Esta última aseveración de López Obrador ante el pleno del TEPJF se podría interpretar como el preámbulo de que se van a investigar los casos de corrupción durante la administración del Presidente Enrique Peña Nieto, incluso no se descartar la posibilidad de que se proceda en contra de líderes sindicales acusados de abusos y prepotencia, como es el caso de Carlos Romero Deschamps del STPRM y de Víctor Flores Morales del STFRM.

Andrés Manuel López Obrador, sorprendió a propios y extraños al señalar que se acabará con la simulación en la aplicación de la ley que ha persistido desde el porfiriato, durante la ceremonia solemne celebrada ayer en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) para la entrega de la constancia de mayoría que lo acredita como presidente electo de México.

Ante el pleno del TEPJF, que preside la magistrada Janine Otálora Malassis, el tabasqueño señaló que la sociedad mexicana está cansada de la corrupción y una de las lecciones que dejó la elección del pasado 1° de julio, fue precisamente el voto para que en verdad exista el estado de derecho en nuestro país.

Asimismo dijo que los mexicanos votaron para que se ponga fin a las imposiciones y a los fraudes electorales, además de que quieren castigo por igual para políticos corruptos y para delincuentes comunes o de cuello blanco.

Esta última aseveración de López Obrador ante el pleno del TEPJF se podría interpretar como el preámbulo de que se van a investigar los casos de corrupción durante la administración del Presidente Enrique Peña Nieto, incluso no se descartar la posibilidad de que se proceda en contra de líderes sindicales acusados de abusos y prepotencia, como es el caso de Carlos Romero Deschamps del STPRM y de Víctor Flores Morales del STFRM.

Más adelante, el ahora presidente electo de México dijo que la ciudadanía anhela que los encargados de impartir la justicia no actúen por consigna, incluso los exhortó a que tengan el valor de aplicar la ley sin cortapisas no servilismos, porque nada al margen de la ley, ni por encima de ella.

Y fue aquí, en donde el discurso de López Obrador causó expectación porque se comprometió a que no se entrometerá ni con el Poder Legislativo ni mucho menos con el Poder Judicial al señalar textualmente: “en el nuevo gobierno, el Presidente no tendrá palomas mensajeras ni halcones amenazantes; ninguna autoridad encargada de impartir justicia será objeto de presiones ni de peticiones ilegítimas cuando esté trabajando en el análisis, elaboración de sus dictámenes y habrá absoluto respecto por sus veredictos”.

Y causó expectación porque en la madrugada de ayer, el abogado Elba Esther Gordillo Morales, Marco Antonio del Toro Carazo, dio una entrevista para dar a conocer que la maestra había sido absuelta y quedaba libre luego de que se desecharon todas las acusaciones en contra de ella.

Del Toro Carazo reveló que la maestra Gordillo Morales por el momento no dará ninguna entrevista a ningún medio informativo nacional o extranjero, puesto que decidió estar con su familia para recuperarse por completo y será hasta el próximo 20 de agosto cuando dé una conferencia de prensa.

La clase política de inmediato hizo conjeturas en torno a la liberación de la maestra Gordillo Morales y la entrega de la constancia de mayoría a López Obrador, como fue el caso del todavía coordinador de la fracción del PAN en la Cámara de Diputados, Marko Cortés Mendoza, quien señaló podría ser el inició de la amnistía que ofreció el ahora presidente electo de México.

De igual forma, el vicecoordinador de la fracción del PRD en la Cámara de Diputados, Jesús Zambrano Grijalva, calificó de mala señal que en vísperas de la liberación de la maestra Gordillo Morales, López Obrador haya hablado acerca de la importancia de otorgar el perdón en el Foro de Pacificación celebrado en Ciudad Juárez, Chihuahua.

 Incluso, la alcaldesa de Tampico, Magdalena Peraza Guerra se congratuló de la liberación de la ex-dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), luego de señalar abiertamente que su encarcelamiento fue una venganza política.

La expectación creció a tal grado entre la clase política que la virtual titular de la Secretaría de Gobernación (Segob), Olga Sánchez Cordero, salió a dar una conferencia de prensa para aseverar que se trató de una “coincidencia histórica” la absolución de la maestra Gordillo Morales y la entrega de la constancia de mayoría a López Obrador que lo acredita como presidente electo de México.

Ojalá que la “coincidencia histórica” de Sánchez Cordero no se convierta como la “verdad histórica” de Jesús Murillo Karam en torno a las investigaciones de la desaparición de los estudiantes de la normal rural de Ayotzinapa, Guerrero.

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