Aceleran a la era de los autos eléctricos, expertos ven que están viendo la luz antes de tiempo

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En Europa, los apoyos gubernamentales están posicionando a estos vehículos, en una carrera para volverlos asequibles

Fráncfort, Ale., 28 de septiembre del 2020.- Un ID.3 eléctrico de Volkswagen por el mismo precio de un Golf. Un Model 3 de Tesla que cuesta tanto como el Serie 3 de BMW. Un Zoe eléctrico subcompacto de Renault cuyo pago mensual de arrendamiento podría ser el equivalente a una cena elegante para dos en París.

Mientras las ventas de los autos colapsaban en Europa a causa de la pandemia, una categoría creció con rapidez: los vehículos eléctricos. Una de las razones es que en Europa los precios de compra se acercan de manera tentadora al de los autos con motores de gasolina o diésel.

Por el momento, esta casi paridad es posible gracias a los subsidios gubernamentales que, dependiendo del país, pueden reducir más de 10 mil dólares del precio final. Las automotoras están dando ofertas para los autos eléctricos con el fin de satisfacer las estrictas regulaciones de la Unión Europea sobre las emisiones de dióxido de carbono. En Alemania, un Zoe de Renault se puede rentar por 139 euros al mes (164 dólares).

Ya estamos en un calendario muy acelerado. Si en 2010 le hubieras preguntado a alguien si íbamos a tener una paridad en el precio para 2025, te habría dicho que era imposible”.
VENKAT VISWANATHAN, PROFESOR TITULAR DE LA UNIVERSIDAD CARNEGIE MELLON.
En Estados Unidos, los vehículos eléctricos todavía no son tan populares, en buena parte porque los incentivos del gobierno son menos generosos. Los autos impulsados por baterías representan más o menos el dos por ciento de las ventas de autos nuevos en Estados Unidos, mientras que en Europa la participación de mercado se acerca al cinco por ciento. Si se contemplan los híbridos, en Europa, la participación sube a casi el nueve por ciento, según Matthias Schmidt, un analista independiente de Berlín.

Conforme los autos eléctricos se vuelven más convencionales, la industria del automóvil se acerca con rapidez al punto de inflexión en el que, aun sin los subsidios, será igual de barato, o tal vez más barato, tener un vehículo eléctrico que uno que queme combustibles fósiles. El fabricante que llegue primero a la paridad de precios podría posicionarse para dominar el segmento.

Hace unos años, los expertos de la industria esperaban que 2025 fuera el punto de inflexión. Sin embargo, la tecnología está avanzando más rápido de lo esperado, y podría estar lista para dar un salto cuántico. Se espera que en el evento del “Día de la Batería” de Tesla, Elon Musk anuncie un avance que permitiría que los autos eléctricos viajen distancias significativamente más largas sin más peso.

Todo el mundo quiere alcanzar a tesla

La empresa de California ha vendido autos eléctricos desde 2008 y puede utilizar años de datos recabados para calcular hasta dónde puede llevar el rendimiento de una batería de manera segura sin provocar sobrecalentamiento o desgaste excesivo. Ese conocimiento permite que Tesla ofrezca una mayor distancia que sus competidores, quienes deben tener más cuidado. Los cuatro modelos de Tesla son los únicos autos eléctricos con amplia disponibilidad que pueden recorrer más de 482 kilómetros con una carga, según Kelley Blue Book.

El martes, Musk podría revelar una tecnología que ofrezca un 50 por ciento más de almacenamiento por kilo a un costo menor, según analistas del banco suizo UBS. Si es así, la competencia podría verse todavía más rezagada en el espejo retrovisor.

“La industria tradicional del automóvil sigue atrasada”, comentó Peter Carlsson, quien dirigió la red de proveedores de Tesla y ahora es el director ejecutivo de Northvolt, una nueva empresa sueca que tiene contratos para fabricar baterías para Volkswagen y BMW.

“Sin embargo, hay una inmensa cantidad de recursos dedicados a la carrera para vencer a Tesla. Varias, no todas, las grandes automotrices la van a alcanzar”.

No solo se trata de las baterías

A Peter Rawlinson, quien encabezó el diseño del Model S de Tesla y ahora es el director ejecutivo de la empresa emergente de autos eléctricos Lucid, le gusta sorprender al público al aparecer en eventos arrastrando una maleta de mano con la unidad de manejo supercompacta de la empresa. La unidad —un motor eléctrico, una transmisión y un diferencial en una pieza— ahorra espacio y, junto con cientos de otros retoques que quitan peso, permitirá que el Lucid Air, un auto de lujo que la empresa desveló el 9 de septiembre, viaje más de 640 kilómetros con una carga, señaló Rawlinson.

El punto que quiere dejar claro es que, para empezar, los diseñadores deberían enfocarse en cosas como la resistencia aerodinámica y el peso para no tener que usar baterías caras y grandes. “Hay una especie de miopía”, opinó Rawlinson. “Todo el mundo habla sobre las baterías. Es todo el sistema”.

 

Un cargador en cada esquina seria bastante útil

En 2013, cuando Jana Höffner compró un Zoe eléctrico de Renault, era toda una aventura conducir a cualquier lugar fuera de su casa en Stuttgart, Alemania. Las estaciones de carga eran poco comunes, y no siempre funcionaban. Höffner llevaba su Zoe a lugares como Noruega o Sicilia tan solo para ver si podía lograrlo sin tener que llamar a una grúa.

Desde entonces, Höffner, quien trabaja en comunicación en línea para el estado de Baden-Wurtemberg, cambió a un Model 3 de Tesla equipado con un software que la guía hacia la red de cargadores de la empresa, que puede cargar la batería a un 80 por ciento de su capacidad en más o menos media hora. Suena casi nostálgica cuando recuerda lo difícil que era recargar en la Edad de Piedra de los vehículos eléctricos.

 

Los autos impulsados por baterías representan más o menos el 2% de las ventas de autos nuevos en EU, mientras que en Europa la participación de mercado se acerca al 5%”.
MATTHIAS SCHMIDT, UN ANALISTA INDEPENDIENTE DE BERLÍN.
“Ahora, es aburrido”, opinó Höffner. “Dices a dónde quieres ir y el auto se encarga del resto”.

La Unión Europea tiene casi 200 mil cargadores, una cantidad lejana a los 3 millones que se necesitarán cuando los autos eléctricos se vuelvan omnipresentes, según la Federación Europea de Transporte y Medio Ambiente, una agrupación defensora del medioambiente. Estados Unidos sigue muy rezagado, con menos de la mitad que Europa.

No obstante, la red europea ya es tan densa que poseer y cargar un auto eléctrico no es “ningún problema”, comentó Höffner, quien no puede recargar su batería en casa y depende de la infraestructura pública.

El precio y la infraestructura están muy relacionados. Al menos en teoría, la gente no necesitará baterías grandes y caras si hay un lugar cercano donde pueda recargar en poco tiempo (los períodos de recarga también se están reduciendo rápidamente). c.2020 The New York Times Company

Fuente: (The New York Times).

 

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