportar su sentimiento de agresión porque el profesor (algunos de ellos con más de 70 años de edad), las ‘miraba lujuriosamente’

Los famosos ‘tenderos’, fueron cordones que ataron a dos bases, donde fueron pegadas hojas cuyo texto registró nombres y supuestas faltas de respeto a las estudiantes.

Del Día de la Mujer 2020, a la fecha, los grupos feministas encapuchadas pareciera se han incrementado y no solo en número, sino en acciones que dejan muy atrás a la cándida mujer que luchaba por sus derechos. Ahora se observan mujeres muy ensoberbecidas, hasta en el lenguaje vulgar que no se detienen ni ante las cámaras de los periodistas.

Lo más relevante es la cómplice inactividad de los cuerpos policiales, que permiten la agresión de las féminas con cubre bocas, aparentemente pandémicos, pero que de poco sirve puesto que aún detenidas o grabadas en video, nada sucede. Si acaso, les aplican una pequeña multa que es pagada en un santiamén.

La policía sabe de mujeres golpeadoras, damas diurnas o nocturnas agresoras no solo de hombres o mujeres uniformados, de señoras o señoritas de todas las edades con un vocabulario hasta impropio de un varón mal hablado, matronas que pareciera viven del escándalo que provocan y debe ser bien remunerado.

Dicen las autoridades “…se ha descubierto que quienes ‘toman’ las casetas de peaje en las carreteras, son bandas de hampones bien organizados, donde se identifica la agresividad como plato principal…”, y aunque son comandados por varones, la mujer juega un papel importantísimo en este negocio que reditúa entre 20 y 70 mil pesos por un par de horas.

¿Impunidad o falta de gobierno?

Cierro este espacio para desear el pronto restablecimiento del Rector uateño, José Suárez Fernández, esperando su pronta mejoría.

 

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