En cambio, cuando hay una democracia, que se entienden los valores de legalidad, de transparencia, de equidad, libertad y tolerancia, los políticos recuerdan la expresión de John F. Kennedy, perdona a tus enemigos, pero eso sí, no olvides que son tus enemigos. Y es que, en el transcurrir histórico, hay otra enseñanza: a los enemigos hay que tenerlos cerca, para saber lo que hacen y no descuidarlos. Pero eso es otro cantar, diría Gabino Barrera, no entender razones.

Los expertos en clasificaciones nos han inundado con ellas; y nosotros, en ese plano, siempre intentamos dar explicaciones. Por ejemplo, a nivel general hay gobierno y sociedad, dicho de otra manera, hay gobernantes y gobernados; ya en el plan individual, todos tenemos amigos o no amigos, entiéndase por estos últimos, como enemigos. Y en el campo de la política, se cuenta, hay amigos de mentiritas y enemigos de verdad.

Esa clasificación, vista por ejemplo, desde el interior del Partido Acción Nacional creo que, en estos momentos, tanto Maki Ortiz, la alcaldesa de Reynosa, como Lidia Madero, la exsecretaria de Salud, lo saben perfectamente bien o cuando menos ya lo entendieron. El fuego “amigo” no deja la menor duda y, está bien visto, no siempre acuden a la premisa de que la ropa sucia se lava en casa.

DIERON VISTA A LA PROCURADURIA.

No sé si haya sido por ignorancia o simple prepotencia, pero todo comenzó con el nombramiento de funcionarios municipales de primer orden, cinco, que no cumplía el mínimo de residencia que exige la legislación municipal. Hubo llamadas de atención, advertencias pues, pero no les hizo caso, y se siguió con el procedimiento. No hubo nada de diplomacia, cortesía, de inmediato, se fueron a la yugular.

Y ahora, según el dictamen, el cabildo local, es decir regidores y síndicos, tienen en sus manos decidir si, a esos nombrados, se les requiere el sueldo que devengaron por el tiempo que, entiéndase, indebidamente cumplieron con una tarea. Y van más allá: dieron vista a Irving Barrios, al Procurador Estatal, para que revise si en la conducta de la alcaldesa hay alguna ilegalidad y amerite otro tipo de sanción.

AMIGOS Y PERDON.

En política hay más de dos formas de ver su operación: una es con el dialogo, cuando quienes ejercen el poder, tienen algunos visos de demócratas y además respetan los niveles de gobierno; en el otro extremo, se aplica la definición que Carlos Marx da sobre la política: que es relación de fuerzas y, en este caso, es lo que está haciendo el gobernador Francisco Javier García Cabeza de Vaca: demostrando a Maki que es el, solo el, el que tiene poder para minarla, destruirla y quedarse con todo.

En cambio, cuando hay una democracia, que se entienden los valores de legalidad, de transparencia, de equidad, libertad y tolerancia, los políticos recuerdan la expresión de John F. Kennedy, perdona a tus enemigos, pero eso sí, no olvides que son tus enemigos. Y es que, en el transcurrir histórico, hay otra enseñanza: a los enemigos hay que tenerlos cerca, para saber lo que hacen y no descuidarlos. Pero eso es otro cantar, diría Gabino Barrera, no entender razones.

ACABAR AL ENEMIGO.

Hay una máxima de Nicolás Maquiavelo: al enemigo, si lo atacas, tienes que destruirlo, no puedes dejarlo herido, porque si se recupera, puede fortalecerse y cobrar venganza. Por lo que se ve, es la premisa que en estos momentos prevalece entre los panistas de Tamaulipas: no cabe la menor duda. Maki está en dos escenarios: a) Seguir aguantando la presión y por orgullo concluir su periodo, solo para no dar la satisfacción a sus enemigos de que la “echaron”; b) Pedir licencia, regresar al Senado (si es que tiene esa posibilidad) y desde allá, en la medida que pudiera, ponerle una y mil piedritas en el camino a sus amigos, que dicen que lo son.

Dice Carlos García González, el líder del rebaño panista en el Congreso: “No es nada personal, Maki es mi amiga. Lo que buscamos es solamente cumplir con la ley y que a los demás alcaldes les quede claro que deben ajustar su desempeño a lo que señala el marco legal”. ¿Quién será mejor amigo de Maki: Carlos García o Javier Garza de Coss? En los hechos demuestran que son amigos de mentiritas y enemigos de verdad.

VEN EL ARBOL Y NO EL BOSQUE.

En fin, por lo que está sucediendo en Reynosa, se están creando las condiciones para que, cuando menos ahí, haya oportunidad de un regreso del PRI al ejercicio del poder. El divisionismo, la cacería de brujas, deja un mal de sabor de boca a la ciudadanía, puesto que a final de cuentas son los más perjudicados. Ahí, diría un cuentista, los panistas ven el árbol y no el bosque.

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