Así sucedió y el PRI estatal nunca consensó con los sectores y organizaciones si estaban de acuerdo con la propuesta que se envió a CEN y la dirigencia nacional, al no tener un delegado en el estado, no comprobó si la propuesta que se enviaba el PRI representaba realmente al priismo tamaulipeco.

Por Oscar Contreras Nava

La dirigente interina de PRI en Tamaulipas, Aída Zulema Flores Peña, informa que su interinato ha terminado al frente del tricolor, pero da a conocer que está a punto de llegar el delegado nacional que presentará la convocatoria, para que se elija al nuevo dirigente estatal de este partido.

Asegura que no existe fractura entre los militantes, pero esto no es cierto, ya que cuando los priistas supieron que el ingeniero Egidio Torre Cantú encabezaba la lista de los consejeros nacionales del PRI de Tamaulipas, a muchos les dieron agruras, peritonitis y su molestia les provocó dolores de cabeza y hasta vomito.

La gran mayoría de los priistas se quedaron atónitos, estupefactos y perplejos ante lo que supieron y descubrieron que la propuesta había salido del PRI estatal donde aún Egidio mantienen sus colaboradores y se supo que él mismo les dictó los nombres de quienes lo acompañarían en estos cargos partidistas como consejeros nacionales por el segmento de territoriales.

Así sucedió y el PRI estatal nunca consensó con los sectores y organizaciones si estaban de acuerdo con la propuesta que se envió a CEN y la dirigencia nacional, al no tener un delegado en el estado, no comprobó si la propuesta que se enviaba el PRI representaba realmente al priismo tamaulipeco.

De esta manera, Enrique Ochoa Reza, dirigente nacional del tricolor, cometió este grave error y esto ha fracturado a los priistas y desde luego que este insólito dedazo, evidenció el distanciamiento que existe entre el grupo de Geño Hernández Flores y el de Egidio Torre Cantú y especialmente la lucha por tener el control del PRI en Tamaulipas.

Por lo pronto, si el PRI nacional decidiera en la convocatoria que la nueva dirigencia estatal se decida en las urnas, en una votación abierta y con la participación de los priistas en el estado, es casi seguro que el grupo de Geño Hernández Flores ganaría, porque a pesar de todo, mantiene su influencia y simpatía con la militancia.

Y esto no sucede con Egidio, quien se distinguió por su alejamiento con la gente. Su falta de apoyo al PRI y el haber tenido un gobierno para los victorenses, ya que en su administración no incluyó a nadie de otras ciudades del estado.

Además, para la mayoría de los priistas la derrota que tuvo el PRI obedece a su pésimo trabajo al frente del gobierno, su nulo liderazgo, su desprecio por la política y los políticos y por su carácter altanero, obcecado y prepotente.

Es por esta razón que el PRI nacional debe revisar muy bien a quien le dará la dirigencia en Tamaulipas.

Con el grupo de Geñole garantiza reconstruir un partido que al menos sea competitivo, pero si decide que el consejero Egidio Torre Cantú imponga al próximo dirigente, el priismo tamaulipeco estará perdido y su recuperación podría tardar más de un década. Ni más ni menos.

Para finalizar, el Partido Acción Nacional tendrá su Asamblea Estatal este domingo 4 de diciembre a las 11 horas en el Gimnasio Multi-disciplinario de la UAT Campus Victoria, donde elegirá sus 8 consejeros para que se incorporen al Consejo Político Nacional en el periodo 2017- 2019 y quienes resulten electos en esta jornada acudirán a la Asamblea Nacional a celebrarse el 22 de enero del 2017 en la CDMX.

Al cierre. En una acción inusitada, la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT) despidió ayer al director de la Unidad Académica de Trabajo Social y Ciencias para el Desarrollo Humano de la Universidad, José Amparo Vargas Martínez, ya que al realizarle una auditoría, se detectaron graves irregularidadesque constituyen un delito fiscal, al cual darán seguimiento ante las instancias correspondientes.

Lo que sucedía es que se estaban cobrando cuotas escolares y el director sólo ingresaba 280 pesos de la cuota de mil 780 pesos que se cobra a cada estudiante, sin reportar los mil 500 pesos restantes.

El presunto desvío asciende a por lo menos 4 millones 500 mil pesos, por concepto de cuotas escolares, por ello Vargas Martínez fue notificado de la rescisión de la relación de trabajo cerca de las 13:00 horas, en la presencia del Notario Público 204, José Manuel Núñez Pérez.

Con esto se demuestra que la UAT con Enrique Etienne Pérez del Río vive otra época y se le da preferencia al mejoramiento académico de los alumnos y maestros y se buscan eliminar las viejas costumbres donde reinaba la corrupción y la falta de transparencia.

http://oscarcontrerastamaulipeco.mx/

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