En el asunto de la infraestructura educativa, hay mil cosas que hacer y, como está en la mira delinear el nuevo Modelo Educativo para Tamaulipas, creemos que tal asunto debe de iniciar por el mejoramiento de las escuelas, sus tecnologías, el mobiliario, pizarrones y baños, punto neurálgico los baños, al considerar que una buena higiene es básica para reducir los riesgos de enfermedades en la población escolar.

 

A un mes de que se conmemore el Día del Maestro, lo más agradable para cualquiera de ellos en Tamaulipas sería encontrarse con una agradable sorpresa al llegar a su centro de trabajo, que la infraestructura haya mejorado en todos los sentidos.

Aulas reconstruidas o restauradas, pintura moderna y sobria, baños para directivos y maestros de primera, aunque también estos son deseables para los alumnos.

De la misma manera, pizarrones nuevos y de ser posible de los más modernos, en los que se escribe con plumón y no con gis, mesa bancos para los alumnos de los de nueva generación, de esos que llaman ergonómicos, ya que pasan generaciones y generaciones por los de lámina o madera, de esos incómodos que los padres o abuelos de los estudiantes de ahora, tienen en las escuelas públicas.

Desde hace mucho tiempo hay la idea de modernizar las escuelas del nivel básico, es decir, de preescolar hasta preparatoria, sin embargo, las inversiones deben ser cuantiosas, porque la infraestructura educativa es inadecuada

Muchos padres de familia creen que en educación debería de existir un programa como el que tiene la Secretaría de Salud Federal, a través del cual se autoriza la sustitución de hospitales viejos por nuevos, como es el caso del General de Tampico, el viejo lo tiraron e hicieron uno nuevo que costó poco más de 800 millones de pesos.

Hay demasiadas escuelas, sobre todo las de los centros de las ciudades de la entidad, que datan o de los cuarentas o los cincuentas y que, arreglarlas para dejarlas bien funcionales, ha salido más caro que hacer una nueva y en otros sitios, para superar la ilógica que hay en cuánto a la residencia de los alumnos, quienes no viven en el área de influencia de la escuela, más bien están allí porque sus padres trabajan en ese sector.

Que sean alumnos de otras partes, se debe a que, en los centros de las ciudades grandes de la entidad, no viven niños, la generalidad de las viviendas están ocupadas por personas mayores o de plano, las viviendas se convirtieron en locales para negocios.

Sólo por poner un ejemplo, si el inmueble de la Escuela Victoria, se trasladas a las inmediaciones de las colonias de donde son la mayor parte de sus alumnos, sería de más fácil acceso y, sus instalaciones podrían destinarse a un Museo o casa dedicada a la cultura, que, dicho sea de paso, hacen mucha falta en la capital de Tamaulipas.

Aquí agregaríamos que, de no ser por la Casa Filizola que desde la remodelación que hiciera la administración estatal, hace unos años, es la Pinacoteca de Tamaulipas, a lo mejor no habrá nada que ver, si de exposiciones culturales se trata, porque con el paso del tiempo la sala de exposiciones que tiene el Centro Cultural es inaccesible a los artistas plásticos.

A ojo de buen cubero, una escuela como la Victoria, requiere de una inversión superior a los 50 millones de pesos para modernizarla y con ello hacer realidad el sueño de los mentores que esperan algún día llegar a una Institución diferente.

Cada Director de escuelas de educación básica, sabe los montos que requiere para contar con infraestructura de primer orden, pero, también contar con recursos necesarios para el adecuado mantenimiento de aulas, talleres, oficinas administrativas y aquello que se relaciona con la reparación de computadoras, redes, impresoras y hasta líneas eléctricas, porque en la mayoría de las escuelas están tronadas por falta de atención.

En función de lo anterior, hay que sumar al deterioro de la infraestructura, las malas condiciones de los equipos de tecnologías de la información.

Nunca están completas, porque cuando no tienen un responsable que le sepa a la reparación y mantenimiento, resulta que la escuela tiene muchas computadoras y hasta internet y cuando hay no hay computadoras sí hay responsable. Es decir, la teoría del Mundo al Revés, que aquí sostenemos, por aquello de que, los que trabajan en el sur viven en el norte, los que quieren estar flacos estamos gordos, los que se morían de ganas de tener un buen vehículo, cuando lo tienen ni lo usan y así por el estilo.

En el asunto de la infraestructura educativa, hay mil cosas que hacer y, como está en la mira delinear el nuevo Modelo Educativo para Tamaulipas, creemos que tal asunto debe de iniciar por el mejoramiento de las escuelas, sus tecnologías, el mobiliario, pizarrones y baños, punto neurálgico los baños, al considerar que una buena higiene es básica para reducir los riesgos de enfermedades en la población escolar.

Modelo Educativo tamaulipeco, debe ser igual a infraestructura modelo, para que alumnos, maestros y directivos cuenten con todo lo necesario a fin de avanzar con paso firma a la consecución de indicadores aceptables en para el nivel básico que, como ya dijimos comprende de preescolar, primaria, secundaria y preparatoria.

Siempre ha sido y será la mejoría de la infraestructura educativa, el gran reto para quienes tienen a su cargo la preparación de los tamaulipecos del mañana.

Los casos de las universidades públicas que, en su mayoría debieron de modernizarse y mejorar su infraestructura educativa, es más por un factor de competencia que por la visión de invertir en instalaciones para la docencia y la práctica, ya que, si no mejoran, las Universidades privadas los sacan del mercado.

Casos como el de la Universidad Autónoma de Chihuahua, es de los mejores, porque el viejo campos que fue absorbido por la mancha urbana, fue insuficiente y la Rectoría definió la construcción de nuevas instalaciones en áreas muy grandes que contemplan el crecimiento a 30 años, pero, mejores en todos los sentidos a las de las Instituciones privadas.

Los otros.

Para los que saben de política, el contador Oscar Almaraz Smer, no anda en competencia con nadie, es simple, creen que se ha dedicado a trabajar para sacar adelante los compromisos que hizo con los victorenses.

Además, tiene una buena relación y todo el respaldo de su cabildo, a diferencia de lo que acontece en otros Ayuntamientos de la entidad.

Por cierto, en los municipios donde hay playas y que este fin de semana se desocupan, por la terminación del período vacacional de Semana Santa, el coco será el saneamiento básico que deben de realizar, en especial le recolecta de basura de todo tipo que los paseantes dejan por todos lados.

Desde luego, el caso de Madero es especial, porque allí se sacan al día más de 30 toneladas de basuras, pero, en los otros lugares, tiene que destinar más de dos semanas para limpiar todo aquello que implique el descuido de los visitantes.

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