Su llegada al poder  en  el mes de diciembre, se perfila  de manera tersa. Pero más  allá  de ese escenario macroeconómico,  25 o 26 millones  de mexicanos que votamos por él, y otro tanto  que se abstuvo o sufragó en contra, esperamos  con ansias que ya  se ponga la banda presidencial, porque el tiradero que le están dejando, no es para menos, y verdaderamente urge que ya se aplique  a trabajar, en su nuevo empleo.

Hay una nueva manera de hacer política en México. Es la manera más sencilla, la que no exige ni impone protocolos,  la que  ha cancelado el  excluyentismo y la fastuosidad. Concluye así, la llamada era de la política “moderna”, que justo treinta años después  de haber sido inaugurada por el Presidente  Carlos  Salinas, hoy llega a su fin, con evidentes  señales  de envejecimiento.

Evidentemente  estamos frente a una cultura política emergente, que toma  del pasado algunos de sus mejores elementos, pero también  se deshace de algunas de sus características más  nocivas: una de ellas es el  exceso  de seguridad personal  para  los gobernantes en turno. Con López  Obrador, se acabaron las largas  y ofensivas caravanas  de vehículos oficiales, abriéndose  paso  ostentosamente ante  la estupefacción de los ciudadanos.

El guaruriaje presidencial , tal vez  ceda su lugar  a un austero y  discreto acompañamiento del Estado Mayor, mismo que  de acuerdo a la ley, es el encargado de custodiar  al gobernante en turno. Pero  eso no lo constataremos, hasta el día en que el nuevo gobierno tome posesión, mientras tanto López Obrador  acaba de declarar ante  los medios que, no es afecto a forrarse de guardaespaldas.

Otro de los  temas  sobresalientes, en el estilo de éste  que bien podemos llamar con justicia, un nuevo régimen, es  indudablemente  el trato deferente, coloquial y respetuoso que, AMLO tiene con los medios de comunicación del país. Hemos observado que López  Obrador  no discrimina a los periodistas  de provincia, y  les ofrece  el mismo trato que a los medios de la capital de la república. En su momento ya lo veremos, y confiamos en que tendremos acceso a él, como ya ha sucedido en sus recientes giras por nuestro estado.

Uno de los  rasgos  de su próximo gobierno, sobre los que más  ha  enfatizado  el  próximo Presidente,  es  su  actitud  tolerante  y respetuosa, hacia  la crítica. No sabemos  cual sea el alcance y la dimensión de esta convicción  personal  de AMLO, pero de entrada  nos está diciendo  que, no va a llegar con la espada  desenvainada, para ver quien  lo atacó o quien  le formuló cuestionamientos  o señalamientos.

En éste punto, me parece  de lo más  relevante destacar que, AMLO se tardó 18 años en llegar  a la Presidencia  de la república, y  que en ese lapso,  fue objeto de cientos o miles  de críticas  y de ataques en los medios, algunos fundados y otros infundados.

Pero no por ello, ahora que llega, lo primero que hace es segregar a sus críticos, aislarlos  y excluirlos  de sus planteamientos y de su diálogo. Por el contrario, hemos visto que lo primero que ha hecho, es sentarse a platicar con reconocidos periodistas. Y ante los reporteros, igual, los atiende con educación y agrado.

Entiende perfectamente Andrés Manuel, que la campaña ya se terminó, y que ahora él, ya no es el candidato, sino el virtual Presidente de México. Dentro  de este contexto,  resulta indispensable resaltar,   el excelente trato  con los medios de comunicación, de nuestro próximo Presidente  de la república. La  relación  de AMLO con la prensa, la radio y la televisión, es de primer nivel.

En este sentido, desearíamos que, esta conducta de quien  ha dicho que quiere pasar a la historia, como el mejor Presidente del país,  fuese emulada  por los gobiernos de los estados.

Esta  apertura  mediática, que  responde  a  una  de las más  avanzadas tradiciones democráticas  en el mundo, y que se aleja  por completo  de  actitudes arcaicas y paleoliticas, propias  de las dictaduras  más retrogradas,  se  complementa  con un oficio político  que  ya se ha puesto en marcha, desde el pasado lunes.

AMLO  se  ha entrevistado  con el Presidente  Peña  Nieto, y juntos han recorrido  los pasillos  de Palacio Nacional. Este edificio emblemático de nuestros supremos valores republicanos, vuelve a recuperar  su respeto  y su hegemonía institucional. Seguramente que, en lo sucesivo, ni siquiera  de broma, serán protagonizadas aquí  las  vulgaridades y banalidades  de modelos encueratrices, que ya habían convertido, a esta sede de la soberanía mexicana, en una especie de vodevil  y  teatro de revista.

Obrador  tiene ya en el inicio  de su sexenio,  el escenario ideal  con el que un día soñó, para llevar a cabo  lo que el califica como la cuarta transformación de la vida política, económica y social  de nuestro país:  cuenta con la mayoría  del Congreso, y con la confianza de los sectores  industriales  y financieros. Acaba de hablar  por espacio de media hora con el Presidente de Estados  Unidos Donald Trump. Ahora sabemos que, aquello de que era un peligro para México, era una reverenda jalada.

Su llegada al poder  en  el mes de diciembre, se perfila  de manera tersa. Pero más  allá  de ese escenario macroeconómico,  25 o 26 millones  de mexicanos que votamos por él, y otro tanto  que se abstuvo o sufragó en contra, esperamos  con ansias que ya  se ponga la banda presidencial, porque el tiradero que le están dejando, no es para menos, y verdaderamente urge que ya se aplique  a trabajar, en su nuevo empleo.

Andrés  Manuel  López  Obrador,  ya no es el último mohicano de los tiempos keynesianos y el Estado benefactor. Es el primero, pues con  su arribo a la presidencia, regresa  en México,  el verdadero oficio de hacer política, desde abajo, invirtiendo la pirámide  del empoderamiento, donde las élites políticas  y económicas, serán  grandes protagonistas, pero quienes definirán el rumbo del país, serán los ciudadanos.

———-EL  INE GENERA SUSPICACIAS DE FRAUDE EN TAMAULIPAS—-

El  Delegado  de la Junta  del INE  en Tamaulipas, Eduardo Manuel  Trujillo, podría verse afectado por  sospechas  de operar  o al menos hacerse de la vista gorda, en un fraude electoral, que ha estado siendo denunciado por  el comité  ejecutivo de MORENA  en la entidad, y  su candidato  a la senaduría  Américo Villarreal  Anaya.

Durante rueda de prensa,  el titular del INE en el estado, dijo que ya tienen resguardadas las boletas de esta elección, y que se procederá a hacer los recuentos de los paquetes electorales, no solo de las actas. Indicó que se contarán las boletas  enfrente de todos.

En un inicio, Trujillo se mostró  sobrado y hasta desafiante en sus declaraciones, al señalar que, si alguien se siente inconforme u ofendido, pues que presente  sus quejas  e impugnaciones.  Para algunos, el titular del INE podría estar maiceado, es decir sobornado, en esta lucha por el poder en Tamaulipas. Ayer aseguró que las cifras del PREP, no son definitivas. Incluso, argumentó  que su equipo está agotado, porque muchos de ellos, no han podido dormir. El delegado del INE, no pudo disimular un semblante de marcado nerviosismo.