Se entiende que cada candidato daba un informe o hace comentarios y sugerencias. Y ella, ahí, externo que su equipo de comunicación le recomendaba que, para nada, mencionara a Enrique Peña Nieto ni al gobernador Egidio Torre Cantú

Cuando se conoció que Yahleel Abdala y Alejandro Guevara son los precandidatos del PRI a la senaduría los comentarios periodísticos coincidieron en un punto: son candidatos jóvenes. Y a partir de ahí se puede especular que pueden hacer una campaña distinta; en la medida que están formados, se entiende, con otra mentalidad, que están en el lindero –al menos Yahleel- de los millennials… que es, a todas luces, una generación muy diferente.

Por ser candidatos jóvenes, se entiende, pueden romper paradigmas en la lucha política. Y eso, en el momento presente, puede ser un incentivo para que los jóvenes electores volteen a ver a los protagonistas de la contienda política, entusiasmarlos e incitarlos a emitir su voto. Y hay la certidumbre de que los jóvenes, los millennials pueden determinar el rumbo de una elección.

YAHLEEL ABDALA, CANDIDATA JOVEN.

Sorprendió a muchos la decisión del PRI sobre sus precandidatos. Días antes los expertos y conocedores de las entrañas políticas tamaulipecos daban por seguro, por decir, a Baltazar Hinojosa Ochoa y a Mercedes Guillen Vicente (Paloma); y antes habían levantado la mano Enrique Cárdenas y Edgar Melhem, entre otros. Yahleel y Alejandro también se movían, pero a la distancia aparecían con pocas posibilidades… y la cuestión es que hoy si, la mujer, va en primera posición. Alejandro no pudo emular a MCL.

Poco conocía de Yahleel asi que indague en la red y en principio aparece información significativa en su página de Facebook y en la información institucional legislativa. Nació el 30 de octubre de 1982. Va a cumplir, este año, 36 años. Pero de niña ya pintaba: a los 10 años participo como oradora en una campaña política, a los 17 inicia su carrera política como líder juvenil en Nuevo Laredo, a los 29 es regidora, a los 33 diputada federal y, a los 35 cumplidos, lucha por ser senadora de la república.

MARCA LA LINEA, DESMARCARSE.

Es una joven política que entiende los mecanismos de la propaganda política. Su formación universitaria es la Comunicación y tiene una maestría en Comunicación Académica. Quizá por eso, desde un principio se ha rodeado de un equipo de profesionales de la comunicación. Por eso, trascendió en la campaña electoral federal, cuando fue candidata a diputada federal, que en una reunión de candidatos priistas con el gobernador, no se aguantó y rompió la disciplina.

Se entiende que cada candidato daba un informe o hace comentarios y sugerencias. Y ella, ahí, externo que su equipo de comunicación le recomendaba que, para nada, mencionara a Enrique Peña Nieto ni al gobernador Egidio Torre Cantú; que se deslindara, que vincularse era perder votos, por la percepción generalizada de no estar haciendo bien las cosas. Repito: no me consta, así trascendió. Pero de ser cierto, la ubica como una joven política ubicada perfectamente en un escenario político.

SOMOS MAYORIA.

En esta dirección https://www.facebook.com/YahleelAbdalaC/videos/1179240242211159/ van a encontrar elementos que validan mi aseveración. Es un video con el cual inicia su precampaña en pos de la senaduría. Y el tema central son, precisamente los jóvenes, reiterando que “Somos mayoría”. Afirma: “Los jóvenes no somos culpables de la historia, pero si podemos asegurarnos de no repetirla. Hoy somos mayoría los que queremos luchar por Tamaulipas”.

Por lo que se ve, su objetivo son los 790 mil jóvenes y las 250 mil mujeres que integran el padrón electoral en la entidad; en términos porcentuales se aproxima a la mitad del padrón electoral. Ahora, obvio, hay que observar la estrategia de comunicación como de integración (baño de pueblo) que tenga en el proceso electoral. Creo que, en serio, no se equivocaron al ponerla en la primera posición: Alejandro tiene fama de entrón, hasta de bravucón, pero no de apoyarse en profesionales de la estrategia y la comunicación política.

“YA BASTA”.

Yahleel, en su biografía del face, presume a su hijo: “En 1999 nace mi más grande motivación, mi hijo Luis, quien ha sido el motor de mi vida y me ha inspirado desde hace ya 16 años”. Aparece, además, que ha desarrollado paralelamente actividades empresariales: propietaria de un salón de belleza y de “Taco Tarro”. Sabe, entonces, que la vida no es fácil y menos con un escenario de corrupción e impunidad. Por eso, en su video, apunta un “Ya basta”: “Somos la mayoría, nunca es tarde para alzar la voz… Es momento de decir ya basta a los que no creen en las mujeres y jóvenes de Tamaulipas, estamos preparados para lo que viene”.

 

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