No estaban muertos…

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La reunión más amplia del Comité Directivo Estatal del PRI se registró el fin de semana en un acto que denominaron “de la unidad” y que fue patrocinado por Morena, el partido que dice es el cambio verdadero,  la esperanza de México y que quiere ganar espacios en Tamaulipas.

Ahí­ estaban la mano derecha y la mano izquierda del ex gobernador Manuel Cavazos Lerma, nos referimos a Eliseo Castillo Tejeda y a Jaime Rodrí­guez Inurrigarro, cerquita de ellos el entrañable amigo de otro ex gobernador, de Tomás Yarrington, aunque solo lo fue en los primeros cinco años del sexenio, un personaje de nombre Oscar Luebbert Gutiérrez y cubriendo las espaldas de todos ellos Felipe Garza Narváez que ha atravesado todos esos sexenio pero vivió su época más gloriosa con Eugenio Hernández ya que lo mismo fue presidente del PRI que del Congreso del Estado.

A esa reunión de Morena acudieron otros ex dirigentes de sectores del PRI, ex dirigentes municipales del tricolor, hombres que en el pasado ocuparon puestos clave en las administraciones de gobernadores como Manuel Cavazos Lerma, Tomás Yarrington, Eugenio Hernández Flores e incluso con Egidio Torre Cantú.

La lista de ex prií­stas que fueron al llamado de la unidad de Morena es larga y comprensible, todos ellos son los que hicieron al PRI y entienden que el tricolor está muerto, que ser candidatos de ese partido equivaldrí­a a ser juzgados como loquitos o tontos y pueden ser la cosa que usted imagine, también tener los pecados que usted piense pero no entran en ninguna de las categorí­as que le menciono.

Para tristeza de la izquierda o de Morena, los prií­stas de ayer, a quienes se les acusa de saquear el Estado y dejarlo en las condiciones que hoy se encuentra, fueron los únicos que llamaron la atención en el evento del partido de Andrés Manuel ya que ni siquiera fue trascedente lo que hayan dicho o declarado sus dirigentes o el propio delegado.

Ahora, la mezcla de morenos y tricolores parece ser la perfecta para ganar una elección, los primeros tienen el presupuesto y respaldo del gobierno federal los segundos saben de operación polí­tica, de eventos multitudinarios y del acarreo lo que en buen cristiano significarí­a que pudieran hacer un papel decoroso, tener triunfos, sin embargo hay muchos factores que en este momento hacen dudar la efectividad de ese amasijo, vamos por partes:

Lo primero, a fuerza de ser sinceros, es que ninguno de los mencionados ganarí­a una elección, el pasado les ladra como un perro, los estigmatiza, los señala como corruptos aunque nunca se les haya comprobado nada, incluso todos tienen gente que les quiere pero es una realidad que pocos ciudadanos, en su sano juicio, pensarí­an en darles otra oportunidad, en regresarlos al poder a hacer lo que presuntamente siempre han hecho, agandallar.

En segundo lugar la elección que viene es local, de Diputados locales, de personajes que el pueblo identifica como hombres y mujeres que los abandonan y sin presupuesto, por tanto, no motivan un voto de agradecimiento ni de odio, como se dice en el argot popular, ni huelen ni hieden.

En tercer lugar, de sobra es conocido que hay una sola forma de ganar una elección como la que viene, no es un secreto que para derrotar al PAN se tiene que acudir a la movilización efectiva de ciudadanos el dí­a de la elección y fomentar un voto de odio contra el sistema local que sean capaz de aglutinar personajes que parezca no tienen mancha como ocurrió con el presidente Andrés Manuel López Obrador y como ha pasado en infinidad de elecciones de los últimos diez años que hemos vivido en medio de la violencia, ahí­ radica el problema de Morena, carecen de una estructura electoral eficiente y ya son gobierno por lo que no podrán deslindarse de nuestro viacrucis que, para acabarla de amolar, a muchos de los aquí­ mencionados, si no es que a todos, se les acusa de haber tenido algo de responsabilidad en esos hechos, en la entrega del Estado a la delincuencia.

Si me apura, habrá que decir que todaví­a hay un factor más, para derrotar al PAN tendrí­a que haber una elección con muchos votantes, que la participación ciudadana sea superior al 55 por ciento y, otra vez, eso parece imposible, los polí­ticos que está reuniendo Morena, su estrategia, precisamente, va en sentido contrario, su estructura propia está enojada con el partido y la mayorí­a de sus nuevos personajes inhibirán la participación ciudadana contra el PAN, más a la hora de que se conozcan denuncias en contra de ellos o el papel que han jugado en nuestra desgracia, todo en el entendido de que el pueblo sabe que quien traiciona una vez lo hace siempre ó, como decí­a mi abuela, que perro que traga huevo ni aunque le quemen el hocico dejará de hacerlo.

Por supuesto, el PAN también tiene un voto en contra que ha crecido y crecerá con la elección de algunos de sus candidatos y candidatas pero no se ve del tamaño suficiente como para ser derrotados el próximo mes de junio, por lo menos no hasta ahora, ya platicaremos de quien comete más errores o más aciertos un dí­a después de la elección y, del PRI, pues del tricolor solo hay que decir que no estaban muertos, andaban de parranda.

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