Tenemos, por ejemplo, en Ciudad Victoria excelentes instalaciones hospitalarias federales (IMSS e ISSSTE) y estatales (Hospitales Infantil, Civil y General). Se tienen buenas instalaciones pero todavía hay insuficiencias que con unas buenas inyecciones… de dinero, equipo y mobiliario podremos llegar a niveles de excelencia porque existe personal muy profesional en dichos hospitales.

 

Uno.- Ya lo dijo el laureado poeta Octavio Paz, Premio Nobel de Literatura: “Una sociedad donde predomina la unanimidad es una sociedad enferma. La salud cívica está en la pluralidad de opiniones y de actitudes”.

Y por lo que toca a nuestro México, nuestro Tamaulipas y Ciudad Victoria continuaremos en la línea del pluralismo político: tendremos a un Presidente Andrés Manuel López Obrador que el primero de diciembre asume todo el poder federal bajo la bandera del partido Morena, en un Tamaulipas y en una Victoria que gobierno panista de Francisco García Cabeza de Vaca y de Xicoténcatl González Uresti… por iniciar este último en cosa de tres semanas.

La sana convivencia, la correcta colaboración que exista entre los tres niveles de gobierno nos va a dar particularmente a los victorenses la posibilidad de seguir creciendo y enfrentar con inteligencia y recursos los males que padecemos en inseguridad, falta de empleo y falta de infraestructura. Si el Presidente AMLO, el Gobernador García Cabeza de Vaca y el acalde trabajan en armonía y con recursos económicos alcanzaremos los victorenses mejores niveles de bienestar.

Tenemos, por ejemplo, en Ciudad Victoria excelentes instalaciones hospitalarias federales (IMSS e ISSSTE) y estatales (Hospitales Infantil, Civil y General). Se tienen buenas instalaciones pero todavía hay insuficiencias que con unas buenas inyecciones… de dinero, equipo y mobiliario podremos llegar a niveles de excelencia porque existe personal muy profesional en dichos hospitales.

Pero sin duda buenos gobiernos trabajando en equipo –y no en pleito, van a generar una población más sana.

Para que un pueblo progrese se requieren de tres factores: recursos financieros, recursos materiales y recursos humanos. Y claro que exista un clima de paz social que solo garantizan la justicia y la seguridad.

Se dice fácil. Pero se puede. Y claro se necesita voluntad de nuestros jefes de gobierno federal, estatal y municipal. Necesitamos trabajar en paz y tranquilidad. De lo contrartio el más bonito discurso presidencial, el más bonito lema de campaña y el carisma de un político no le servirán a la sociedad pero si para nada.

Algo bueno en todo este escenario que ya estamos viviendo  y que vamos a vivir con más intensidad a partir del primero de octubre y del primero de diciembre es que tenemos una sociedad victorense mejor informada y más demandante… que expresa lo que piensa y siente lo mismo en los medios tradicionales de comunicación que en las redes sociales.

Y es que como decía un viejo eslogan publicitario: “El tiempo nunca se detiene, es un proceso que exige evolución”.

Día a día se deben enfrentar viejos retos y nuevos retos. De lo contrario no solo corremos el riesgo de no avanzar. Sino hay riesgo de inmovilizarnos y hasta retroceder. Y en ese sentido El Mante no da el lamentable ejemplo de una ciudad que no avanza, sigue que está en condición de franco retroceso. Y asunto nuevo no es. Ya el fenómeno se reconocía hace 9, 10 años.

Por Mante, por Victoria y claro por Tamaulipas lo sano es que Federación, Estado y Municipio trabajen en armonía.

Dos.- Les comparto que esta semana Proceso informa que la Arquidiócesis de México expresó que es necesaria la reconstrucción del tejido social, sobre todo, ante la falta de confianza de la sociedad en las instituciones públicas, en especial, en aquellas responsables de “velar por la justicia y la seguridad”.

Consideró que con la alternancia en el poder, en México hay un clima de esperanza, que “podría irse a pique si no se trabaja concienzudamente en las sinergias necesarias entre gobierno, iniciativa privada y sociedad civil, que abonen a la reconstrucción del tejido social”.

Ante este panorama, la Iglesia católica, a través de su editorial Desde la Fe, urgió generar una mentalidad de rechazo a todo aquello que dañe a la sociedad.

La institución católica expresó: “(A) México le duelen los asesinatos y las desapariciones; las violaciones sistemáticas a los derechos humanos; el crimen organizado, que pervierte todas las estructuras; la corrupción y la impunidad de la clase política; la pobreza y la migración; la degradación de los valores morales, pero sobre todo, la desconfianza que ha permeado en todos los ámbitos de la sociedad y que afecta al trabajo conjunto para el desarrollo integral del país”.

Aseguró que el gobierno mexicano, en todos los ámbitos, enfrenta el mayor desafío, y que existe “la falta de confianza de la sociedad en las instituciones públicas, principalmente en aquéllas que tienen la responsabilidad de velar por la justicia y la seguridad”.

Mientras que el rol de la Iglesia católica, asegura la Arquidiócesis, es empezar la reconstrucción del tejido social “por su propia casa” a través de la autocrítica y el ataque frontal a todo lo que no va de acuerdo a su misión.