La caballada está flaca

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Como dijera el célebre exgobernador de Guerrero, Rubén Figueroa Figueroa (QEPD), “La caballada está flaca” en las filas del PRI a las diputaciones locales que estarán en juego del próximo 2 de junio, debido a que las y los aspirantes a las candidaturas dejan mucho que desear, como sucede aquí con la designación de Carlos Morris Torre en el XIV distrito electoral con cabecera en Victoria.

Lógicamente que hay sus excepciones, como es el caso de la joven Ofelia Garza Pineda, quien deberá de trabajar arduamente para reactivar las bases del tricolor en la capital tamaulipeca.

Desde que se filtró la nominación de los diputados locales del PRI en Victoria surgieron numerosas manifestaciones en contra, sobre todo en redes sociales, en donde las críticas fueron desde “las mismas caras” hasta que “si no hay otros” para contender en las elecciones locales.

Y no se diga entre las mismas bases del PRI en Ciudad Victoria, en donde un día sí y otro también se emiten fuertes críticas porque ni siquiera han logrado consensar la designación de un nuevo dirigente del tricolor luego de la salida del joven Ambrosio Ramírez Picasso.

La maestra Lucina Villanueva Rangel sigue en espera que sea nombrado un nuevo dirigente municipal del PRI en Victoria, puesto que se hablaba de la llegada del regidor Horacio Reyna de la Garza, pero hasta el momento nadie sabe cuándo se tomará la decisión de nombrar al sucesor de Ramírez Picasso.

Las solicitudes fueron revisadas por la Comisión Estatal de Postulación de Candidaturas, la cual ayer emitió su dictamen a fin de que las y los palomeados se presenten a la Convención de Delegados que se llevará a cabo el 16 de febrero seguramente en Ciudad Victoria.

Por otra parte, varios ex-dirigentes del PRD le dieron la “estocada” a esta organización política que se encuentra en vías de desaparecer en la entidad, entre los que se encuentran Jorge Valdez Vargas y Alberto Sánchez Neri, quienes luego de ser los artífices del debacle perredista, ahora se presentan como “guías de la izquierda para tratar de entrar a Morena.

Sin el menor rubor, tanto Valdez Vargas como Sánchez Neri hasta de mofan de la crítica situación en que se encuentra el PRD, incluso dicen que dejaron el “puro cascarón” del otrora partido de izquierda que logró varios triunfos electorales en el sur de la entidad.

Pretenden hacer creer que 125 mil militantes de izquierda los apoya para entrar a Morena, sin embargo los resultados electorales que tuvieron cuando fueron dirigentes del PRD en Tamaulipas no coinciden con sus cuentas alegres, por lo que no creo que sean admitidos en el partido político que creó el presidente Andrés Manuel López Obrador.

A propósito, en la gira que tuvo ayer López Obrador en Acayucan, Veracruz, reiteró que acabará con el “charrismo sindical” luego de que uno de los asistentes le preguntó acerca de Carlos Romero Deschamps, quien podría ser juzgado por el delito de robo de gasolina, según una demanda penal que se presentó ante la Fiscalía General de la República (FGR), que se encuentra a cargo de Alejandro Gertz Manero.

López Obrador afirmó que él no va a quitar a un dirigente sindical para poner a otro, como sucedió en el pasado, sino más bien serán los propios trabajadores quienes elijan a través del voto secreto y directo quienes serán los dirigentes de los sindicatos.

Uno de los que quieren ver la caída de Romero Deschamps es el presidente fundador de la organización “Petroleros Reforma Ideológica”, José Rubén Rosaldo Cordero, quien en diciembre del año pasado criticó abiertamente la reelección del todavía dirigente del STPRM.

No es la primera vez en que Romero Deschamps está “en la mira” de la lucha contra la corrupción que impulsa el presidente López Obrador, pero hay otros dirigentes sindicales que también deberían de ser investigados por sus excesos y tropelías, como es el caso de Víctor Flores Morales, dirigente del Sindicato de Trabajadores Ferrocarrileros de la República Mexicana (STFRM).

De regreso con la “renuncia” de los ex-dirigentes perredistas en Tamaulipas, no hay duda que algunos disque políticos son mezquinos, como dijera el presidente López Obrador, pero el cinismo y descaro de Valdez Vargas y Sánchez Neri no tiene nombre porque ahora se mojan del “cascaron” que dejaron.

Sería un error garrafal que la dirigencia estatal de Morena, que ostenta el profesor Enrique Torres Mendoza, admitiera a estos dos bribones de la política en nuestra entidad.

 

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