Es un problema mayor que requiere atención mayor, así como a un estratega coordinador con conocimiento en el tema; haciendo lo mismo tendremos los mismos resultados, si queremos tener resultados diferentes debemos pensar y hacer cosas diferentes.

Por Jorge Pensado Robles

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Las manifestaciones de descontento por la inseguridad que padecemos en Tamaulipas desde hace ocho años son más recurrentes, rebasan a la autoridad, como la que se dio en Reynosa encabezada por la presidenta de COPARMEX y varios líderes empresariales y sociales, en donde demandan al Estado coordinar sus acciones para  garantizar la seguridad y combatir la corrupción.

Exigencia que bien podemos hacer general para el resto de la entidad.

A pesar de lo que afirma el Ejecutivo los tamaulipecos bien podemos percibir una insensibilidad de las autoridades de los tres niveles de gobierno, una evidente falta de coordinación, así como simulación  y ausencia de voluntad, y de remate, falta de una estrategia integral, como lo señalan desde la frontera.

Vemos improvisados que por ocurrencias dan palos de ciego tratando de dar resultados, sin continuidad… y a quien quiere y puede aportar lo hacen a un lado.

Es un problema mayor que requiere atención mayor, así como a un estratega coordinador con conocimiento en el tema; haciendo lo mismo tendremos los mismos resultados, si queremos tener resultados diferentes debemos pensar y hacer cosas diferentes.

Afirman los reynosenses que en buena medida la impunidad a consecuencia de la corrupción son los factores que lesionan a la sociedad y vemos como las autoridades responsables de garantizar la seguridad se enriquecen con los jugosos presupuestos designados para combatirla.

Hasta hoy vemos una vergonzosa simulación, fingen como que hacen pero es una farsa entremezclada con incapacidad y complicidad desde el ejecutivo federal hasta las autoridades municipales.

Silenciosamente a consecuencia de la falta de seguridad cada día son más las familias victorenses que abandonan la ciudad, cerrando negocios, abandonando ranchos o huertas lo que llevó a que en 2017 se perdieran 2,521 empleos formales en la capital tamaulipeca.

Se dice rápido, pero significa el 4% de pérdida y retroceso y generar un solo empleo cuesta tiempo y dinero, así que recuperar estos puestos de trabajo seguramente no será rápido ya que la confianza del inversionista en las autoridades está muy cuestionada.

En otro escenario de este circo político , esta semana estuvo en Cd. Victoria la precandidata independiente Margarita Zavala Gómez del Campo, a quien al escribir estas líneas ya solo le falta obtener en cinco entidades más el 1% que exige la ley para estar en la boleta electoral.

Así que una vez que lo logre la ecuación por la silla presidencial será otra a la actual y puedo afirmar que donde ella se para, sea algún foro o plaza pública convence y los ciudadanos se acercan de manera natural a sumarse a su campaña y a tomarse una foto.

Pero más allá de la popularidad de un buen político, tuve la oportunidad de convivir en privado con ella con un grupo reducido de victorenses y sin duda convence aun mas por la claridad de sus ideas, por la profundidad de sus convicciones, que son las de cualquier familia de bien y por su amplio conocimiento efectivo de todos los temas que son de interés público.

Sin dudarlo puedo afirmar que seria , de los precandidatos en la palestra hasta el día de hoy, quien mejor pudiera dirigir las riendas de este atribulado país ,sin dudarlo no sería escoger la fruta menos podrida en el anaquel de un supermercado, convencido estoy que por ser mujer , abogada , con un amplio conocimiento del país y sus diferentes problemáticas así como por su amplia trayectoria politica seria un acierto de los mexicanos si la elegimos en las urnas el próximo 1° de julio, fecha que puede ser el parte aguas, el antes y después para México.

Los mexicanos no nos merecemos mas demagogia priista, no debemos convertirnos en un remedo de Venezuela así como tampoco podemos ser dirigidos por quienes solo buscan de cínica manera su beneficio personal.

La inseguridad, la corrupción y la impunidad, así como la falta de empleos bien remunerados son las exigencias sociales de más demanda y para dar cauce nuevamente a este país se requiere una mujer con conocimientos, habilidades políticas, sensibilidad y un alto patriotismo responsable.

Para rematar, esta semana que inicia será de definiciones políticas, esperemos los partidos políticos entiendan que los tamaulipecos no deseamos más de lo mismo.

 

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