“Roma” trata sobre la empleada doméstica Cleo (Yalitza Aparicio, quien habla en nativo mixteca), quien trabaja devotamente para una familia que vive en el barrio de Roma, en la capital mexicana.

TORONTO (Agencias).- La última película de Alfonso Cuarón, el deslumbrante thriller espacial “Gravity“, ganó siete premios Oscar y recaudó más de 720 millones de dólares en la taquilla mundial. Su nueva cinta, “Roma”, se basa en sus recuerdos de infancia y fue rodada en blanco y negro en el barrio de la Ciudad de México donde creció.

Unos días después que “Roma” se alzó con el León de Oro en el Festival de Cine de Venecia, Cuarón y su nueva película llegaron al Festival Internacional de Cine de Toronto, donde la respuesta eufórica a su búsqueda espiritual no cesó. “Roma”, que se estrenará en salas de cine y Netflix en diciembre, es el primer filme de Cuarón en español desde su éxito de 2001 “Y tu mamá también”.

Pero para el realizador, “Roma” es más que eso. Es un nuevo comienzo.

“Roma” trata sobre la empleada doméstica Cleo (Yalitza Aparicio, quien habla en nativo mixteca), quien trabaja devotamente para una familia que vive en el barrio de Roma, en la capital mexicana.

La vida familiar, aunque inmaculada, se está resquebrajando: el padre deja a su esposa. Y el tumulto del México de principios de los 70, cuando las manifestaciones de estudiantes chocaron violentamente con la policía, se siente alrededor. La sociedad se está deshilachando, y las mujeres son las que se llevan la peor parte.

La producción fue singular. A lo largo del prolongado rodaje de 108 días, ningún actor o miembro del equipo recibió un guion. El único, aparte de Cuarón, que sí tuvo uno fue el productor ejecutivo David Linde, de Participant Media. “Y yo no hablo español”, apuntó éste en el estreno del filme en Toronto. A diferencia de la mayoría de las películas, Cuarón también rodó en absoluta continuidad.

“No quería que los actores o el equipo tuvieran ideas preconcebidas o respuestas definidas”, dijo Cuarón. “Fue un proceso en el que todos estuvieron en una búsqueda constante. Yo solo estaba honrando momentos, el sentido del tiempo y el espacio en esos momentos, pero también honrando los elementos emotivos de esos momentos”.

Cuarón calcula que el 90% de la cinta deriva de sus propios recuerdos y viejas fotografías. Reprodujo la casa de su infancia, seleccionó a actores lo más parecidos posibles a sus parientes y se obsesionó recreando los detalles de sus primeros años de vida. También estuvo a cargo de la cinematografía luego que su usual fotógrafo, Emmanuel “Chivo” Lubezki, tuvo que retirarse debido a otros compromisos.

Y aunque “Roma” es mucho más íntima y pequeña en escala que sus cintas “Gravity” o “Children of Men”, el cineasta de 56 años usó muchas de las técnicas que aprendió haciendo cintas visualmente espectaculares. Filmó digitalmente en 65mm y usó Dolby Atmos para el suntuoso diseño de sonido.

En el momento climático de la cinta, los sonidos del agitado oleaje en una playa envuelven a la audiencia.

En el escenario del Teatro Princesa de Gales en Toronto, Cuarón le explicó al público el viaje de “Roma”: “Realmente quería asimilar los elementos que me forjaron”.