Héctor Escobar Salazar se defiende diciendo que los manifestantes que pidieron su renuncia y a los que se negó a recibir en sus oficinas, ni siquiera pertenecen al magisterio. Cobarde y mentiroso, le respondieron.

El presidente municipal interino de Ciudad Victoria, el octavo regidor Alejandro Montoya Lozano, anunció que gestionará ante el gobierno del Estado, el refrendo del convenio de colaboración con las fuerzas castrenses, para que regresen a Tamaulipas dos mil sodados, pues la violencia asfixia a las ciudades y hace imposible la vida cotidiana.

Montoya Lozano es presidente de la comisión de comercio, funcionario de la CANACO, y mantenía una actitud auto-crítica hacia el interior del Cabildo, especialmente en materia de seguridad, reprochando que las calles del centro de la ciudad permanecieran a oscuras, favoreciendo los delitos.

Ahora que está en funciones de presidente municipal, Alejandro Montoya retoma un tema social sensible, al pronunciarse contra la indefensión ciudadana y al convocar a la Mesa de Seguridad y Justicia, a entablar negociaciones con el gobierno del Estado.

Se quejó del recrudecimiento de los delitos en la llamada capital del crimen, cuando se fueron los soldados de Tamaulipas debido a que no se volvió a firmar el convenio de colaboración con al SEDENA y cesaron los rondines de vigilancia y los otros operativos.

Otro empresario, también vinculado al gobierno, Miguel Manzur Pedraza, tiene una propuesta para combatir a los delincuentes, pero sería con cargo económico a los mismos ciudadanos, al instalar por su cuenta cámaras de video-vigilancia, ligadas al C-4.

La red estatal de video-cámaras del gobierno ha costado cientos de millones de pesos, pero sólo son efectivas en situaciones excepcionales, pues o no están activadas, están averiadas o francamente están solo de adorno.

Egidio Torre Cantú instaló inclusive unas torres con cámaras, pero nunca funcionaron. Fue un fraude gigantesco y descarado, que permanece todavía sin castigo.

Y ahora sale Miguel Manzur con su oferta de que comerciantes y jefes de familia, compren las video-cámaras y las enlacen al C-4, como si no fueran suficientes los impuestos que se pagan, para exigir que el gobierno los emplee en beneficio de los tamaulipecos.

Sobre todo ahora, que el gobierno estatal, panista, aumentó en un 50 por ciento el impuesto sobre nóminas, con el pretexto de que el dinero resultante se emplearía exclusivamente en hacer disminuir los hechos de violencia.

Manzur fue director de comercio en el sexenio de Tomás Yarrington Ruvalcaba y ahora maneja la administración del Club Correcaminos, un barril sin fondo donde han manoteado políticos y funcionarios, toda la vida. Pregunten a Guillermo Martínez García.

En Nuevo Laredo, Daniel Peña Treviño arrancó campaña para intentar repetir como presidente municipal y está proponiendo el regreso de la policía municipal preventiva (como lo manda la Constitución), para lo cual él pondría en circulación 300 patrullas, si resulta electo.

Se trata a todas luces de una propuesta valiente, valiente porque una fuerza policiaca municipal de ese tamaño obstaculizaría seriamente la actuación de los delincuentes, y esos no perdonan que los estorben, como bien lo saben los policías estatales, ministeriales y hasta militares.

Un periodista le preguntó escéptico a Daniel Peña, que de dónde sacaría la fabulosa fortuna que se necesitaría para darle a Nuevo Laredo esa mega-protección, habida cuenta que las patrullas resultan ser muy caras por las características particulares que deben reunir, especialmente la alta potencia de los motores y equipamiento.

El ex presidente municipal (2005-2007) deslizó pausadamente la respuesta, con palabras que produjeron el mágico efecto de poner en los rostros de los reporteros la pasmosa expresión de ¿por qué se le ocurre hasta ahora?

Explicó Peña Treviño que actualmente se hace un despilfarro anual de más de 70 millones de pesos, en el cultivo de la imagen del presidente municipal, especialmente en medios forasteros, lo que sería suprimido, para canalizar ese dinero hacia el rubro de seguridad pública.

(Este es un contra-sentido. Enrique Rivas Cuéllar busca la reelección pese a que es el presidente municipal con la peor fama en Tamaulipas, pues además de inepto, es traidor y cobarde.

Todos lo recuerdan cuando se echó un clavado al suelo y reptó como gusano apoyándose en los codos, rumbo a su camioneta blindada, en una ceremonia interrumpida por una balacera. Aventó al niño que fingía apapachar y buscó refugio en el suelo).

Daniel Peña Treviño puede seducir al electorado de Nuevo Laredo, pues todos anhelan recuperar la paz y la tranquilidad, pero pocos se atreven a desafiar a las fuerzas del mal, como este sindicalista lo hace con su propuesta valiente.

No es la primera vez. Daniel protagonizó un escándalo político al iniciar su gestión municipal, pues denunció actos presumiblemente delictivos, perpetrados por su antecesor, José Suárez López, quien hizo aprobar en la ultima sesión del Cabildo, a pocos días de entregar el cargo, un acuerdo para rematar terrenos de la ex Aduana, a uno de sus socios comerciales.

El affaire se sofocó cuando Pepe Suárez le hizo deslizar al oído una expresión que surtió el efecto de una llave que abrió las puertas a la impunidad: no me mando solo.

Otro ex presidente municipal de Nuevo Laredo, Ramón Garza Barrios, ahijado de Horacio Garza Garza, busca también renacer de las cenizas y volver a ocupar la oficina principal del palacio municipal.

Ayer hizo sensacionales revelaciones acerca de los cargos que le imputan, de haberse robado como alcalde, cientos de millones de pesos que debieron gastarse en la construcción de colectores pluviales. Mañana los detalles.

En otros temas, policías estatales de Nuevo León, francos, fueron atacados a balazos en la carretera, frente al municipio de Hidalgo, matando a uno de ellos e hiriendo a otros. El Gobernador neolonés explicó en conferencia de prensa, los detalles de la emboscada.

En Tamaulipas asesinan a familias completas, a niños, embarazadas, extranjeras, activistas sociales, altos funcionarios de seguridad, a policías, pero ni siquiera el Procurador General de Justicia se molesta en dar la cara frente a la sociedad.

No pueden afrontar esta situación de violencia desbordada porque no tienen los funcionarios, más promesas que hacer, compromisos que pactar, fechas fatales que concertar. Les resulta más fácil y cómodo, hacer como que no pasa nada.

Por cierto, el gobierno estatal, panista, desmintió las versiones propaladas en redes sociales, de una situación de peligro al interior del penal y de bloqueos, balaceras, incendios y aprehensiones por el rumbo de Hidalgo.

Recientemente movieron a risa los voceros gubernamentales, con el anuncio de la creación de una policía cibernética, que investigaría delitos usando tecnologías digitales. Son policías tripones, borrachos, ineptos, que apenas están aprendiendo a encender una computadora.

Hubo hasta la falsificación de la cuenta del propio Gobernador del Estado, donde le inventaron en tuiter dar su apoyo al candidato presidencial del PRI, pero no han podido descubrir a los autores de la travesura.

También parece broma, pero los profesores de Tamaulipas recibieron ayer como regalo de su Día, la promesa de que la Secretaría de Educación les resolverá, ahora sí, todos los problemas que tienen con la dependencia y su titular.

Héctor Escobar Salazar se defiende diciendo que los manifestantes que pidieron su renuncia y a los que se negó a recibir en sus oficinas, ni siquiera pertenecen al magisterio. Cobarde y mentiroso, le respondieron.

En Río Bravo, el ex presidente municipal Rogelio Villaseñor Sánchez dio la espalda al PRI al brindar públicamente su apoyo al candidato del PAN Carlos Ulivarri, aunque se rumora que no lo mueve una simpatía particular, sino que busca hallar el cobijo del PAN-gobierno, pues dejó muchos pendientes en el área de la tesorería municipal.

El sabe que la regla de la casa es: favor con favor se paga.

Ciudad Madero sigue de malas: ayer hubo otro feminicidio.

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