“La violencia contra las mujeres es multicausal, la principal razón es el hecho de ser mujer o niña y el principal agresor normalmente es su pareja.

Por Pamela Cruz Reyes

México, 25 Nov (Notimex).- La representante de ONU Mujeres en México, Ana Güezmes García, subrayó la importancia de empoderar a las mujeres para que sepan que cuentan con derechos y leyes que las protegen, y que busquen ayuda para salir de una situación violenta que puede llevarlas incluso a perder la vida.

ONU Mujeres México identifica que los principales retos para aminorar la situación son poner la violencia en la agenda pública, donde se tipifiquen algunas otras formas de ese fenómeno, y mejorar los bancos de estadísticas que permitan saber dónde ocurren los casos y de qué tipo son.

También el acceso a la justicia para poner alto a la impunidad con centros de justicia más eficientes y donde las mujeres que denuncien tengan sistemas de protección.

Finalmente prevenir, lo que significa un profundo cambio cultural y eliminar de la cultura democrática el machismo y la discriminación.

Señaló que en México seis de cada 10 mujeres vive o ha sufrido violencia, en la mayoría de los casos de parte de su pareja, y sólo una de cada cuatro ha denunciado, lo que significa que ese fenómeno se vive en silencio.

En entrevista expuso que “el comportamiento reprobable ocurre en el espacio público y en el privado, desde la vida familiar y sentimental hasta la laboral y escolar, donde tan sólo por ser mujer o niña se le discrimina, amenaza, amedrenta, golpea y en el caso más extremo se le mata”.

Indicó que desde ONU Mujeres “vemos a esto como una pandemia mundial, que ocurre en el espacio público y privado; en 2015 seis mujeres fueron asesinadas diariamente, es una situación intolerable que daña a las mujeres y a la sociedad en su conjunto, que violenta a todos”.

Y es que, dijo, el machismo y la discriminación siguen siendo parte fundamental del problema, pues cuando un niño o una niña han vivido bajo violencia existe un alto riesgo de que repita el patrón, donde en el caso del hombre ejerza un poder sobre la mujer y en el caso de las mujeres se sometan y se culpen por lo que viven.

“La violencia contra las mujeres es multicausal, la principal razón es el hecho de ser mujer o niña y el principal agresor normalmente es su pareja.

“Estamos hablando de factores estructurales que a lo largo de siglos han dicho que las mujeres valemos menos y que si está casada su cuerpo le pertenece al marido, o que el hostigamiento en el espacio público o laboral no es tan grave”, señaló.

Ana Güezmes enfatizó que “la violencia es la punta del iceberg de la desigualdad que vemos en la política, en la economía y la sociedad”.

En ese sentido consideró de suma importancia empoderar a las mujeres para que puedan saber que cuentan con derechos y leyes que las protegen, a no tener miedo y buscar ayuda para salir de la situación violenta que puede llevarlas incluso a perder la vida.

Planteó que una mujer con autonomía económica tiene más probabilidad de abandonar situaciones de violencia, aunque recordó que en algunos estados de México todavía se permite el matrimonio de menores de edad lo que limita su desarrollo futuro.

“La violencia atraviesa a todos los sectores sociales y edades, la violencia empieza desde la infancia, evitando a las niñas su posibilidad de educarse por atender las labores del hogar o con un fenómeno que es común en México, donde una de cada cinco mujeres se une antes de los 18 años.

“Eso es violencia y les limita sus posibilidades de desarrollo futuro y sin embargo todavía se ve normal en muchas sociedades”, acusó.

Sin embargo existen avances y mencionó que en 2017 la Ley General de Acceso de la Mujer a una Vida Libre de Violencia cumplirá 10 años, legislación que ha permitido que se condenen y sancionen actos violentos contra el género femenino en todos los estados del país.

Otro paso importante fue la tipificación del feminicidio en el Código Penal Federal y en los códigos penales de los estados, donde la Suprema Corte obliga a que todas las muertes violentas de mujeres sean investigadas desde una perspectiva de género.

A ello se han sumado 30 centros de justicia en el país, donde se ofrecen servicios médicos, legales, psicológicos, de investigación y en algunos casos económicos a mujeres que han sufrido de algún tipo de abuso.

La representante de las Naciones Unidas celebró que en los últimos años se ha visibilizado el problema, que se refleja en marchas donde miles de personas han salido a las calles a decir “Ni una menos”, además de todos aquellos que se han sumado a la campaña “He for she”.

Siguenos en Facebook