Segob no debe ser la operadora de medios públicos de comunicación: organizaciones y universidades

0
5414

“La Secretarí­a de Gobernación (Segob) NO deberí­a tener injerencia en la regulación de los medios de comunicación y mucho menos ser operadora de estaciones de radio o televisión”, señalaron varias organizaciones, asociaciones y universidades en un posicionamiento en el que rechazaron los recientes cambios aprobados por la Cámara de Diputados a la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal.

La modificación a las que hace referencia permitirán a la Segob encargarse de proveer el servicio de radiofusión pública digital a nivel nacional, lo cual â€œrepresenta un grave retroceso en materia de libertad de expresión y derecho a la información”, señala el comunicado publicado el pasado lunes, dirigido al Senado de la República y al próximo Gobierno Federal para que detengan esa contrarreforma.

Entre los organismos que firmaron el posicionamiento se encuentra la Asociación Mexicana de Derecho a la Información (AMEDI), Artí­culo 19, la Asociación de Periodistas y Comunicadores Siete de Junio de Sinaloa, el Centro Ciudadano de Derechos Humanos y Acceso a la Información A. C., el Observatorio de las Telecomunicaciones en México (Observatel), y muchas más.

De acuerdo con los estándares internacionales de protección de la libertad de expresión, la participación de Gobernación en la regulación de los medios es una de las herencias más lamentables de un pasado antidemócratico pues se establece que ésta debe estar a cargo de autoridades independientes del poder polí­tico o económico, se establece en el texto.

Además, resaltan que los medios públicos deben estar libres de cualquier interferencia polí­tica para cumplir con el ejercicio del derecho a la información en beneficio de los ciudadanos.

“Dar a la Secretarí­a de Gobernación el control de los medios públicos contradice ese principio democrático originado en la Convención Americana de Derechos Humanos“, se lee.

Destacaron que los medios han ganado garantí­as para tener polí­ticas editoriales que atiendan al interés de los ciudadanos y para no ser instrumentos al servicio de los funcionarios que encabezan las dependencias a las que están adscritos.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here